Fluir con el viento

Nos pusimos en movimiento y se está generando mucha energía alrededor de Cultura LIJ. Enterate…

Anuncios
Cultura LIJ cambia su forma de circulación para estar más cerca de sus lectores. Ahora en edición digital.

Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

 

En la orilla del mar siempre hay viento, aunque no haya tormenta, sin importar si es verano o invierno.  Cosa notable: cambia su sentido entre el día y la noche.

La famosa brisa marina se produce por las diferencias térmicas entre el mar y la tierra. Durante el día, cuando el sol calienta la tierra, el mar aún conserva la temperatura nocturna. La masa de aire sobre la tierra al subir su temperatura se eleva y genera un vacío que otra masa de aire más fría va a ocupar, la que proviene del mar. Por la noche el proceso es inverso porque es el mar el que mantiene algo del calor acumulado durante el día y la tierra se enfría con mayor rapidez.

Este cambiar es su contante. Y en ese proceso natural, el aire se mueve y hace mover a los demás generando energía.

 Con el fluir del viento

En abril de 2009 salió el primer número impreso de la revista Cultura LIJ. Desde entonces la publicación maduró contenidos, exploró diferentes formas de circulación y se hizo un espacio en el campo de la literatura infantil y la lectura en castellano.

Como anticipamos en noviembre de 2016 en el número 39 de Cultura LIJ, luego de ocho años enteros de sostener nuestra cita bimestral en papel, era necesario evolucionar. Ya hacía varios años que la revista se subía a la web en formato PDF, abierta para todo el que quisiera leerla. En esos años había crecido la aceptación de la lectura en digital, replicándose de pantalla de netbook, a tablet, a celular inteligente.

Cuando ambas directoras, Laura Demidovich y Valeria Sorín, comenzamos a viajar a ferias del libro de toda Latinoamérica, especialistas, libreros, bibliotecarios y colegas editores, antes de referenciarnos por Editorial La Bohemia, nos referenciaban por Cultura LIJ. Es que en su versión digital la revista cruzó todas las fronteras.

 El cambio en la circulación del viento

En 2017 Cultura LIJ cambia la forma de llegar a sus lectores. Desde hoy, todas las semanas tendrás disponibles en www.culturalij.com actualizaciones de contenidos.

Todas las semanas entregaremos al menos tres notas de tu interés. Puedes ingresar a nuestra web los días miércoles y comprobarlo. O bien, anotarte para que te avisemos por email o whatsapp cada vez que subimos los nuevos contenidos. Esta modalidad es completamente gratis.

Los contenidos estarán disponibles en forma abierta durante un mes. Luego quedarán con acceso restringido para quienes se encuentren suscriptos.

Los suscriptores de Cultura LIJ, además de contar en forma permanente con todo el archivo de artículos, podrán acceder además a contenidos exclusivos, obtener descuentos en cursos y otras recompensas adicionales.

¿La querés leer con un contenido secuencial? Cada mes saldrá publicada también en epub.

¿La preferís en papel? Anualmente habrá una tirada especial de Cultura LIJ impresa.

Movimiento es energía

Y la energía enciende a otros.

Este cambio de formato ha permitido sumar nuevos colaboradores, algunos de ellos: Fabiola Etchemaine, Andrés Sobico, Pata Martínez, María Jaesche, Marita Berenguer, Norma Castellanos.  No solo no se pierden contenidos, se suman muchos más. Tenemos nuevas secciones que iremos presentando semana a semana. Y una mucho mayor variedad de contenidos.

Nos pusimos en movimiento y se está generando mucha energía alrededor de Cultura LIJ.

Este cambiar es nuestra contante.

Bienvenidos otra vez. Que gusto reencontrarnos.

 

La imagen del encabezado es “En la playa”, de Picasso.

La construcción del plural

Por un 2017 repleto de experiencias compartidas.

Por Carmen del Faro

yo-yo-yo

Yo”, es una soledad.

Yo-yo”, un juego que permite modalidades solitario y competencia.

Yo, yo, yo, yo”, al menos cuatro. Lo que muchos no quieren perderse de compartir.

Por un 2017 repleto de experiencias compartidas.

Decir y existir

Terminamos con esta edición digital el octavo año de Cultura LIJ. Y se impone, como anunciamos, un cambio. Ahora nos tomamos un breve descanso, creativo y bullicioso. Nos reencontraremos en marzo, como todos los años, donde estrenaremos juntos una nueva forma de ser y estar en el mundo, por fin en el siglo XXI.

Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

Desocupado lector, sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. (…) Acontece tener un padre un hijo feo y sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas, antes las juzga por discreciones y lindezas y las cuenta a sus amigos por agudezas y donaires. Pero yo, que, aunque parezco padre, soy padrastro de Don Quijote, no quiero irme con la corriente del uso, ni suplicarte, casi con las lágrimas en los ojos, como otros hacen, lector carísimo, que perdones o disimules las faltas que en este mi hijo vieres, pues ni eres su pariente ni su amigo, y tienes tu alma en tu cuerpo y tu libre albedrío como el más pintado(…). Todo lo cual te exenta y hace libre de todo respecto y obligación, y así, puedes decir de la historia todo aquello que te pareciere, sin temor que te calumnien por el mal ni te premien por el bien que dijeres della.”

Así se dirigía Miguel de Cervantes Saavedra a su lector, en el prólogo a la primera parte de Don Quijote de la Mancha. En estas primeras palabras ya se puede ver un concepto moderno, no ya solo de la narración, o de los personajes, sino aun del lector. Tal vez sin conciencia de ello, Don Quijote -flaco, desgarbado, y delirante- y su autor hacían pasar definitivamente a la literatura del siglo XVI al XVII.

 

SUBTITULO: El tiempo de Cultura LIJ

Terminamos con esta edición digital el octavo año de Cultura LIJ. Y se impone, como anunciamos, un cambio. No queremos que otros escriban la continuación de esta historia -por acción u omisión-; por el contrario esperamos ser artífices de nuestras propias aventuras.

Hasta ahora, con aciertos y desaciertos, Cultura LIJ fue una revista del siglo XX. Y eso no significa nada malo; hay que decir que, en abril de 2009, cuando se publica por primera vez, todos sus lectores habían nacido, crecido y se habían formado antes del 2000.

El calendario engaña, ni los pueblos ni sus culturas atraviesan tras un brindis de año nuevo un cambio de siglo. Eso lleva al menos una década. Del XVIII al XIX, Latinoamérica entera saltó tras sus independencias: Colombia y Venezuela en 1810, Argentina en 1816, Chile en 1818, México y Perú en 1821, Brasil en 1822, por dar solo algunos ejemplos. Otro tanto ocurrió al traspasar del siglo XIX al XX, fueron necesarios un cometa (1910), una guerra mundial (1914) y una revolución comunista (1917) para llevar tanta gente a un nuevo tiempo.

Somos, ustedes y nosotros, migrantes del tiempo; atravesamos la frontera de Cronos una vez más, ahora como protagonistas de esa travesía.

Vivimos en red. Hablamos simultáneas conversaciones. Hemos llevado el calificativo “interactivo” a una nueva dimensión; lo que comenzó siendo la descripción de la práctica del lector/usuario que al llegar a un sitio web podía seleccionar información que le interesara y saltar entre notas, hoy significa tomar acción para hacer de ese contenido otorgado por un medio su propio diario, su propio texto, una pieza más en las interacciones con otros lectores/prosumidores en espacios de diálogos abiertos interminables.

Es la entera definición de unidad de lectura lo que se ha abandonado.

Entonces es hora de pegar el salto.

En Cultura LIJ, poco a poco hemos ido incursionando y abriendo nuevos recursos y soportes: las ediciones en pdf, el sitio, algunos audios, algunos videos, ediciones enriquecidas de mayor frecuencia de contacto. Pero siempre dentro del mismo paradigma.

Ahora nos tomamos un breve descanso, creativo y bullicioso. Nos reencontraremos en marzo, como todos los años, donde estrenaremos juntos una nueva forma de ser y estar en el mundo, por fin en el siglo XXI.

Feliz 2017.