La lectura en Perú

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

 

Gilda Chang es Encargada de la Biblioteca Infantil Augusta Palma del Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma. Y activo miembro de IBBY Perú. Se formó como docente de primera infancia, y estudia e investiga permanentemente para estar al tanto de la producción nacional e internacional en literatura infantil y lectura.
Embebida de una visión regional, decidimos entrevistarla para ahondar en el estado de la lectura y la LIJ en Perú.

Nos gustaría conocer la situación de las bibliotecas en Perú.

A nivel nacional, solo de han creado 26 bibliotecas infantiles públicas, en 9 de los 25 departamentos que conforman el país; llegando a un 1.4% de bibliotecas municipales infantiles en el Perú.

Para que puedas contextualizar, a lo largo del país hay 1.853 distritos, 43 integran el área de Lima Metropolitana. Y solo en 13 distritos de la capital se agrupan algo más de la mitad de las bibliotecas Infantiles Públicas (16 de las 26).

En nuestro caso no dependemos de alguna entidad social, sin embargo contamos con el apoyo de centros formativos y de promoción lectora.
La Biblioteca Ricardo Palma, cuenta con un presupuesto que es asignado por el Municipio, contamos con personal capacitado para la atención al público y el trabajo del acervo. Razón por la que nos encontramos en constante capacitación.

Gracias a nuestras conexiones y comunicaciones con centros bibliotecarios y relacionados al tema de promoción del Libro y la Lectura, nos mantenemos informados de las charlas, conferencias, encuentros, talleres, etc.; que nos permitan estar actualizados, para así mejorar nuestros servicios y beneficiar la calidad de los mismos.

Retomando el tema del Plan Municipal del Libro y la Lectura, puedo decir que es una oportunidad para la creación de espacios de acceso al libro y la información en la comunidad, escuelas, universidades, hospitales, otros.
Buscamos propiciar espacios para la lectura, buscamos motivar la necesidad de este hábito.

Perú lee

Para pensar seriamente una política de lectura, siempre es necesario conocer la foto actual de la lectura en el territorio y la historia previa que ha conformado esa foto.

Respecto de la lectura, ¿hasta dónde ha penetrado en la sociedad su hábito?

Digo con optimismo que actualmente en el Perú se está considerando el fomento de la lectura como la base del desarrollo exitoso del país, poco a poco se va haciendo eco en la importancia de este hábito vital.
Los peruanos se muestran cada vez más curiosos ante la lectura, y como muestra puedo tomar datos de la Feria Internacional del Libro de Lima organizado por la Cámara Peruana del Libro, que en su vigésima edición tuvo una asistencia de 502.800 personas durante sus 16 días de desarrollo, incrementando un 12% de participación y estableciendo un nuevo record.
Sin embargo queda mucho trabajo por hacer, nos queda seguir impulsando el fomento de la lectura en las familias, escuelas y comunidad; seguir insistiendo que es importante fomentar este hábito desde la Primera Infancia para garantizar un verdadero cambio en la educación peruana.

¿Se llevan a cabo mediciones? 

En cuanto a datos estadísticos, el sistema encargado de elaborar dichos registros es la Biblioteca Nacional del Perú. Sin embargo, el organismo de la ONU para Latinoamérica y el Caribe que sigue la evolución del libro y la lectura, el CERLALC ha presentado un informe preocupante en 2012.

Queda mucho por hacer para poder cambiar las estadísticas obtenidas allí; teniendo a Perú con un 65% de no lectores, un 28% de población que siente placer, gusto o necesidad de leer; y no encontrando datos de cuántos libros se lee en el país.

Lo bueno es que ya se ha empezado a trabajar en este tema.

Políticas que afectan al libro

Como venimos tratando en Cultura LIJ, en cada uno de nuestros países la situación del libro y la lectura enfrenta desafíos diferentes. En parte debido a cuestiones económicas que repercuten en el trato frecuente de la población y los libros; en parte debido a características propias de nuestras sociedades y su complejidad particular.

¿Existe escucha a nivel de los funcionarios de gobierno sobre la importancia de promover la lectura?

En octubre se cumple el plazo de vigencia de los beneficios tributarios, o sea la exoneración del IGV en la venta de libros –el IVA peruano-, que se consiguió a través de la Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura. Por lo tanto, desde ese momento se encarecerá el acceso a este preciado objeto.

Hay agrupaciones y personas representantes de diferentes entidades gubernamentales que apoyan su renovación, esperamos que el Congreso puedo tomar parte y considerar la extensión de estos beneficios; al menos la Ministra de Cultura ha mostrado su interés y apertura ante esta Ley.

Sin embargo, es grato comentarte nuevamente que el Ministerio de Cultura junto al Ministerio de Economía y Finanzas han realizado una convocatoria municipal en Lima y Provincias, para la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura para el período 2016 – 2021, con el objetivo de democratizar su acceso, fomentando que los peruanos y peruanas desarrollen plenamente el derecho a la educación y a la información, teniendo al libro y la lectura como herramientas de aprendizaje. El Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma, considera esta convocatoria como una oportunidad de fortalecimiento de sus 60 años de trabajo continuo en la promoción y acceso del libro y la lectura, plasmando nuestra experiencia y trazando nuevas metas que beneficien la comunidad.

Desde mi perspectiva como Docente del Nivel de Inicial y Encargada de la Biblioteca Infantil  Augusta Palma perteneciente al mencionado Municipio, opino que los docentes deben unirse con fuerza a esta promoción, solicitando los conocimientos y herramientas para ser óptimos mediadores de lectura, insisto, desde la Primera Infancia; y por qué no, yendo más allá, llevando este inquietud al trabajo de madres gestantes, ya que existe mucha información y experiencias en neurociencias en la Etapa Prenatal, en Colombia realizan talleres de lectura con madres gestantes, sería muy interesante poder desarrollarlo también en el Perú.

Dada las diferentes etnias que habitan en Perú, ¿es posible trabajar con una política de lectura homogénea?

En el Perú se toma en cuenta la interculturalidad para el trabajo de formación educativa, el Documento Curricular Nacional es adaptado a cada contexto, desde las zonas urbanas marginales y marginales de Lima hasta las provincias del país. Por lo tanto considero poco probable el trabajo con una política de lectura homogénea; cada persona tiene una forma particular de asimilar lo que lee, desde la lectura de imágenes hasta la escrita; sobre todo si hablamos de las diferentes etnias que existen en el Perú, pues cada una tiene su propia cosmovisión, su manera de interpretar el mundo, la vida y su razón de ser.

Ya que se considera la interculturalidad y que poco a poco vamos fortaleciendo nuestra identidad como peruanos y reconociéndonos como pluriculturales; se viene haciendo un trabajo de recuperación de la oralidad etnográfica del país, existen entidades especializadas que trabajan en este campo y también aquellas personas que les interesa conocer y amar lo suyo para luego compartirlo.

La lectura en Perú

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

peruGilda Chang es Encargada de la Biblioteca Infantil Augusta Palma del Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma. Y activo miembro de IBBY Perú. Se formó como docente de primera infancia, y estudia e investiga permanentemente para estar al tanto de la producción nacional e internacional en literatura infantil y lectura.

Embebida de una visión regional, decidimos entrevistarla para ahondar en el estado de la lectura y la LIJ en Perú.

Nos gustaría conocer la situación de las bibliotecas en Perú.

A nivel nacional, solo se han creado 26 bibliotecas infantiles públicas, en 9 de los 25 departamentos que conforman el país; llegando a un 1.4% de bibliotecas municipales infantiles en el Perú.

Para que puedas contextualizar, a lo largo del país hay 1.853 distritos, 43 integran el área de Lima Metropolitana. Y solo en 13 distritos de la capital se agrupan algo más de la mitad de las bibliotecas infantiles públicas (16 de las 26).

En nuestro caso, no dependemos de alguna entidad social, sin embargo, contamos con el apoyo de centros formativos y de promoción lectora.

La Biblioteca Ricardo Palma cuenta con un presupuesto que es asignado por el Municipio, contamos con personal capacitado para la atención al público y el trabajo del acervo. Razón por la que nos encontramos en constante capacitación.

Gracias a nuestras conexiones y comunicaciones con centros bibliotecarios y relacionados al tema de promoción del libro y la lectura, nos mantenemos informados de las charlas, conferencias, encuentros, talleres, etc., que nos permitan estar actualizados para así mejorar nuestros servicios y beneficiar la calidad de estos.

Retomando el tema del Plan Municipal del Libro y la Lectura, puedo decir que es una oportunidad para la creación de espacios de acceso al libro y la información en la comunidad, escuelas, universidades, hospitales y otros.

Buscamos propiciar espacios para la lectura, buscamos motivar la necesidad de este hábito.

Perú lee

Para pensar seriamente una política de lectura, siempre es necesario conocer la foto actual de la lectura en el territorio y la historia previa que ha conformado esa foto.

Respecto de la lectura, ¿hasta dónde ha penetrado en la sociedad su hábito?

Digo con optimismo que actualmente en el Perú se está considerando el fomento de la lectura como la base del desarrollo exitoso del país, poco a poco se va haciendo eco en la importancia de este hábito vital.

Los peruanos se muestran cada vez más curiosos ante la lectura, y como muestra puedo tomar datos de la Feria Internacional del Libro de Lima, organizada por la Cámara Peruana del Libro, que en su vigésima edición tuvo una asistencia de 502.800 personas durante sus 16 días de desarrollo. Se incrementó un 12% la participación y se estableció un nuevo récord.

Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer, nos queda seguir impulsando el fomento de la lectura en las familias, escuelas y comunidad; seguir insistiendo en que es importante fomentar este hábito desde la primera infancia para garantizar un verdadero cambio en la educación peruana.

¿Se llevan a cabo mediciones? 

En cuanto a datos estadísticos, el sistema encargado de elaborar dichos registros es la Biblioteca Nacional del Perú. Sin embargo, el organismo de la ONU para Latinoamérica y el Caribe que sigue la evolución del libro y la lectura, el CERLALC, ha presentado un informe preocupante en 2012.

Queda mucho por hacer para poder cambiar las estadísticas obtenidas allí: Perú figura con un 65% de no lectores, un 28% de población que siente placer, gusto o necesidad de leer; y no es posible encontrar datos de cuántos libros se leen en el país.

Lo bueno es que ya se ha empezado a trabajar en este tema.

Políticas que afectan al libro

Como venimos tratando en Cultura LIJ, en cada uno de nuestros países la situación del libro y la lectura enfrenta desafíos diferentes. En parte, debido a cuestiones económicas que repercuten en el trato frecuente de la población y los libros; en parte, debido a características propias de nuestras sociedades y su complejidad particular.

¿Existe escucha a nivel de los funcionarios de gobierno sobre la importancia de promover la lectura?

En octubre se cumple el plazo de vigencia de los beneficios tributarios, o sea la exoneración del IGV en la venta de libros –el IVA peruano–, que se consiguió a través de la Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura. Por lo tanto, desde ese momento se encarecerá el acceso a este preciado objeto.

Hay agrupaciones y personas representantes de diferentes entidades gubernamentales que apoyan su renovación, esperamos que el Congreso pueda tomar parte y considerar la extensión de estos beneficios. Al menos la ministra de Cultura ha mostrado su interés y apertura ante esta Ley.

Sin embargo, es grato comentarte nuevamente que el Ministerio de Cultura junto al Ministerio de Economía y Finanzas han realizado una convocatoria municipal en Lima y Provincias, para la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura para el período 2016-2021, con el objetivo de democratizar su acceso, fomentando que los peruanos y peruanas desarrollen plenamente el derecho a la educación y a la información, teniendo al libro y a la lectura como herramientas de aprendizaje. El Municipio de Miraflores, por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma, considera esta convocatoria como una oportunidad de fortalecimiento de sus 60 años de trabajo continuo en la promoción y acceso del libro y la lectura, plasmando nuestra experiencia y trazando nuevas metas que beneficien la comunidad.

Desde mi perspectiva como docente del Nivel de Inicial y encargada de la Biblioteca Infantil  Augusta Palma, perteneciente al mencionado Municipio, opino que los docentes deben unirse con fuerza a esta promoción, solicitando los conocimientos y herramientas para ser óptimos mediadores de lectura, insisto, desde la primera infancia; y por qué no, yendo más allá, llevando esta inquietud al trabajo de madres gestantes, ya que existe mucha información y experiencias en neurociencias en la etapa prenatal. En Colombia realizan talleres de lectura con madres gestantes, sería muy interesante poder desarrollarlos también en el Perú.

Dadas las diferentes etnias que habitan en Perú, ¿es posible trabajar con una política de lectura homogénea?

En el Perú se toma en cuenta la interculturalidad para el trabajo de formación educativa, el Documento Curricular Nacional es adaptado a cada contexto, desde las zonas urbanas marginales y marginales de Lima hasta las provincias del país. Por lo tanto, considero poco probable el trabajo con una política de lectura homogénea. Cada persona tiene una forma particular de asimilar lo que lee, desde la lectura de imágenes hasta la escrita; sobre todo si hablamos de las diferentes etnias que existen en el Perú, pues cada una tiene su propia cosmovisión, su manera de interpretar el mundo, la vida y su razón de ser.

Ya que se considera la interculturalidad y que poco a poco vamos fortaleciendo nuestra identidad como peruanos y reconociéndonos como pluriculturales, se viene haciendo un trabajo de recuperación de la oralidad etnográfica del país. Existen entidades especializadas que trabajan en este campo y también aquellas personas a quienes les interesa conocer y amar lo suyo para luego compartirlo.

Coordinación internacional

A poco de regresar de Río de Janeiro, pudimos conversar con María Beatriz Medina, directora de Banco del Libro de Venezuela.

Por Valeria Sorín

MBMLuego de una intensa semana en Río de Janeiro, ya estamos de regreso en nuestras ciudades. Este diálogo, entonces, se da por mail. Si bien la distancia existe, la posibilidad de hacer una pregunta y obtener respuesta en diferido tiene su propio encanto: el de poder profundizar el pensamiento.

Ahora que regresamos, me interesa pensar la posibilidad del encuentro de entidades de literatura infantil y lectura con representantes de diferentes países: Cuba, Venezuela, Perú, Uruguay, Argentina, Brasil y Colombia. ¿Cómo se da ese intercambio y qué posibilidades reales tiene de mantenerse?

En relación con la forma  como se da el intercambio entre las diferentes entidades regionales que trabajan en torno a la literatura infantil  y juvenil y cómo se metaboliza en la práctica, la experiencia concreta da cuenta de una gestión comunicacional continua no solo sobre las experiencias, sino, y sobre todo,  de reflexiones que nos llevan a revisar constantemente sobre la producción de libros para niños y jóvenes, y las acciones que llevamos a cabo.

La circulación delos libros para niños y jóvenes producidos en nuestros países  tiene sus limitaciones, por lo que los encuentros presenciales contribuyen  a acceder a muchas de estas publicaciones. Subsanar las trabas que complejizan esta circulación es una tarea pendiente.

Obviamente, el ámbito virtual donde se da el encuentro de distintas revistas, como esta de Cultura LIJ (que apuesta a los dos formatos), Cuatro gatos, Imaginaria –en su momento–,Emilia, se redimensiona con encuentros de distintas naturalezas como ferias, congresos y seminarios,  como el que se dio en el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Río de Janeiro, donde coincidimos representantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Uruguay y Venezuela.

Esos encuentros presenciales consolidan los procesos de retroalimentación que pueden ser redimensionados con acciones programáticas conjuntas de más  largo aliento. Para ello es importante impulsar, en nuestros propios países, apoyos de sectores públicos y privados que   no suelen ser fáciles de lograr.

Banco del Libro de Venezuela ha sostenido articulaciones con entidades internacionales, pienso en la Universidad de Barcelona y la Maestría conjunta, la participación activa en IBBY, etc. ¿De qué forma diferentes entidades pueden coordinarse? ¿Qué le aporta a un organismo como Banco del Libro la participación de un espacio internacional?

Másallá del proceso genuino de retroalimentación que generan estas alianzas con entidades internacionales, este tipo de articulación impulsa la investigación en torno a los temas que nos competen, a saber: lectura, literatura infantil y juvenil, y promoción de lectura.

Los que trabajamos en la formación de lectores compartimos la  concepción de la lectura como una fuerza de integración cívica, lo que demanda de nosotroshoy díamás estudio, intercambio y compromiso pues a las exigencias de nuestro trabajo se incorpora la exigencia  que los violentos cambios de las últimas décadas han generado, que nos han llevado a buscar  distintas formas de asumir la lectura y su promoción.

Las 10 ediciones del Máster que llevamos con la  UAB nos han permitido metabolizar estos cambios de la lectura einteriorizar propuestas teóricas novedosas junto a experiencias innovadoras que se suceden en Iberoamérica. Hemos interactuado con actores fundamentales de la lectura, el libro y su promoción en toda la región. Y muchos de los egresados asumen programas públicos y privados de  planes y políticas del libro.

Para el Banco del Libro, esta alianza docente y el trabajo conjunto con IBBY internacional nos ha permitido, a su vez, visibilizar y  difundir nuestro trabajo. Creo que de esta forma hemos sido reconocidos con premios de la categoría del Astrid Lindgren Award y el Hamdan UNESCO, lo cual, por supuesto, demanda de nosotros más compromiso.

 Las políticas de lectura en nuestros países latinoamericanos ¿a qué riesgos se enfrentan?

Quiero vincular esta pregunta con el trabajo de incidencia que  la sociedad civil ha tenido, en mayor o menor grado, en nuestros países entendiendo como sociedad civil un espacio en el que las personas se encuentran de manera organizada para reflexionar, discutir y consensuar a fin de ejercer influencia en la sociedad en su conjunto y en los decisores de políticas públicas.

El compromiso social  y las respuestas eficaces y eficientes constituyen los denominadores comunes de las instituciones que conforman el tejido social. En Iberoamérica hacen vida una serie de organizaciones que han dejado una impronta fundamental en el área de la cultura escrita. Multiplican experiencias innovadoras y exitosas que constituyen aportes fundamentales para el quehacer en el área  de la lectura y la escritura. Estos  haberes y saberes deberían ser tomados en cuenta por los decisores de las políticas públicas de nuestros países, pero no siempre es así.

Es una muestra de la falta de voluntad para la articulación con otros sectores de la sociedad que se requiere para la efectividad de políticas públicas del libro y la lectura. Si bien  la responsabilidad recae en el Estado como ente rector, no puede convertirse en un espacio de control y exclusividad. Por el contrario, es una tarea de todos, que involucra a la escuela, los sistemas bibliotecarios y otros espacios no convencionales en el que tienen cabida instituciones privadas y ONG que trabajan en el campo de la lectura. Estas instituciones han desarrollado proyectos piloto validados y  perfectamente replicables, que constituyen el soporte idóneo de propuestas de esta naturaleza.

Esto  exige hoy, más que nunca, potenciar el impacto de la sociedad civil exigiendo más organización por parte del propio sector  y  más articulación, compromiso y eficiencia por parte del sector público para propiciar  un ambiente habilitador donde se expresen libre y autónomamente una diversidad de intereses representados en asociaciones que ejercen sentido crítico, y reivindiquen el  derecho a la pluralidad.

Y digo eso porque formar lectores no puede ser visto solo como estrategia política. Debe ser abordado como un proceso integral en la línea de formar de “actitudes ciudadanas” de pertenencia, convivencia y reconocimiento del otro. El justo equilibro entre derechos y deberes interiorizados.