Pablo Bernasconi en retrospectiva

La tapa de octubre de #CulturaLIJ es un artista que ha sabido explorar todas las posibilidades de la creación y la expresión.

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El ilustrador invitado para hacer la tapa de Cultura LIJ de octubre es el polifacético Pablo Bernasconi. Diseñador, ilustrador, escritor, actor; ha sabido explorar todas las posibilidades de la creación y la expresión.

No es la primera vez que lo convocamos, ya que en el los números de septiembre y octubre de Cultura LIJ, Pablo Bernasconi nos convidó con todo su talento.

Septiembre/Octubre 2013 fue tapa de Cultura LIJ en su edición papel y las dos ediciones digitales.

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Para seguir leyendo a Pablo Bernasconi

Publicó más de 10 libros infantiles como autor del texto y las ilustraciones, algunos de ellos traducidos a ocho idiomas.

Sus libros para niños

  • Qué tren qué tren
  • Hipo no nada
  • El Zoo de Joaquín
  • Cuero negro, vaca blanca
  • Excesos y Exageraciones
  • Los Súper Premios
  • Espacio para colorear
  • Rebelión en Tortoni
  • El sueño del pequeño Capitán Arsenio
  • El Brujo, el horrible y el libro rojo de los hechizos
  • El Diario del Capitán Arsenio

 

 

Sus libros para adultos

  • Retratos
  • Bifocal

 

Como ilustrador

Entre los libros que ilustró con textos de otros autores se destaca Finales, donde Pablo Bernasconi toma los finales de 59 textos memorables para pasar a la imagen esa sensación de compañía eterna que generan las obras maestras. Dice editorial Edhasa acerca de esta obra: “Se dirá que Bernasconi ilustra los finales. Pues si y no. Hace eso, inevitablemente, y también hace un homenaje al texto entero, a los autores y a ese placer tan íntimo y tan universal que es la lectura.”

Que se convirtió en muestra en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno (Argentina).

 

Reflexión teórica

Pablo Bernasconi tiene gran reflexión sobre su práctica, y dado su variedad de posibilidades expresivas sumadas a sus años de docente de diseño gráfico en la Universidad de Buenos Aires, lo más natural es verlo en un escenario con una conferencia audiovisual.
¿Creer en la belleza o en la verdad? – Conferencia en charla TEDx Córdoba.

 

Dibujando futuros– Conferencia en charla TEDx Bariloche.

SM publicó su anuario de la producción de LIJ en Iberoamérica

El anuario de SM sobre la LIJ en Iberoamérica ya se encuentra disponible para descargar.

Anuario 2017 Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil producido por editorial SM.
Anuario 2017 Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil producido por editorial SM.

Como todos los años desde 2004, la editorial española SM ha publicado una nueva edición de su anuario de la producción de LIJ en Iberoamérica. Cada vez la editorial le encarga a un especialista por segmento un análisis del estado de la LIJ donde da cuenta de novedades y tendencias.

Para bajar el anuario 2017 seguir este link.

Como novedad, por primera vez se incluye también a Estados Unidos, y se hace un repaso del sector en Ecuador en los últimos veinticinco años.

Los responsables de analizar el panorama de cada uno de los países son: Carola Martínez (Argentina), Joao Luis Ceccantini (Brasil), Constanza Mekis (Chile), Beatriz Helena Robledo y Valeria Baena (Colombia), Leonor Bravo (Ecuador), Victoria Fernández y Jesús Marchamalo (España), Joan Portell Rifà (Libros en catalán), Isabel Soto y Xavier Senín (Libros en gallego), Xabier Etxaniz Erle (Libros en vasco), Carlos Sánchez-Anaya Gutiérrez (México), Jéssica Rodríguez López (Perú), Carmen Dolores Hernández (Puerto Rico), Dulce Elvira de los Santos (República Dominicana), y Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez (Estados Unidos).

Cristina Ramos galardonada

El jurado de la décima segunda edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil en forma unánime decidió distinguir la trayectoria creadora de nuestra querida María Cristina Ramos.

El jurado de la décima segunda edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil en forma unánime decidió distinguir la trayectoria creadora de nuestra querida María Cristina Ramos.
Los motivos enunciados:

  • Su aportación a la literatura de una mirada autentica y sensible de la realidad latinoamericana, la exploración de géneros y formas en el conjunto de una obra de alta calidad literaria, dirigida a un espectro amplio de lectores, una voz genuina e independiente que no está condicionada ni temática, ni formalmente por las tendencias del mercado, el cuidado en la construcción a sus textos y su profundo respeto hacía el lector, sus personajes y la realidad que recrea.
  • El cuidado en la construcción de sus textos y su profundo respeto hacia el lector, sus personajes y la realidad que recrea.
  • Su habilidad para explorar géneros y formas en el conjunto de una obra de alta calidad literaria, dirigida a un amplio espectro de lectores.
  • Además, por la incorporación sutil de valores y prácticas culturales de los pueblos indígenas.

Quienes hacemos Cultura LIJ y Editorial La Bohemia coincidimos con Lilián Álvarez (OEI), Carlos Sánchez-Anaya (IBBY); Leonor Bravo (CERLALC); Carlos Tejada (UNESCO), y María Jesús Gil (Fundación SM), María Cristina Ramos es una GRAN AUTORA y merece todos los premios, sobre todo el gran premio que es ser leída.

Recomendamos: ¿Dónde estás? y Brújula Este

Algo de su bibliografía…

1988 – Un sol para tu sombrero (poesía)
1991 – Cuentos de la Buena Suerte (narrativa)
1991 – De papel de te espero (poesía)
1993 – El árbol de la lluvia (narrativa)
1995 – El libro de Ratonio. Informe confidencial sobre su vida (autorizado por el personaje) (narrativa)
1995 – Azul la cordillera (narrativa)
1997 – Un bosque en cada esquina (poesía)
1997 – De barrio somos (narrativa)
1997 – Ruedamares, Pirata de la mar bravía
1997 – El árbol de la lluvia
1998 – Del amor nacen los ríos (narrativa)
1999 – Belisario y el violín (narrativa)
2001 – Cuentos del bosque (narrativa)
2001 – Las lagartijas no vuelan (narrativa)
2002 – Las sombras del Gato (poesía)
2002 – Maíces del silencio (poesía)
2003 – Belisario y los espejos de agua (narrativa)
2003 – La secreta sílaba del beso (narrativa para adultos)
2004 – Eleazar y el río (narrativa)
2004 – La rama de azúcar (narrativa)
2005 – Papelitos (narrativa)
2005 – La luna lleva un silencio (poesía)

Las Escuelitas y la patria de la infancia 

Por Valeria Sorín

Algunos meses antes de los festejos por el bicentenario de la independencia, en Argentina debemos dedicarnos a recordar. Es la forma que tenemos de obligarnos como sociedad a no dejar pasar el hilo de la historia sin reflexión.

 

Ya han pasado cuarenta años desde el 24 de marzo en que tuvo lugar el golpe de Estado que iniciaría la más terrible dictadura de nuestra historia. Y aun seguimos elaborando y duelando pérdidas, dando lugar a renaceres. Aun encontramos niños robados, aun escuchamos testimonios que evitan que caigamos en la locura colectiva, aun seguimos ordenando cada cosa en su lugar.

Atravesando la escuela

La dictadura dejó huellas en los cuerpos, en la psiquis colectiva donde habitó el miedo, en las familias, en la infancia que pudo ser clandestina, interrumpida, censurada. En la ausencia de la alegría por el carnaval prohibido.  En los miles de desaparecidos -hayan o no reaparecido, sobrevivido; se hayan sido callado, tirados al mar o encontrados sus cuerpos-.

La dictadura atravesó la escuela. Le exigió a los docentes que fuesen instrumento de represión y buscaran las marcas subversivas en lo que decían los chicos, en la ausencia de sus papás, en sus anhelos. Censuró libros de lectura, ordenó las canciones patrias, rectificó la matemática para que no tuviera lugar en ella la teoría de conjuntos.

  Otras escuelas atravesadas

El sentido irónico de la dictadura les llevó a designar como Escuelitas a los campos de concentración que se extendían por todo el territorio y donde se torturaba, violaba y asesinaba a los detenidos. Hoy muchas de esas ex escuelitas son lugares de la memoria, desde los cuales el mismo Estado les habla a las generaciones más jóvenes. Funcionan allí centros culturales, donde el arte intenta curar tanta herida abierta.

En este marco, La Escuelita, libro y testimonio de Alicia Partnoy, cumalicia4ple 30 años de su primera edición; esa que tuvo lugar en los Estados Unidos. Y solo pudimos leerlo en castellano cuando en 2006, La Bohemia lo publicó en una Argentina que aun le costaba tener memoria. Mucha agua había pasado bajo el puente, y si en los tribunales de La Plata el fiscal Hugo Cañón llevaba a cabo los Juicios por la Verdad, hay que recordar que las leyes de Punto final y Obediencia debida impedían que quienes eran allí juzgados pudieran ser encarcelados. El trabajo podía parecer en vano, pero el Dr. Cañón sabía que en tanto la verdad apareciera, habría oportunidad para terminar la tarea.

En ese momento, el libro de Partnoy fue incluido en la causa, valorado por el aporte insustituible para la memoria, para entender los destinos de tantos, para dar cuenta de niños nacidos, para dar con el lugar a partir del croquis que contenía.

Y fue así como en 2011, a días de la publicación de su segunda edición, el fiscal Abel Córdoba -discípulo de Cañón- llamó a la editorial. Hablamos en ese momento de la segunda edición con el prólogo de Osvaldo Bayer que estaba entrando a imprenta. Pero el fiscal no podía esperar. Las leyes se habían derogado y por lo tanto se reabrían todas las causas en un trabajo sin igual. Ahora se hablaba de mega causas, donde cada cual contenía cientos de casos, acusaciones, investigaciones. La que volvía a incluir este libro como testimonio era la mega causa de Bahía Blanca.

Escuelitas en la patria de la infancia
Esta segunda edición de La Escuelita salió con el apoyo amoroso de Abuelas de plaza de mayo. Y fue destacado por ALIJA un año más tarde, abriendo una puerta en la LIJ que fue luego recorrida por Abuelas por la identidad, posibilitando que Nadar de pie encontrara editorial, ofreciendo menos metáfora y más palabra despojada a las nuevas escuelas.

Como responsables de la segunda edición sabemos que nada de su contenido está dirigido a un público de una determinada edad. Cada generación se acerca a la memoria colectiva desde su circunstancia. Los adolescentes del siglo XXI lo leen con curiosidad, con emoción, pero sin angustia. Y es en esa lectura que el mensaje profundo de Partnoy se revela: aun más allá de quién sea el represor, es posible encontrar espacios de resistencia, lugar para los vínculos. Nadie puede obligarte a pegarle a un par; es posible oponerse a la Obediencia debida con la Desobediencia por la vida.

En este tiempo, tampoco hay lugar para ser Funes. El personaje de Borges era capaz de recordarlo todo, pero no podía encontrar el hilo común que armaba la trama. Puntos sueltos, de eso se componía su memoria. Una memoria sin trama, no hace historia. Porque la memoria bien entendida no está formada por anécdotas sino por comprenderes. Al fin y al cabo es sabido que “lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado”.

 

Andrea Ferrari

Diálogo atrapante con Andrea Ferrari, una de las escritoras sobresalientes de la LIJ.

Por Diego Javier Rojas

Diálogo atrapante con Andrea Ferrari, una de las escritoras sobresalientes de la LIJ.

Nos encontramos en el bar de una librería donde el aroma del café y las bibliotecas repletas nos introducen en una charla acerca de sus lecturas y sus inicios en la escritura.

¿Qué lecturas la acompañaron durante su infancia?

Tuve muchas etapas lectoras diferentes en mi infancia. Me acuerdo de algunos libros en particular, porque los leí muchas veces. Los de la colección Robin Hood, por ejemplo, Azabache, Mujercitas. O Papaíto piernas largas. Y todos los de María Elena Walsh. Luego tuve una época en que devoraba colecciones de aventuras, de autores como Enid Blyton. Y en la adolescencia me apasionó el policial, especialmente Agatha Christie.

Como gran lectora, seguro tiene esa lectura inconfesable por así llamarla, esa que uno dice no pude haber leído esto.
Supongo que hubo más de una así. La que recuerdo ahora es El diario de Bridget Jones, que me prestó una amiga. No es una lectura de gran calidad, pero debo decir que lo terminé.

¿Qué recuerda sobre su primer cuento o poesía?

Creo que el primer cuento lo escribí a los nueve años en el colegio. No recuerdo el título, pero sé que los protagonistas eran ratones. Y que, para mis parámetros en ese momento, era larguísimo: unas dos carillas. Me valió una felicitación de la maestra y puntos para mi equipo. En verdad no me acuerdo de qué se trataba eso del equipo, pero sé que por un día me hizo muy popular.

¿Cuándo dijo quiero ser escritora?

Creo que nunca dije quiero ser escritora. Simplemente sucedió. Yo era periodista y pensaba seguir siéndolo. La ficción era un hobby, hasta que un día dejó de serlo. No lo planifiqué

¿Y del periodismo a escribir para chicos?

Empecé escribiendo para mi hija cuando era muy chica. En principio era un juego: ella era el personaje central de las historias y eso le encantaba. Después descubrí que a mí también me encantaba escribir esos cuentos y me decidí a avanzar.

Un avance que habrá llegado con la primera publicación ¿Recuerda cual fue ese primer libro?

Sí, mi primer libro fue Las ideas de Lía. Salió en Colihue, en el año 2001.

Por el sendero de los libros

A esta altura el café fue desapareciendo de nuestras tazas, pero los libros seguían presentes. Momento de pedir otra ronda de café y continuar dialogando.

Actualmente tiene publicados más de quince libros ¿Cuál es su favorito?
En general me siento más cerca de mis últimos libros, supongo que porque tienen más que ver con mi búsqueda actual. Ahora podría mencionar Los chimpancés miran a los ojos, Zoom o La velocidad de la música. Y El camino de Sherlock tiene un significado especial para mí porque me acercó a muchos lectores que se comunican espontáneamente y ese contacto me resulta muy rico.

¿Qué prioriza de ese contacto con los chicos lectores?

Los momentos distintos. Después de visitar muchas escuelas, todos los encuentros y las preguntas se parecen. Hasta que, muy de vez en cuando, alguien sale con algo totalmente diferente: eso me gusta. También me gustan las inquietudes de los chicos que escriben.

Si usted no hubiera sido escritora, periodista ¿Qué otra profesión tendría?

Pienso que habría sido algo vinculado a la palabra escrita, siempre anduve por ahí. Estudié para ser traductora, pero ejercí poco esa profesión porque pasé enseguida al periodismo gráfico.

¿Cómo imagina escribir sagas como las de Sherlock o Sol de noche?

Fueron dos casos muy diferentes. A la saga de Sherlock no la planifiqué. Escribí primero El camino de Sherlock y unos tres años después pensé que me gustaría hacer una secuela cambiando el punto de vista, ahí surgió No es fácil ser Watson. Y finalmente me propuse el tercer libro, No me digas Bond, para cerrar la historia. En cambio Sol de noche fue pensada de entrada como una serie, con elementos de continuidad entre cada libro y enigmas que recién se resolverán al final.

La magia hizo que el tiempo se detuviera para hablar sobre libros, lecturas y temas afines. Revisando los estantes del local me vuelvo a preguntarle:

¿Podrías mencionarme algunos libros que no debieran faltar en la biblioteca de un chico?

Me cuesta hablar de infaltables porque creo que las búsquedas son muy personales y no hay que condicionarlas. Prefiero no decirle a un chico hay que leer tal y tal libro, eso tiende a espantar al que por algún motivo no se siente atraído por esos títulos. Creo que si tuviera que elegir hoy libros para regalar a un niño lector que conozco poco, pensaría en algo de Walsh, algo de Montes, seguramente algún Dahl, quizás algo de Nöstlinger. Pero sobre todo trataría de ver para dónde va ese lector.

En este caso la escritora se retira, el lector va a recorrer los estantes del sector infantil buscando Las ideas de Lía porque al mejor lector siempre le quedan lecturas en espera.

Fanfiction, intertextos en la cultura digital

Si bien no hay pasividad en la recepción, las fanfiction abren al lector el espacio autoral. ¿Es posible poseer lo que se ama?

Autora: Valeria Kelly

Como corresponde a estos tiempos, la definición de fanfiction por el momento solo se encuentra en la Wikipedia. Según lo que esta fuente expresa, y que es fácilmente comprobableponiendo el término en un buscador, se trata de narraciones de ficción producidas por los seguidores de alguna sagao géneroque podríamos ubicar, en la gran mayoría de los casos, en la cultura popular contemporánea. Existen fanfiction que retoman personajes y universos literarios, como las de Harry Potter o El Señor de los Anillos; otras que abrevan del animé o manga (dibujos animados japoneses) como Sailor Moon o Astroboy; y también están las que buscan ramificar aventuras provenientes del cine, como Piratas del Caribe o Avatar.

Quienes están estudiando este fenómeno que ya lleva más de una década otorgan a este impulso una tradición milenaria: las tragedias griegas derivadas de la épica troyana. Podemos sumar La Eneida, texto con el que los romanos construyeron un linaje para dar legalidad al dominiodel mundo de aquel entonces.Este pasaje de personajes y conflictos de la cultura oral a la cultura letrada parecería signar este otro tránsito, en este caso, de la cultura popular a la cultura digital que, por supuesto, no se excluyen mutuamente.

Las fanfiction se presentan como un compendio de cuestiones que son centrales a nuestra cultura actual y, por lo tanto, a la educación de las nuevas generaciones. En otras palabras, a la alfabetización propia del siglo XXI, donde es preciso dar cuenta de que las cosas han cambiado, pero no hasta un paisaje tan extraño, todavía. Claramente, estas historias digitales siguen teniendo que ver con las acciones de leer y escribir, con todo lo que ello implica. Se trata de una escritura que enlaza la tradición con lo nuevo, que busca hilos sueltos en las tramas de otro, o que también corta un hilo que no nos gusta adonde nos lleva y lo reencauza (hay una fanfiction en la que Romeo y Julieta forman una familia). En muchos casos los autores prologan, explican, invitan a la discusión, del mismo modo que puede suceder en un prólogo en las obras tradicionales. Incluso la estructura de las obras mantiene la canónica división en capítulo, muchas veces con el folletinesco “Continuará…”en el cierre.

Pero se trata de leer y escribir con otras resonancias. Por un lado, estas ficciones escritas por aficionados son públicas, circulan libremente y en su gran mayoría no reportan beneficio económico a sus autores, sino que son una actividad lúdica, ociosa en su mejor sentido. Estas prácticas tensionan la concepción de autoría que conocemos desde la modernidad, con sus derivaciones económicas, sociales y políticas. Esta cuestión es parte del importante debate actual en torno a la cultura libre, la circulación de bienes intelectuales y la reutilización de contenidos culturales. Mientras dura la discusión, muchos entran a internet, imaginan y escriben.

Otra de las resonanciasde estas prácticas literarias se relaciona con este movimientoatrevido de retomar historias creadas por otros.La diferencia con los casos de antaño ya mencionados es que el soporte digital permite que otros lectores-escritores dejen comentarios, critiquen, propongan otras vueltas, provocando efectos inmediatos en la continuidad de la historia. De hecho, muchas fanfic se escriben en su mayoría en plataformas especiales que incluyen herramientas de edición y revisión, al modo de las wiki. Esta posibilidad nos lleva al concepto de colaboración, que es central en las teorías actuales de construcción del conocimiento y, por lo tanto, de aprendizaje. Hacer con otros, resolver problemas con otros, leer y escribir con otros son expresiones con fuerza de lema en la educación actual.

Por estos motivos es por lo que estas ficciones de fanáticos (lectores), en su gran mayoría adolescentes y jóvenes, vienen a despertar reflexiones. Que hay un cambio tecnológico, de soporte material, en las prácticas de lectura y escritura ya es una evidencia, y que convive con la materialidad del papel y la tinta también lo es. Pero hay quienes señalan que hay otros elementos para tener en cuenta al pensar una alfabetización para las generaciones de este siglo. Colin Lankshear, un investigador en estos temas, intenta un nombre para ellos: la sustancia espiritual (en oposición a la material) de las nuevas alfabetizaciones. Allí se ubican la colaboración, la participación, la dispersión de contenidos, la pericia distribuida. Él observa con lucidez que no alcanza con identificar las transformaciones a nivel de los textos, devenidos hipertextos que combinan lenguajes y arrojan, en esos ensamblajes, nuevos y más complejos significados.

Como se ve, la alfabetización del siglo XXI todavía tiene mucho camino por abrir. O tela para cortar. Y nos invita a tomar los universos literarios que más nos gusten para hacerlos crecer.

El beso francés

Estiramos el cierre de esta edición para que ustedes, queridos lectores, pudieran disfrutar del reportaje a Rébecca Deautremer, en su breve y agitado paso por la Argentina.

rebeca-e1431543229411Tiene el mismo gesto en sus labios que la princesa de la tapa de su libro. Ella aún está atendiendo a otros periodistas cuando llegamos. Desde nuestra mesa en la Quimera del Arte, no escuchamos las palabras, pero podemos observar sus gestos. Es una mujer hermosa a la que la luz parece siempre serle generosa. Vaya uno a saber si esa complicidad no nace de que la luz se sabe bien retratada en sus trabajos.

La tipografía me interesa mucho. Cuando era estudiante seguí los cursos de diseño gráfico, fotografía, etc. Mi primer proyecto era ser diseñadora gráfica, pero mi camino cambió”. Y todos agradecemos el viraje que dio a su vida y a su profesión.

En el principio… las acuarelas

Edelvives organizó está gira por Latinoamérica (primero Bogotá, ahora Buenos Aires, luego Santiago) para presentar su nuevo libro: Una biblia. Rompe el molde pensar en el autor de la biblia, pero en este caso son dos: Philippe Lechermeier y Rébecca Dautremer, la misma dupla que alcanzó el éxito mundial con Princesas.

El libro tiene muchos aciertos: una edición de lujo, con marcador de hojas, un diseño bello que deja espacio para todo: imágenes, texto y respiración. Pero del trabajo específico de la ilustración hay varias cosas que nos llaman la atención. Son esos momentos en los que Deautremer ha debido tomar una decisión y decidir hasta dónde jugar.

-Hay algo muy especial en los desnudos de su versión ilustrada de Seda (Alessandro Baricco) y en Una biblia. En la suavidad de los gestos y en el erotismo.

-En Seda hay algunas escenas de desnudos sí, pero eran escenaseróticas en el texto. En cambio, en la biblia es María que va a parir. En esta imagen lo que me llevó a pensarla desde la sensualidad fue el texto de Lechermeier. Ahí se hablaba de María metiéndose en el agua para aliviar el peso del bebé en su vientre. Lo que tiene esta versión de la Biblia es que los personajes están muy encarnados, son contados desde su costado humano. Encontrar esa densidad física me gustó mucho.

-Son rostros muy diferentes de lo que uno imagina que es el habitante de Medio Oriente.

-En Europa la imagen de los personajes bíblicos es siempre la misma. Por un lado, me parecía que era un folclore no muy estético y me genera muchas dudas a nivel histórico. ¿Quién sabe cómo habrá sido María?

Por eso intenté alejarme de esas imágenes que ya teníamos, de las sandalias, de la túnica marrón. Por poco estético y por falta de rigor histórico en sus referencias, no sé realmente si tienen alguna relevancia histórica esas representaciones. Entonces me di plena libertad para buscar en el conjunto de la humanidad rasgos que me interesaran. Lo importante es que cada personaje sea sí mismo. Que se sienta su esencia. La realidad no es algo que me importe demasiado.

Tenía que representar un personaje de una mujer joven que se iba a casar. Pero ¿qué sabemos realmente acerca de ella? ¿Cómo imagino a la joven María?¿Cómo era la joven María en Palestina hace dos mil años?

Compartir la mesa

Al sentarnos en su mesa, Rébecca está preocupada por hacernos sentir cómodas. Nos pregunta varias veces si queremos algo, si queremos, por ejemplo, un vaso del licuado que ella está tomando. Agradecemos en cada ocasión, estamos bien. Y esperamos tener despejados los sentidos para disfrutar y absorber el clima de la escena.

Le llevamos de regalo los dos últimos libros que publicamos, Te quiero más que a la sal (se sorprende de la escritura en armenio) y Pequeñas teorías sobre el comportamiento animal (cuyas imágenes le interesan especialmente). Eso demora el comienzo de la entrevista, pero nos permite presentarnos y establecer un vínculo.

¿Por dónde empieza a diseñar un personaje?

-Hay mucho boceto, pero parto siempre de una idea. Y voy corrigiendo hasta que el rostro comienza a aparecer. Uno como ilustrador tiene sus manías y es muy difícil salirse de esas manías. No hay que dejar que la mano decida, hay que esforzarse por guiarla.

Los ilustradores tenemos defectos. Muchas veces vamos muy rápido. Tenemos lugares comunes y volvemos siempre a lo mismo, a los mismos personajes, a los mismos gestos, a los mismos recursos. Y el problema es que si dejamos sola a la mano, terminan siendo personajes sin relieve, huecos. Lo que yo intento hacer esevitar caer en esas manías, saltear mis hábitos. Es difícil soltar, pero es lo que intento hacer.

La artista con la que conversamos no solo tiene publicados libros maravillosos, también ha dado solución gráfica y estética a un filme francés de animación para niños, que aquí solo ha podido verse en festivales o conseguirse pirateado por quienes bajan películas de culto de internet.

Hasta ahora venimos hablando de una imagen que se plasma en el papel y queda estable. ¿Cómo fue el proceso de Kerity, la casa de los cuentos?

-Ah, ese caso fue realmente diferente. Comenzó como un proyecto pequeño. Un corto, de provincias, y fue un proyecto cuya dimensión creció enormemente. Hasta que de golpe era la directora de arte del proyecto de un largo de animación, lo que no estaba previsto. Tarea en la que no me siento cómoda.

No es lo mismo trabajar sola en tu casa que tener que traducir lo que piensas para un equipo de gente que debe interpretar tu pensamiento. Fue importante a nivel humano, sentí mucha frustración por momentos, pero también aprendí mucho.

La verdad es que es muy diferente hacer un libro que una película. Los requerimientos técnicos de una película son enormes. Así que fue una experiencia matizada. Tengo otro proyecto de animación en mente. Pero tengo que saber que el abordaje de un libro y el de una película no tienen nada que ver. Aquí estamos frente a una puesta en escena que se desarrolla en el tiempo. No es para nada la misma relación.

Hay excepciones a todo lo que puedo decir, pero son escenografías lo que uno arma.

Al principio me sentía tan frustrada, tanto que incluso lloré cuando salió la película. Pero hace poco volví a verla y me di cuenta de que esos defectos no importaban, de que es una película valiosa.

En Cyrano, Elvis, Badayaga trabajó con su marido.

-Y estamos preparando un nuevo libro.

 –¿Cómo es trabajar con su marido?

-Mi marido es escritor de libros para niños y normalmente no trabajamos juntos. Pero hacerlo nos gusta mucho, porque podemos hablarnos y decirnos la verdad de lo que pensamos, sin que nada se juegue. Podemos pelearnos sin consecuencias, pero igual no nos peleamos mucho. Realmente encontré el personaje ideal para casarme.

¿Qué es ahora para usted un desafío?

-Todo es un desafío. Puede sonar un poco pretensioso, pero la verdad es que tengo muchas ideas. Hay muchas cosas que quisiera hacer, cosas para las que no alcanzan mis capacidades. La más mínima imagen es un desafío. Hay muchas más cosas que yo quisiera hacer que las que puedo concretar. Pero ahora me gustaría intentar escribir mi propia historia. No para libros de niños. Lo pienso como una historieta.

Un accidente con suerte

GRA089. MADRID, 26/12/2013.- Fotografía facilitada por Contempla Edelvives de una de las ilustraciones de Rebecca Dautremer en la reedición del libro "Seda". Decía Alessandro Baricco que "Seda", más que una novela, es una historia, pero que si solo fuese una historia de amor, no merecería ser contada. Así se resume esta lírica odisea emocional, uno de los grandes éxitos de finales del siglo XX y que ahora se reedita en español. EFE (SOLO USO EDITORIAL) "SEDA", LA NOSTALGIA LÍRICA DE BARICCO VUELVE ILUSTRADA POR REBECCA DAUTREMER
Fotografía facilitada por Edelvives de una de las ilustraciones de Rebecca Dautremer en la reedición del libro Seda

Rèbecca Deautremer ya se fue de Argentina. Dejo autógrafos, algunos dibujos, sonrisas. Una legión de seguidores enamorados. Antes de levantarnos de la mesa, entre foto y foto (evitamos la selfie, pero estuvimos tan cerca de caer en la tentación), le consultamos por la técnica utilizada en la escena de Seda en que la pareja hace el amor. Estábamos convencidas de que se trataba de un grabado, lo que resultaba muy extraño en Deautremer. “Es solo lápiz, pero luego le pasé un poco de agua con tinta. Y agregué esmalte verde con un pincel. Solo que, al poner un barniz que era para óleo, se blanqueó la imagen. Y necesité ponerle óleo para compensar. Lo que da esta idea de grabado es el depósito no uniforme del óleo”.

Nos alejamos del bar bajo el sol y en la mente de ambas, aunque no lo digamos, está la misma idea: ojalá que siempre un error se convierta en un descubrimiento.