Sostener la mirada

Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

Todo comenzó con la noticia de un encuentro que organizó la biblioteca Vasconselos, llamado Café para lectores sordos. El video fue posteado por Michèle Petit en su muro de Facebook y muestra al director de la biblioteca, Daniel Goldín, inaugurando una tertulia mientras se expresa en lenguaje de señas.

La Biblioteca Vasconselos cuenta una Sala de Lengua de Señas, orientada a la comunidad sorda y sus familias. Está atendida por bibliotecarios competentes en esta lengua, interlocutores amorosos y capaces de guiar a los consultantes por obras de distinto calibre: las que enseñan la lengua, las que tratan de la cultura sorda, o de las problemáticas específicas de esta comunidad. La biblioteca ofrece un curso de lengua de señas mexicanas, lo mismo que un ciclo de teatro en este lenguaje y uno de danza para sordos. No se trata de una inclusión fortuita, hay aquí una definición ideológica profunda.

México es uno de los países de nuestro continente que se ha enfrentado más fuertemente con el desafío de la multiculturalidad y el consecuente plurilingüismo. Este desafío está motivado en la gran cantidad de etnias que conviven allí. Se trata de sesenta y dos pueblos indígenas y sus correspondientes lenguas, todas ellas oficiales. Se trata de armar esquemas de educación bilingüe y multicultural.

Tal vez por ello, cuando se ha decidido cobijar a tantos, sea natural cobijar a uno más. La Lengua de Señas Mexicana (LSM) ha adquirido la misma categoría que el resto de las lenguas oficiales, reconociendo a una comunidad valiosa y con aportes culturales, estéticos, poéticos, para convidar.

Alrededor del 1,8% de la población de ese país, según los últimos censos, tiene algún tipo de discapacidad. Y de estos, el 12% son sordos. Estamos hablando de al menos 215000 personas hablantes de la LSM. No deberían ser olvidables.


El café compartido

Si de algo nos debe servir el conocimiento de esta experiencia es para distinguir entre una editorialAgosto-2verdadera y falsa inclusión. Incluir significa incorporar, ir a buscar al otro, y reservarle de allí en más siempre un sitio en la mesa. Lejos de los fastuosos eventos, el cotidiano contar con.

Una verdadera inclusión implica sumar al proceso de decisiones las consideraciones y aportes de todos los participantes, también de los recién incorporados. Es revisar el rumbo, cuando aun no se ha recorrido. Asegurarnos de que todos los que se sientan a esta mesa cultural están pudiendo disfrutar de los recursos disponibles y que estos los interpelan en forma adecuada.

No se trata de un evento único, sino por el contrario de incorporar al calendario de actividades habituales la programación destinada a un sujeto cultural relevante y en el tipo de modalidades que están disponibles para cualquier otro sector poblacional.

La gestión cultural, se realice desde el aula, desde la biblioteca, desde espacios privados o públicos, debe ejercerse mirando a los ojos de cada uno y sosteniendo esa mirada. Asumámosnos como tales, como hacedores de nuestra cultura, gestores de la igualdad.

 

Anuncios

Colectivo LIJ

En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.

Sección: Contexto
Por Mario Méndez

En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.

El Colectivo LIJ tuvo tres momentos de nacimiento: un brindis de fin de año en una editorial, donde muchos escritores comentamos que debíamos juntarnos a charlar, a discutir, a pensar acciones en defensa de los espacios que sentíamos amenazados. Luego un mail que circuló entre varios escritores en exactamente el mismo sentido y a los pocos días, el momento más importante, la reacción que provocó en nosotros la represión a la murga Los Auténticos Reyes del Ritmo, en la Villa 1-11-14. Escribimos una especie de carta abierta, y pusimos a circular, en las redes y en algunos medios periodísticos, ilustraciones, poesías, relatos para expresar lo que sentíamos: que hay cosas que son intolerables, y que si nos dedicamos a escribir, ilustrar, narrar, editar para chicos, no podíamos callar.

Veníamos hablando de juntarnos los actores del mundo LIJ (escritores, ilustradores, editores, narradores, especialistas…) con la idea de hacer pública nuestra posición política en defensa de los logros que se venían realizando en Cultura y Educación, que por supuesto involucran a nuestro espacio, y que se encuentran amenazados. Esto es, entre otras políticas culturales, la compra de libros por parte del Estado para distribución entre familias que tenían poco o ningún acceso a la lectura, cuyo principal logro es la creación de lectores, sin los que nuestra labor no tendría sentido. El apoyo a las Bibliotecas Populares de todo el país, con inversión en libros y en capacitaciones. El desarrollo del Plan Nacional de Lectura, que permitió que muchos de nosotros llegáramos a ciudades y pueblos de todo el país, a encontrarnos con docentes y niños lectores. La defensa de los Derechos Humanos, con los que nos sentimos identificados y comprometidos. Y muchas acciones más. Creímos, en el momento de juntarnos (y lo seguimos creyendo, porque pruebas sobran: basta ver lo que acaba de ocurrir en la Biblioteca Nacional, donde se despidió a 250 trabajadores), que hay que defender aquellos espacios de cultura, de arte, de educación que nos involucran a todos, y especialmente a nosotros por nuestra pertenencia laboral.

Estaremos atentos a cada manifestación en contra de los intereses de los chicos lectores, de los docentes comprometidos, de los ciudadanos que ven amenazados, disueltos o vaciados total o parcialmente espacios como el ECuNHi, el Museo de Malvinas, el Centro Cultural Kirchner, Tecnópolis, el Plan Nacional de Lectura, el Proyecto Conectar Igualdad, y muchos más. Somos, y en eso coincidimos, un grupo de actores de la LIJ identificados políticamente con la defensa de la Cultura y la Educación. Por lo tanto, rechazamos las políticas neoliberales de ajuste, vaciamiento, reducción del Estado como garante del derecho a la lectura, la educación, el crecimiento.

No sabemos qué incidencia podemos tener. Pero aunque sea muy poca, creemos que debemos alzar la voz cada vez que nuestra conciencia lo exija. Creemos en la militancia en todas sus formas, no nos parece una mala palabra: al contrario, nos parece una palabra bella. Y hacemos, como podemos y la entendemos, una militancia cultural.

 

Cultura LIJ digital #26

Edición digital de mayo 2016 de la revista Cultura LIJ. Puedes leerla on line o descargarla a tu dispositivo de lectura preferido.

CulturaLIJ-D26 TAPASe nos pasó casi todo el mes de mayo sin subir la revista digital.
Pero no queremos demorarlo más.
Lee aquí o descarga Cultura LIJ.

En esta edición encontrarás los siguientes artículos.

 

Editorial – Espejismos en el cielo
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

Contexto – Colectivo LIJ
Por Mario Méndez
En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.
Contexto – El colectivo que nos lleva
Por Silvia Schujer
Contexto – Primera parada
Por Sandra Comino

Biblioteca protagonista – Una bibliografía colaborativa sobre ESI
Por Mónica Rodríguez
Una experiencia de trabajo colaborativo entre docentes y bibliotecarios permite rescatar y actualizar valiosas obras de literatura para ponerlas al servicio de los alumnos.

Contexto – Anti mínima expresión
Por Valeria Sorín
Oportunidad para volver a mirar los libros para bebés.
Contexto – Motivaciones para crear
Por Guido Van Genechen
Consultado por Cultura LIJ, el autor explica en esta nota cómo plasmó en sus libros un primer acceso a repensar los roles femenino y masculino en la crianza de los pequeños.

Alija – Premios nacionales de la LIJ
Por Laura Giussiani

Escenas lectoras – Las reglas del verano
Por Daniela Azulay

Novedades

Espacio editorial – Póster Ed. Unaluna

Agenda – II Jornada de Literatura para Niños y su Enseñanza

Lee aquí o descarga Cultura LIJ.

Cultura LIJ digital de Septiembre para descargar

Podés leerla on line.
Podés descargarla y leerla en tu compu, tablet o reader.
Es tuya.

CulturaLIJ-D21 TAPASumario
2 Editorial – Lo que dicen los objetos
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

4 Escenas lectoras – Robar el tiempo
Por Daniela Azulay

6 Desde el aula – Viaje al futuro
Conversamos con Adriana Redondo, coordinadora del Plan de Lectura, acerca de la reedición de los cuentos del Polidoro por el Ministerio de Educación.

10 Agenda
Todo el Foro de la Fundación Mempo Giardinelli desde dentro.

13 Novedades

14 Geopolítica – La lectura en Perú
Gilda Chang habla acerca del trabajo que realizan desde la biblioteca infantil del distrito de Miraflores, en Lima, Perú.

18 Políticas – Alfabetizaciones múltiples
La especialista Chiqui González, actual ministra de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, habla acerca de alfabetizaciones múltiples en la infancia.

23 Novedades

24 Contexto – Crecer sin dibujar
Por Mey Clerici
El proyecto de Peueños grandes mundos llega a una aldea en la que sus habitantes no han dibujado antes.

27 De fondo – Cuando el estado publica
Conocé el fondo de publicaciones para chicos de la Biblioteca Nacional.

28 Espacio editorial

 

Coordinación internacional

A poco de regresar de Río de Janeiro, pudimos conversar con María Beatriz Medina, directora de Banco del Libro de Venezuela.

Por Valeria Sorín

MBMLuego de una intensa semana en Río de Janeiro, ya estamos de regreso en nuestras ciudades. Este diálogo, entonces, se da por mail. Si bien la distancia existe, la posibilidad de hacer una pregunta y obtener respuesta en diferido tiene su propio encanto: el de poder profundizar el pensamiento.

Ahora que regresamos, me interesa pensar la posibilidad del encuentro de entidades de literatura infantil y lectura con representantes de diferentes países: Cuba, Venezuela, Perú, Uruguay, Argentina, Brasil y Colombia. ¿Cómo se da ese intercambio y qué posibilidades reales tiene de mantenerse?

En relación con la forma  como se da el intercambio entre las diferentes entidades regionales que trabajan en torno a la literatura infantil  y juvenil y cómo se metaboliza en la práctica, la experiencia concreta da cuenta de una gestión comunicacional continua no solo sobre las experiencias, sino, y sobre todo,  de reflexiones que nos llevan a revisar constantemente sobre la producción de libros para niños y jóvenes, y las acciones que llevamos a cabo.

La circulación delos libros para niños y jóvenes producidos en nuestros países  tiene sus limitaciones, por lo que los encuentros presenciales contribuyen  a acceder a muchas de estas publicaciones. Subsanar las trabas que complejizan esta circulación es una tarea pendiente.

Obviamente, el ámbito virtual donde se da el encuentro de distintas revistas, como esta de Cultura LIJ (que apuesta a los dos formatos), Cuatro gatos, Imaginaria –en su momento–,Emilia, se redimensiona con encuentros de distintas naturalezas como ferias, congresos y seminarios,  como el que se dio en el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Río de Janeiro, donde coincidimos representantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Uruguay y Venezuela.

Esos encuentros presenciales consolidan los procesos de retroalimentación que pueden ser redimensionados con acciones programáticas conjuntas de más  largo aliento. Para ello es importante impulsar, en nuestros propios países, apoyos de sectores públicos y privados que   no suelen ser fáciles de lograr.

Banco del Libro de Venezuela ha sostenido articulaciones con entidades internacionales, pienso en la Universidad de Barcelona y la Maestría conjunta, la participación activa en IBBY, etc. ¿De qué forma diferentes entidades pueden coordinarse? ¿Qué le aporta a un organismo como Banco del Libro la participación de un espacio internacional?

Másallá del proceso genuino de retroalimentación que generan estas alianzas con entidades internacionales, este tipo de articulación impulsa la investigación en torno a los temas que nos competen, a saber: lectura, literatura infantil y juvenil, y promoción de lectura.

Los que trabajamos en la formación de lectores compartimos la  concepción de la lectura como una fuerza de integración cívica, lo que demanda de nosotroshoy díamás estudio, intercambio y compromiso pues a las exigencias de nuestro trabajo se incorpora la exigencia  que los violentos cambios de las últimas décadas han generado, que nos han llevado a buscar  distintas formas de asumir la lectura y su promoción.

Las 10 ediciones del Máster que llevamos con la  UAB nos han permitido metabolizar estos cambios de la lectura einteriorizar propuestas teóricas novedosas junto a experiencias innovadoras que se suceden en Iberoamérica. Hemos interactuado con actores fundamentales de la lectura, el libro y su promoción en toda la región. Y muchos de los egresados asumen programas públicos y privados de  planes y políticas del libro.

Para el Banco del Libro, esta alianza docente y el trabajo conjunto con IBBY internacional nos ha permitido, a su vez, visibilizar y  difundir nuestro trabajo. Creo que de esta forma hemos sido reconocidos con premios de la categoría del Astrid Lindgren Award y el Hamdan UNESCO, lo cual, por supuesto, demanda de nosotros más compromiso.

 Las políticas de lectura en nuestros países latinoamericanos ¿a qué riesgos se enfrentan?

Quiero vincular esta pregunta con el trabajo de incidencia que  la sociedad civil ha tenido, en mayor o menor grado, en nuestros países entendiendo como sociedad civil un espacio en el que las personas se encuentran de manera organizada para reflexionar, discutir y consensuar a fin de ejercer influencia en la sociedad en su conjunto y en los decisores de políticas públicas.

El compromiso social  y las respuestas eficaces y eficientes constituyen los denominadores comunes de las instituciones que conforman el tejido social. En Iberoamérica hacen vida una serie de organizaciones que han dejado una impronta fundamental en el área de la cultura escrita. Multiplican experiencias innovadoras y exitosas que constituyen aportes fundamentales para el quehacer en el área  de la lectura y la escritura. Estos  haberes y saberes deberían ser tomados en cuenta por los decisores de las políticas públicas de nuestros países, pero no siempre es así.

Es una muestra de la falta de voluntad para la articulación con otros sectores de la sociedad que se requiere para la efectividad de políticas públicas del libro y la lectura. Si bien  la responsabilidad recae en el Estado como ente rector, no puede convertirse en un espacio de control y exclusividad. Por el contrario, es una tarea de todos, que involucra a la escuela, los sistemas bibliotecarios y otros espacios no convencionales en el que tienen cabida instituciones privadas y ONG que trabajan en el campo de la lectura. Estas instituciones han desarrollado proyectos piloto validados y  perfectamente replicables, que constituyen el soporte idóneo de propuestas de esta naturaleza.

Esto  exige hoy, más que nunca, potenciar el impacto de la sociedad civil exigiendo más organización por parte del propio sector  y  más articulación, compromiso y eficiencia por parte del sector público para propiciar  un ambiente habilitador donde se expresen libre y autónomamente una diversidad de intereses representados en asociaciones que ejercen sentido crítico, y reivindiquen el  derecho a la pluralidad.

Y digo eso porque formar lectores no puede ser visto solo como estrategia política. Debe ser abordado como un proceso integral en la línea de formar de “actitudes ciudadanas” de pertenencia, convivencia y reconocimiento del otro. El justo equilibro entre derechos y deberes interiorizados.

Cultura LIJ, para las vacaciones

Ya podés leer la edición digital de julio de Cultura LIJ.

Incluye: Emilia Ferreiro, María Beatriz Medina, Daniela Azulay, Diego Javier Rojas, Liliana Cinetto, Carmen del Faro, y la LIJ en Brasil.

Disfrutala en estas vacaciones.

En los números de julio, agosto, septiembre y octubre encontrarás una mirada amplia acerca de la situación de las políticas de lectura y provisión de libros en Latinoamérica sumados a lo que ya es habitual reportajes, escritores, ilustradores, novedades…