Juegos, juguetes y regalos

Este itinerario se puebla de juegos, de juguetes, de regalos. Algunos esperados, otros descubiertos por azar… Y por qué no, alguna que otra decepción.

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Por Mónica Rodríguez


A la luz de una vela

En Lautaro y la sombra, de José María Gutiérrez y Pablo Zweing, el protagonista ya no se divierte con sus juguetes. Le parecen viejos y aburridos. Un imprevisto corte de luz le permite a Lautaro descubrir una nueva compañera, oscura y divertida. A la luz de la vela, sombra y niño tejen juegos, complicidades y hasta desencuentros. Se cuidan mutuamente y se acompañan. Las ilustraciones del libro permiten que los lectores repongan la historia y se identifiquen con el protagonista.

¿Qué será? ¿Qué no será?

Isol narra su obra Un regalo sorpresa con palabra e imágenes. A Nino le falta solamente un día para cumplir años. Está solo en la casa e, inesperadamente, encuentra el futuro regalo. La pregunta ¿qué será? le ocupa toda la cabeza. ¿Será algo que deba abrirse inmediatamente? Sabe que es liviano, sabe que no hace ruidos. Empieza a jugar imaginando lo que no será el regalo. En pleno debate consigo mismo, regresan los padres y tiene que acostarse sin haber resuelto la intriga.
A la mañana recibe el regalo misterioso: un libro de cuentos. Se decepciona hasta que descubre que el libro puede encerrar muchas cosas. La ilustración permite ver lo que Nino piensa, espera, encuentra y siente.

De barcos y zuecos

La carabela, cuento de Enrique Banchs, también trata de un cumpleañero. Se le hizo largo el año a Juan Carlos, el protagonista. El tío le fue anunciando semana tras semana y mes a mes cómo avanzaba la construcción de la carabela que le entregaría en su cumpleaños. Le relataba el trabajo y la fineza de los materiales.
Llega el día soñado y Juan Carlos recibe el regalo prometido. Con el regalo vienen los consejos: no tocarlo, no mojarlo, no abrir los ojos de buey, no… Unos días después, jugando con sus amigos, el nene descubre la felicidad de hacer flotar un zueco en el agua, no tan primoroso, pero más divertido que el regalo del tío.

Para creer    

Papanuel nos permite jugar con el mítico repartidor de juguetes. Graciela Cabal presenta a los Cardoso y Pablo Prestifilippo los dibuja. El papá de la familia es el Papanuel del barrio. A pesar del traje remendado, él reparte alegrías para todos. Una Navidad que, parece, será más triste y menos regalada, la familia recibe una visita distinta, con regalos para grandes y chicos. Todas las ilustraciones evocan el espíritu navideño que tanto en las imágenes como en el diseño de las páginas. Quienes no crean en Papá Noel deben leer este cuento (y escribirle una carta cada diciembre).

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Un juego en blanco y negro

Sergio Kern es el autor de Vengo a comerte. Este relato también trata de juegos. El escenario principal es un tablero de ajedrez. Las piezas cobran vida: algunas se miran, se atraen y se buscan. Y cuando parece que sucederá el encuentro, alguna se la come y la saca fuera del tablero. Todas juntas se rebelan y vuelven a sus lugares, descontrolando la partida y el carácter de los jugadores. Se hace realidad la famosa frase “patear el tablero”.
La literatura se nutre de los juegos. Y los juegos infantiles, de la literatura. Esta relación recíproca los hace crecer. Salud a los juegos y los libros que nos acompañaron, nos acompañan y acompañarán a todas las infancias por venir.

Corpus

  • Banchs, Enrique. Cuentos para sonreír y pensar. Buenos Aires, Guadalupe, 1994.
  • Cabal, Graciela y Prestifilippo, Pablo. Papanuel. Buenos Aires, Sudamericana, 1992.
  • Gutiérrez, José María y Zweing, Pablo. Lautaro y la sombra. Buenos Aires, Emecé Editores, 2004.
  • Isol. Un regalo sorpresa. México, Fondo de Cultura Económica, 1998.
  • Kern, Sergio. Vengo a comerte. Buenos Aires, Sudamericana, 1990.

 

Entre lenguas

Somos habitantes del siglo XXI. En este tiempo el mundo se escribe en plural: mundos, culturas, pueblos, lenguas, derechos, ideas. Pluralidad que necesita cuerpos y mentes elásticas, capaces de adaptarse a un contorno cambiante. Hay quien a esta habilidad la llama liquidez…

Editorial de Cultura LIJ #38 edición papel y # digital septiembre 2016.
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

“¿En qué lengua se despierta el bilingüe?” pregunta Sylvia Molloy. Cuando no se está aún en el mundo, cuando apenas se arriba por la mañana, suena el teléfono: ¿qué lengua es el bilingüe antes de atender? Conflicto de quienes han sido transplantados de una tierra a otra, y aún más de los niños que hablan una lengua en casa y otra en el mundo tras la puerta de calle.

Por el contrario, “perder una lengua es quedarse deslenguado”, apunta Molloy. Y nos quedamos pensando la cantidad de migrantes, de refugiados y de indígenas que se quedan deslenguados, unos por tener que ingresar en una lengua nueva, otros porque los sistemas educativos y burocráticos de sus propios países no los incorporan.

x-wSoy XX y me expando.” Con tan breve micro relato, Isol define en su Abecedario hecho a mano lo que es la maternidad: ser mujer (XX) y expandirse.  Para leer ese breve texto no es solo necesario saber castellano, es necesario estar incorporado al lenguaje científico con el que el mundo moderno define los cromosomas que determinan el género. Los artistas crean lenguajes, multiplican las lenguas, se apropian de palabras, de gestos lingüísticos para conmovernos. Y así la ciencia se vuelve poesía, justamente por ser la forma de establecer un código entre autor y lector.

Ser XXI

Este año el congreso que organiza IBBY (International Board of Book for Young children) ha propuesto como eje pensar a la literatura desde la perspectiva de las multiliteraturas. En sus propias palabras: “celebra la multiplicidad de lenguajes, de lecturas y de literaturas presentes en el mundo hoy”. Entre los subtemas que se abracarán se encuentran: literatura global, local e indígena, y diversidad de formas literarias y formatos.

Somos habitantes del siglo XXI. En este tiempo el mundo se escribe en plural: mundos, culturas, pueblos, lenguas, derechos, ideas. Pluralidad que necesita cuerpos y mentes elásticas, capaces de adaptarse a un contorno cambiante. Hay quien a esta habilidad la llama liquidez.

Y si no todos somos bilingües, sí podemos afirmar que somos multilenguaje. ¿Nos extraña el éxito que ha tenido entre chicos y adultos el libro álbum? Es el género que mejor ha satisfecho el inquieto lector del XXI.

Quienes hemos nacido en el siglo pasado, quienes pertenecemos a una generación que trabaja contra su propia rigidez dogmática podríamos afirmar: “Soy XX y me expando”… soy del siglo veinte y me expando.

Que septiembre y octubre nos encuentren reflexionando, abiertos a repensar qué y cómo debe ser la literatura para niños cuando las historias ya no solo se experimentan desde las letras y las imágenes fijas. Que septiembre y octubre nos lleven a las bibliotecas donde todas las lenguas son bienvenidas. Que septiembre y octubre no clausuren ningún significado. Que sobreviva la búsqueda de sentido.

Feliz día maestros. Feliz día bibliotecarios. Feliz día para todos nosotros.

 

Lee toda la edición digital de septiembre 2016 de Cultura LIJ en:
https://culturalij.com/2016/baja-cultura-lij-septiembre-en-digital

¡Paren las rotativas! (Cultura LIJ actualiza)

Por Laura Demidovich y Valeria Sorín 

 Al cierre de este número tuvimos que gritar igual que en las películas: ¡Paren las rotativas! La noticia se extendía por la web primero, por los mails después, por los diarios finalmente: Isol ganaba el premio Memorial Astrid Lindgren, que otorga el gobierno sueco a las personas o las organizaciones que extienden los límites de la lectura. Cargadas de actualidad, ALIJA adecuó su columna, cambiamos unas notas e hicimos lugar.

¡Paren las rotativas, otra vez!

Pocos días después la noticia triste fue la inundación. Otros hablarán de las vidas perdidas, nosotros tenemos un minuto para solidarizarnos con las bibliotecas que vieron sus acervos pasar por agua y sus estanterías quebrarse ante la fuerza de las corrientes. Las escuelas volvieron a ser refugio, pero de otro tipo. Y a los chicos de las ciudades afectadas les dolió la panza, de tanta angustia contenida.

Paren las rotativas, una vez más

Porque ahora la noticia es la solidaridad. Otros hablarán de los rescates, de la cantidad de donaciones recibidas, de los gestos por miles y miles multiplicados. Queremos tomarnos un minuto para visibilizar a todos los amantes de las bibliotecas que han partido a sus casas para llevar algunos ejemplares para rescatar y para secar adecuadamente.

Comunidad

Muchos de los afectados sienten vergüenza de pedir ayuda, de quejarse, de mostrar sus propias pérdidas. Al lado de quienes perdieron la vida, al lado de las casas devastadas, de las personas perdidas, todo parece poco.

Sin embargo, en medio de este siglo vivimos en comunidades paralelas. Podemos tener una familia de origen, ser vecinos de un barrio, parte de la LIJ, y pertenecer a un determinado grupo profesional. Somos parte de varias comunidades diferentes. Y cada una debiera tener sus espacios de comunicación y de apoyo, su forma de socorro, sus sostenes propios.

Desde una comunidad madura y fuerte como la de la LIJ argentina salen un Andersen (Andruetto, 2012), un Asahi (Abuelas cuentacuentos, Fund. Mempo Giardinelli, 2012), y un Memorial Astrid Lindgren (Isol, 2013). No se nace de la nada. No se crece sin raíces. No se da frutos si no hay quienes vayan a disfrutarlos.

Argentina tiene mucho que ofrecer al mundo en materia de literatura infantil y lectura.

Argentina tiene mucho que ofrecer al mundo en materia de lectura.

Los ojos del mundo empiezan a mirarnos, y este es también fruto de un trabajo de comunidades, de hombres y de mujeres buscando el bien colectivo: primero fueron los ilustradores viajando a Bologna, luego los editores que lograron que los libros argentinos fueran destacados por entidades como banco del Libro de Venezuela y la International Youth Library de Munich (Alemania). A todo esto se ha sumado el valor inmenso del trabajo de organizaciones como ALIJA, CEDILIJ o la misma Fundación Mempo Giardinelli, que exhiben al mundo la vitalidad de la LIJ local y la calidad de sus especialistas.

Todo se ha hecho en la Argentina en materia de lectura. Y se sigue haciendo a diario.

Desde estas páginas iniciaremos una campaña para apoyar a las bibliotecas afectadas. Pero esperamos que sea una campaña de todos. La de la comunidad de la LIJ.