La Ilustración, 127 años después

De visita en Argentina, el historiador del libro Robert Darnton se hizo un tiempo para conversar con Cultura LIJ.

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Por Valeria Sorín
Robert Darnton dio una conferencia en la Biblioteca Nacional de la Argentina acerca de cómo hoy internet cumple el proyecto de la Ilustración del siglo XVIII. El historiador estadounidense había sido convocado por la Red de Editoriales Universitarias Nacionales (REUN) y la Carrera de Edición de la Universidad de Buenos Aires, con el apoyo de CONABIP, Biblioteca Nacional y Fund. OSDE.

darnton3Comienza su exposición mostrando fotos de la época en la que era estudiante en Oxford. Rejas poderosas terminadas en peligrosas puntas custodiaban el perímetro, cual muro del castillo medieval. Los alumnos que luego de la hora establecida no estuvieran dentro debían esperar hasta la mañana para acceder a sus dormitorios, o bien atreverse a trepar y saltar dentro. Un joven Darnton ríe desde la pantalla trepado a las espaldas de un compañero: trasnocharon e intentan ingresar por muros altos y afilados. En el centro del campus: la biblioteca. El conocimiento custodiado por una elite bien elegida.

Tal vez por eso, la Ilustración europea en el siglo XVIII fue una utopía tan inspiradora y la enciclopedia publicada por Denis Diderot en Francia −17 volúmenes en folio, más otros 10 volúmenes de ilustraciones, o sea casi siete kilos de papel, 100 autores, miles de entradas−, la promesa cumplida de compendiar racionalmente todo el saber acumulado acerca de las artes y las ciencias. Imposible publicarla bajo la censura reinante en Francia. Imprescindible su distribución para dar solidez a la revolución en ciernes. Y así, en ese marco intelectual, nacen las repúblicas bajo la consigna de “libertad, igualdad y fraternidad”.


El proyecto iluminista dos siglos después

Robert Darnton siente cumplido el recorrido de su carrera. Luego de investigar y documentar por años las transformaciones de la sociedad francesa en el siglo XVIII a través de la historia del libro y la actividad editorial de la época; luego de estudiar los mecanismos de censura en lugares y épocas tan diferentes como la Alemania nazi y la India colonial, ahora dirige la biblioteca de la Universidad de Harvard. “Una universidad que nació alrededor de la donación de un particular de una primera biblioteca de 400 ejemplares en 1638”. Ese tesoro tenía tal envergadura que fue suficiente razón para armar en torno de él una Academia. La biblioteca de Harvard tiene hoy más de 12 millones de libros.

La salud de la república depende la información del ciudadano”, explica Darnton.

Los más difíciles de saltar son los muros invisibles. Porque si hay bibliotecas públicas en todas las ciudades y pueblos norteamericanos, las barreras culturales siguen allí presentes separando la nobleza de la plebe. A no ser…


-¿Cuál fue el motivador de tantos años de investigación?
Quise comprender cómo el libro ingresa a la sociedad y cambia la forma de pensar de la gente. Cuando me gradué, no existía la historia del libro como disciplina. En breve tiempo las contribuciones de Roger Chartier en Francia y Donald MacKenzie en Gran Bretaña permitieron empezar a dar cuenta de un área específica del conocimiento. La historia del libro tiene que ver con la historia de la tecnología, del transporte, de los usos y prácticas de los lectores.

-Gonzalo Oyarzún, el director del Sistema de Bibliotecas Públicas de Chile, sostiene que las bibliotecas están llamadas a ser en el siglo XXI lo que fue la plaza pública en la antigüedad griega.
Estoy totalmente de acuerdo. He visto esta transformación con mis propios ojos. Yo integro el consejo directivo del sistema de bibliotecas públicas de Nueva York, lo que me ha dado la oportunidad de seguir la evolución de las actividades de sus 88 bibliotecas. Estas son en cada barrio el corazón de la comunidad. Aún acude a ellas la gente para sacar préstamos de libros, pero sobre todo asisten en busca de servicios: para hallar información en internet o para conseguir ayuda para resolver cuestiones de la vida cotidiana donde interviene lo burocrático: encontrar trabajo y llenar formularios on line, realizar trámites para sacar la licencia de conducir, realizar las tareas escolares, incluso para trabajar si el barrio es peligroso.
La biblioteca pública debe ser amigable con el usuario y ofrecerle un espacio neutro. Sí, es como el foro romano, pero más democrático, ya que la noción de ciudadano hoy es más amplia.

-Siguiendo esta línea, ¿podemos pensar que internet cumple y cierra el proyecto iluminista?
Totalmente. Hablábamos antes de la enciclopedia que lleva a cabo Diderot, en ella trabajaron 200 personas. Wikipedia tenía más de 77.000 contribuyentes, 365 millones de lectores y más de 300.000 artículos hasta la última vez que me fijé. Y es free, que en inglés significa tanto libre como gratuita. Es el sueño de una República de las Letras.
Pero la manifestación de la utopía estadounidense acerca de la participación ciudadana en la custodia y circulación del conocimiento la lleva la actual biblioteca pública digital de Estados Unidos (Digital Public Library of America, o DPLA según sus siglas en inglés). Funciona bajo el dominio https://dp.la/ y reúne textos con derechos de autor vencidos, fotografías, documentos históricos de todas las bibliotecas del país.

Y este es el proyecto que más lo entusiasma. Las bibliotecas están convocando a las personas de sus comunidades a colaborar escaneando y compartiendo sus propias fotos en la construcción de un histórico de las imágenes de cada pueblo, de cada ciudad. Gracias a la participación de estos voluntarios, espera Darnton que cada comunidad amplíe el conocimiento de su propia historia.

Volvemos a los números: actualmente se pueden encontrar allí 13 millones de obras. Participan más de 2000 instituciones y tiene acceso desde todos los países del mundo. Además de la búsqueda por palabras clave, se pueden realizar recorridos previamente curados: son las exhibiciones.

Quienes estamos en este lado del globo sabemos que no se trata solamente de hacer disponible un documento para que efectivamente se socialice en tanto conocimiento. Pero no deja de ser un proyecto al que ponerle atención.

 

 

Cuando el estado publica

La Biblioteca Nacional ha entendido que su intervención en garantizar la disponibilidad de obras y autores no podía quedar solo en la función de reservorio.

La Biblioteca Nacional ha entendido que su intervención en garantizar la disponibilidad de obras y autores no podía quedar solo en la función de reservorio.
¿Por qué una biblioteca publica? ¿Por qué su dirección ha sentido la necesidad de impulsar publicaciones tanto periódicas como libros y facsímiles? Dicen que a un editor se lo conoce por su catálogo, y si interrogamos el catálogo de publicaciones de la Biblioteca Nacional la respuesta a estas preguntas se materializa. La Biblioteca publica porque de algunas cosas solo puede ocuparse quien le incumbe la memoria cultural de los pueblos.

Primeros pasos

La Biblioteca Nacional sostiene desde hace bastante más de una década dos publicaciones periódicas: La Biblioteca, un semestral impreso con debates culturales profundos alineados alrededor de un eje por cada número. Y http://www.abanico.edu, una revista literario digital con seguidores en todo el mundo.

Ya en estos últimos años, la Biblioteca Nacional sorprendió recuperando la producción de las revistas culturales y literaria que fueron insignes en su época, como Contorno –dirigida por los hermanos Viñas– o Literal –mítica revista de los años setenta, dirigida por Germán García, Osvaldo Lamborghini y Luis Gusmán–.

También ha sido significativo el trabajo en recupero de la historia de la historieta en nuestro país, ya desde el cuidado en el acervo, como en la publicación de cuatro libros nacidos de la investigación de Judith Gociol Historietas Argentinas.

Y los chicos también

¿Entonces, qué debería publicar la Biblioteca Nacional para el público infantil? ¿Acaso la institución recibe a los pequeños, tiene un espacio específico? ¿Cómo se insertan los habitantes pequeños en esta línea de trabajo cultural?

Nuevamente será el catálogo el que hable. Quelonios es la colección de publicaciones pensadas para chicos de la Biblioteca Nacional. Los libros publicados hasta ahora tiene dos formatos: uno más grande, que incluye cuentos de autores argentinos, otro más pequeño donde se incorporan al mapa de la cultura de la infancia al menos un autor por cada país de Latinoamérica. Esta última propuesta tiene un lado muy interesante, ya que han elegido para hablar de Brasil a Clarice Lispector y para hablar de México a Elena Poniatovska, dos autoras que no son conocidas por sus libros infantiles claramente, pero que introducen de lleno al centro de la cultura de esos países. Por supuesto, como corresponde a la política lingüística liderada por el Museo de la Lengua, dependiente de la Biblioteca Nacional, los cuentos de autores argentinos hablan en argentino, los cuentos de los autores de cada país latinoamericano hablan en su versión local. No se allana ni –en términos mafaldiano- se pavimenta la lengua, sino que permanece con su grumosidad distintiva. Al fin y al cabo, en esos grumos se asienta la identidad de un pueblo.

Los libros circulan tímidamente por librerías, y se los puede solicitar en la distribuidora www.la-periferica.com.ar

Historias de aquí y de allá

En este recorrido cada estación evoca un lugar. Como en un itinerario de viaje singular, pasearemos por sitios de ficción en el que se recrean historias de ayer, hoy y siempre.

Por Mónica Rodríguez

En este recorrido cada estación evoca un lugar. Como en un itinerario de viaje singular, pasearemos por sitios de ficción en el que se recrean historias de ayer, hoy y siempre.

El tema de hoy son los escenarios en los que suceden las distintas historias que nos convocan. Los autores dan vida a los personajes y allí ellos desarrollan sus vidas.

Una loma del diablo

En La loma del hombre flaco, de Laura Devetach, la historia es de amor y de endiablados. María María María, la profesora de costura de un pueblo sin tiempo, cautiva a dos hombres. Uno es Luigi, el italiano que la renombra y la alegra con su cortejo florido. La relación idílica de la pareja inicia una bola de nieve de chismes y habladurías. Aparece entonces el otro hombre, el flaco. Con intenciones codiciosas logra borrar a Luigi de la escena. Pero, después de un sinfín de aventuras con el endiablado flaco, el amor triunfa y son todos felices. El cuento transita varios lugares y los lectores acompañan ese trajinar para acercarse al final feliz. Casi como en la vida. Dos perlitas dos: la riqueza literaria de la escena de la descompostura del flaco y la evocación intertextual de Juan Gelman: se citan sus poemas de Sidney West y su descripción de los demonios.

Un escenario milanés

De Cuentos para jugar, el clásico de Gianni Rodari, elegimos Cuando en Milán llovieron sombreros. Como lo indica el título del cuento, un día casi normal se transforma en extraordinario por el misterioso acontecimiento de la lluvia de sombreros. Como es habitual en este libro, Rodari presenta tres finales para que el lector decida. Él no elige ninguno y se queda con la alegría y la esperanza de que algo bueno cayó del cielo. Esto sucedió en Milán, ¿habrá sido en las tierras de Luigi, del cuento anterior?

El camino de los planos

En una propuesta bien distinta, paseamos por Los planos de mi ciudad, de Alexiev Gandman. Este libro álbum invita a recorrer una ciudad “rara”, en palabras del autor. Recorre, desde su mundo habitación, un mundo mágico. La ciudad casi como una maquinaria con guiños a las cosas cotidianas bien concretas y símbolos abstractos que evocan sentimientos en cada lector. Una ciudad para perderse y encontrarse, siguiendo la rosa de los vientos que otorga la gráfica o siguiendo la rosa de los sueños de cada lector. Precioso libro para abordar desde todo los sentidos. Y los sinsentidos.

De selvas y tortugas

Pasamos ahora por los montes y las selvas que sirven de escenario a Los cuentos de la selva, de Horacio Quiroga. Evocamos la trama de La tortuga gigante. Narra la historia de un hombre que se muda al monte lejano buscando recuperar la salud. Si bien lo logra, la enfermedad regresa. La tortuga gigante carga al hombre sobre su lomo y lo lleva nuevamente a Buenos Aires. Allí encuentran la cura y una casa para cada uno. ¿Y si imaginamos que en su viaje por la selva la tortuga se cruzó con el protagonista de la próxima estación?

De selvas y elefantes

Otro de los autores que otorgan en sus obras una importancia particular a los lugares es Gustavo Roldán. Elegimos La noche el elefante. El circo internacional había llegado a Saénz Peña, en el Chaco. El aire del lugar evocó en el elefante la nostalgia por su terruño: la selva. Esta era otra selva, pero selva al fin. Se acordó de todo lo lindo: los árboles, los pájaros, el agua, el pasto… y se acordó del miedo. El miedo a los cazadores, que se le pasó al vivir en el circo. A medida que lo amaestraban fue perdiendo el instinto. Pero con el aire chaqueño comenzó a encontrarlo. Convenció a la elefanta y juntos huyeron. Recuperaron a los pájaros, a los árboles, a la lluvia. Entraron en el monte chaqueño desde donde nunca regresaron. Esta historia también puede consultarse en el archivo digital “Escuelas del Bicentenario”.

De este último libro tomamos una cita de Gustavo Roldán:

En un mundo donde se derrumban los valores, todavía -creo, quiero creer-, todavía quedan los libros como un baluarte de la dignidad. Un libro es una llave, es una puerta que puede abrirse, es una habitación donde se encuentra lo que no se debe saber, es un ámbito de conocimiento de la verdad y de lo prohibido, que deja marcas que después no se pueden borrar.

Corpus

Devetach, Laura. La loma del hombre flaco. Buenos Aires, Sudamericana 1996.
Gandman, Alexiev. Los planos de mi ciudad. Buenos Aires, Del Eclipse, 2005.
Quiroga, Horacio. Cuentos de la selva. Buenos Aires, Losada, 1974.
Rodari, Gianni. Cuentos para jugar. Buenos Aires, Alfaguara, 1990.
Roldán, Gustavo. La noche del elefante. Buenos Aires, Página 12, 1997.

La lectura en Perú

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

peruGilda Chang es Encargada de la Biblioteca Infantil Augusta Palma del Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma. Y activo miembro de IBBY Perú. Se formó como docente de primera infancia, y estudia e investiga permanentemente para estar al tanto de la producción nacional e internacional en literatura infantil y lectura.

Embebida de una visión regional, decidimos entrevistarla para ahondar en el estado de la lectura y la LIJ en Perú.

Nos gustaría conocer la situación de las bibliotecas en Perú.

A nivel nacional, solo se han creado 26 bibliotecas infantiles públicas, en 9 de los 25 departamentos que conforman el país; llegando a un 1.4% de bibliotecas municipales infantiles en el Perú.

Para que puedas contextualizar, a lo largo del país hay 1.853 distritos, 43 integran el área de Lima Metropolitana. Y solo en 13 distritos de la capital se agrupan algo más de la mitad de las bibliotecas infantiles públicas (16 de las 26).

En nuestro caso, no dependemos de alguna entidad social, sin embargo, contamos con el apoyo de centros formativos y de promoción lectora.

La Biblioteca Ricardo Palma cuenta con un presupuesto que es asignado por el Municipio, contamos con personal capacitado para la atención al público y el trabajo del acervo. Razón por la que nos encontramos en constante capacitación.

Gracias a nuestras conexiones y comunicaciones con centros bibliotecarios y relacionados al tema de promoción del libro y la lectura, nos mantenemos informados de las charlas, conferencias, encuentros, talleres, etc., que nos permitan estar actualizados para así mejorar nuestros servicios y beneficiar la calidad de estos.

Retomando el tema del Plan Municipal del Libro y la Lectura, puedo decir que es una oportunidad para la creación de espacios de acceso al libro y la información en la comunidad, escuelas, universidades, hospitales y otros.

Buscamos propiciar espacios para la lectura, buscamos motivar la necesidad de este hábito.

Perú lee

Para pensar seriamente una política de lectura, siempre es necesario conocer la foto actual de la lectura en el territorio y la historia previa que ha conformado esa foto.

Respecto de la lectura, ¿hasta dónde ha penetrado en la sociedad su hábito?

Digo con optimismo que actualmente en el Perú se está considerando el fomento de la lectura como la base del desarrollo exitoso del país, poco a poco se va haciendo eco en la importancia de este hábito vital.

Los peruanos se muestran cada vez más curiosos ante la lectura, y como muestra puedo tomar datos de la Feria Internacional del Libro de Lima, organizada por la Cámara Peruana del Libro, que en su vigésima edición tuvo una asistencia de 502.800 personas durante sus 16 días de desarrollo. Se incrementó un 12% la participación y se estableció un nuevo récord.

Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer, nos queda seguir impulsando el fomento de la lectura en las familias, escuelas y comunidad; seguir insistiendo en que es importante fomentar este hábito desde la primera infancia para garantizar un verdadero cambio en la educación peruana.

¿Se llevan a cabo mediciones? 

En cuanto a datos estadísticos, el sistema encargado de elaborar dichos registros es la Biblioteca Nacional del Perú. Sin embargo, el organismo de la ONU para Latinoamérica y el Caribe que sigue la evolución del libro y la lectura, el CERLALC, ha presentado un informe preocupante en 2012.

Queda mucho por hacer para poder cambiar las estadísticas obtenidas allí: Perú figura con un 65% de no lectores, un 28% de población que siente placer, gusto o necesidad de leer; y no es posible encontrar datos de cuántos libros se leen en el país.

Lo bueno es que ya se ha empezado a trabajar en este tema.

Políticas que afectan al libro

Como venimos tratando en Cultura LIJ, en cada uno de nuestros países la situación del libro y la lectura enfrenta desafíos diferentes. En parte, debido a cuestiones económicas que repercuten en el trato frecuente de la población y los libros; en parte, debido a características propias de nuestras sociedades y su complejidad particular.

¿Existe escucha a nivel de los funcionarios de gobierno sobre la importancia de promover la lectura?

En octubre se cumple el plazo de vigencia de los beneficios tributarios, o sea la exoneración del IGV en la venta de libros –el IVA peruano–, que se consiguió a través de la Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura. Por lo tanto, desde ese momento se encarecerá el acceso a este preciado objeto.

Hay agrupaciones y personas representantes de diferentes entidades gubernamentales que apoyan su renovación, esperamos que el Congreso pueda tomar parte y considerar la extensión de estos beneficios. Al menos la ministra de Cultura ha mostrado su interés y apertura ante esta Ley.

Sin embargo, es grato comentarte nuevamente que el Ministerio de Cultura junto al Ministerio de Economía y Finanzas han realizado una convocatoria municipal en Lima y Provincias, para la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura para el período 2016-2021, con el objetivo de democratizar su acceso, fomentando que los peruanos y peruanas desarrollen plenamente el derecho a la educación y a la información, teniendo al libro y a la lectura como herramientas de aprendizaje. El Municipio de Miraflores, por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma, considera esta convocatoria como una oportunidad de fortalecimiento de sus 60 años de trabajo continuo en la promoción y acceso del libro y la lectura, plasmando nuestra experiencia y trazando nuevas metas que beneficien la comunidad.

Desde mi perspectiva como docente del Nivel de Inicial y encargada de la Biblioteca Infantil  Augusta Palma, perteneciente al mencionado Municipio, opino que los docentes deben unirse con fuerza a esta promoción, solicitando los conocimientos y herramientas para ser óptimos mediadores de lectura, insisto, desde la primera infancia; y por qué no, yendo más allá, llevando esta inquietud al trabajo de madres gestantes, ya que existe mucha información y experiencias en neurociencias en la etapa prenatal. En Colombia realizan talleres de lectura con madres gestantes, sería muy interesante poder desarrollarlos también en el Perú.

Dadas las diferentes etnias que habitan en Perú, ¿es posible trabajar con una política de lectura homogénea?

En el Perú se toma en cuenta la interculturalidad para el trabajo de formación educativa, el Documento Curricular Nacional es adaptado a cada contexto, desde las zonas urbanas marginales y marginales de Lima hasta las provincias del país. Por lo tanto, considero poco probable el trabajo con una política de lectura homogénea. Cada persona tiene una forma particular de asimilar lo que lee, desde la lectura de imágenes hasta la escrita; sobre todo si hablamos de las diferentes etnias que existen en el Perú, pues cada una tiene su propia cosmovisión, su manera de interpretar el mundo, la vida y su razón de ser.

Ya que se considera la interculturalidad y que poco a poco vamos fortaleciendo nuestra identidad como peruanos y reconociéndonos como pluriculturales, se viene haciendo un trabajo de recuperación de la oralidad etnográfica del país. Existen entidades especializadas que trabajan en este campo y también aquellas personas a quienes les interesa conocer y amar lo suyo para luego compartirlo.

Consultorio lector

En Colombia, la especialista Beatriz Helena Robledo ha abierto el primer consultorio lector, donde se atienden necesidades de lectura y formación.

Autora: Valeria Sorín

Olvidémonos de un destinatario infantil, pensemos en lectores”, esto sostenía Beatriz Helena Robledo en la Conversación que organizó ya hace unos años la revista colega Emilia en Brasil. Es la mirada de quien fuera vicedirectora de la Biblioteca Nacional de Colombia la que nos invita a pensar en los lectores, sus hábitos, sus necesidades, sus recorridos, despojados de todos los adjetivos.

Me duele acá, cerca de la lectura

robledoUna vez corrida de la función pública, Robledo ha decidido abrir el primer consultorio lector, donde se acercan personas con diferentes dolencias culturales.

Imagino una escena, pero no estoy segura de si es exactamente así: la persona llega y dice algo como “vengo porque…”. ¿Cuáles son los motivos de consulta?

-Son muchas las razones por las cuales las personas acuden al Consultorio Lector. Cada caso es único. Lo que tienen en común es el tema de la lectura, la escritura y la literatura.

Puedo dar algunos ejemplos: he tenido “pacientes” que acuden porque tienen dificultades para comprender lo que leen. Este es un motivo de consulta muy común, sobre todo, en niños y niñas que presentan esta dificultad en el colegio, lo que afecta su rendimiento académico. Sin embargo, las causas de esta dificultad son diferentes. Unas veces está marcada porque en sus hogares no hay cultura lectora y los niños no tienen ninguna motivación autentica para leer y lo asocian con obligación; otras, por problemas de atención o concentración.

También hay muchos casos de bloqueo generado por experiencias traumáticas en la infancia más temprana, como una mala pedagogía o ansiedad por parte de los padres. En fin, esto de la dificultad para comprender da para toda una investigación.
También me consultan por todo lo contrario: niños a quienes les gusta mucho leer, que viven en hogares lectores y quieren explorar otros temas y otro tipo de literatura diferente a la que sus padres conocen o a la que les dan de leer en el colegio. Trabajar con estos niños es una delicia. En esta misma línea, tengo ahora un chico escritor que no va a la escuela, sino que recibe educación en el hogar –esto es todo un movimiento–. Este niño es sorprendente pues tiene una vocación y un talento muy desarrollados para la escritura de ficción. Tiene 11 años y ha escrito varias novelas. Acudieron al consultorio –él y su madre– buscando mejorar sus artes literarias, conocer otros recursos literarios y otros géneros; en síntesis, para aprender más sobre la escritura de novelas.

¿Consultan adultos?

-He tenido profesores que buscan asesoría para mejorar sus clases, sobre todo de literatura, o para desarrollar en la escuela proyectos de promoción de lectura. Hace poco atendí a un maestro que está haciendo una maestría virtual de promoción de lectura y literatura infantil y su trabajo de grado tiene una parte práctica real que desarrolla con alumnas de séptimo grado. Me buscó en el consultorio para asesorarlosobre el tema, el género y el diseño del proyecto de grado. Para mí fue muy enriquecedor, pues optó –entre varios temas y después de un análisis conjunto– por la novela gráfica. Una de las sesiones la tuvimos en una librería con muy buen material de novela gráfica, para ayudarlo a elegir los textos que se adecuaran mejor al gusto e interés de sus alumnas.

En fin, cada caso es único y eso es para mí lo más enriquecedor del consultorio y también lo que me genera mayores desafíos: me obliga a estar estudiando, investigando y buscando material para ofrecer a los lectores.
¿Qué tipo de dificultades con la lectura son factibles de trabajar en el consultorio?

-Lo primero que hago es escuchar al “paciente”.

¿Qué lo trae al consultorio? No siempre es un problema. Como decía anteriormente, muchas veces es un deseo: deseo de ser acompañado, asesorado.  Surge entonces una conversación donde pregunto, indago sobre gustos, intereses, entornos lectores, experiencias previas; en fin, esto no puede resumirse, pues es más parecido a una conversación regida en parte por la intuición y por la información que me aporta el entrevistado.  A partir de allí,propongo un plan de trabajo.

Hay situaciones en las que es posible diseñar un plan más preciso con tiempos y duración. Fue el caso de una joven que inició una fundación de promoción de lectura y quería aprender más sobre todo lo necesario para poner a andar la fundación y presentar proyectos. Lo que hice fue diseñar un programa con los temas básicos que debía conocer, al menos en un primer nivel, y eso nos dio tres meses de trabajo en sesiones semanales de una hora. A veces considero necesario trabajar una sesión semanal, pero no siempre es así; también pueden ser sesiones quincenales, eso depende de cada caso.
Con relación a las dificultades, como ya dije, la que más consultan es la de la comprensión. Pero también atiendo muchos casos de dificultades con la escritura, sobre todo con los ensayos tanto en el colegio como en la universidad. Es increíble la dificultad de muchos estudiantes universitarios para escribir y eso lo trabajo en el consultorio con muy buenos resultados, pues utilizamos el material y el contexto real de las clases en las que se les presenta la dificultad.

Una línea nueva que empieza a surgir es la asesoría a empresarios, ejecutivos que quieren mejorar tanto su expresión oral como escrita. En fin, la vida cotidiana y la vida social están permeadas por la lectura y la escritura, y resulta inimaginable, o al menos inclasificable, las diversas situaciones en las que leer y escribir es necesario.

¿Qué habilidades y conocimientos es necesario que tenga el lectoterapeuta?

-Bueno, pues es un conjunto de saberes y experiencia. Yo llevo más de treinta años trabajando en este tema de la lectura, la escritura y la literatura desde diferentes ángulos; no solo en talleres, sino también desde la investigación. Eso me dio mayor seguridad para iniciar el consultorio.

Sin embargo, hay que estar estudiando todo el tiempo, pues no solo cada lector es un mundo, sino que este es un tema en total transformación. Los lectores de hoy son muy diferentes, sobre todo los niños y jóvenes. No puedo motivarlos con lo mismo que me motivaron a mi cuando era pequeña. Además, los procesos lectores están cambiando y las habilidades que necesita desarrollar un lector hoy son distintas a las de un lector tradicional. En fin, se requiere estar muy abierto y atento a lo que está pasando. Creo que es algo que ocurre con todas las profesiones. Un buen médico, por ejemplo, debe estar al tanto de los avances científicos, además de poner en juego su experiencia, su intuición y su amor por lo que hace.

Una sociedad que sana la palabra

-Como lo describe, el consultorio lector parece tan esencial como el espacio psicopedagógico en las escuelas. Pensaba en empresas, fábricas y escuelas con un consultorio lector desde el cual trabajar comprensión lectora, mejora expresiva y hasta algunas cuestiones vinculares… Es muy utópico, ¿verdad?
-Es utópico, pero yo también lo he soñado. Creo que muchas dificultades lectoras se solucionan con un acompañamiento personalizado, amoroso y cercano a los gustos, intereses y necesidades de los lectores. Así como hay consultorios médicos, psicológicos, jurídicos, ¿por qué no consultorios lectores? Creo que si uno tuviera la oportunidad de incidir en estas instituciones, se podría pensar en una especie de unidades de atención lectora.

-E imaginaba también un consultorio lector en cada ministerio público con la doble tarea de trabajar dentro del espacio con su gente y hacia la población sumando lecturas y asesoramiento en recorridos lectores a incorporar en proyectos que trabajen en territorio, o bien con los coordinadores de acciones en territorio… Disculpe, Beatriz, lo que usted propone me resulta inspirador.
-Sí, realmente el alcance del consultorio da hasta donde llegue la imaginación.  La lectura y la escritura son tan esenciales hoy en día para el desarrollo tanto individual como social, que es por eso que se han elevado ya a una condición básica para acceder al derecho a la información, la educación y la cultura. Me he imaginado ofreciendo el consultorio a los ministerios de educación y cultura como un proyecto a través del cual se preste este servicio, sobre todo, en aquellos lugares más desfavorecidos, donde los niños requieren una mejor atención. Es algo que está en mis planes, solo que esto requiere personal formado para no desdibujar el sentido del proyecto y es un perfil que hay que construir.  Por ahora, voy como las hormigas: recorriendo el camino y sumando más experiencia y conocimiento en este modelo de atención, que es diferente a los talleres, cursos y capacitaciones. Me interesa mucho la reflexión y el conocimiento que se genera a partir de la atención personalizada y del diálogo con el paciente.
¿Lo cree posible?

Salvemos La Nube

lanubeapoyo

A través del PROYECTO DE LEY 02511-J-13 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pretende enajenar varios inmuebles, entre los cuales está el que ocupa la Asociación La Nube- Infancia y Cultura .

Por ello, quiero expresar mi apoyo total a Pablo Medina y La Nube y los invito a sumarse al nuevo facebook La Nube Territorio y a las causas que se lleven adelante para apoyar la defensa de este espacio fundamental.