Categoría: Un poco de todo

Aside

Ante la duda, una mayúscula. Veamos cómo nació uno de los errores más comunes a la hora de referenciar autoridades o trayectorias.

Por Norma Castellanos

 

Probablemente, la mayúscula esté asociada a cierto valor dignificador porque, en sus inicios, los romanos la utilizaban en las inscripciones monumentales y estaba reservada para obras especialmente lujosas. Ahora bien, en la actualidad nuestro sistema ortográfico le asigna a la mayúscula funciones lingüísticas bien delimitadas.

Entonces, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de “mayúscula de relevancia”? A todos aquellos casos en que su uso responde simplemente a una faceta social, en la cual este tipo de letra pone de manifiesto el respeto que socialmente se le otorga al referente de ciertos términos, como los títulos o cargos.

Según la Ortografía de la lengua española (2010):

Los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango (ya sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados) deben escribirse con minúscula inicial por su condición de nombres comunes”.

Así, lo correcto hoy es escribir presidente, profesor, ministro, etc.

En consecuencia, utilizar mayúscula en los casos antes mencionados constituye un error porque no tiene ninguna justificación lingüística, ya que recae sobre sustantivos comunes, independientemente de la valoración social o personal que se le dé al referente.

Además, este uso conlleva un problema más serio aun: es extremadamente subjetivo y, por lo tanto, podría generar falta de consenso. Bien establece la RAE que este uso, en ningún caso, debe convertirse en norma.

Diálogos en el depósito de Eudeba

Hoy les recomendamos un canal de Youtube, el de Eudeba; un programa que han lanzado para este canal, Diálogos en el depósito; un capítulo de literatura infantil y juvenil donde dialogan Graciela Melgarejo y María Teresa Andruetto.

 

María Teresa Andruetto
En el año 2012 esta autora cordobesa recibió el premio Hans Christian Andersen, otorgado por IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil). La construcción de la identidad individual y social, las secuelas de la dictadura en su país y el universo femenino son algunos de los ejes de su obra.
Recomendamos seguir su blog: http://narradorasargentinas.blogspot.com.ar/
Desde aquí se puede acceder a su discurso de aceptación del Andersen.

Graciela Melgarejo
Profesora en Letras y periodista. Trabajó en el diario La Nación por más de 37 años y actualmente es editora general de NOTICIAS POSITIVAS N+.
El canal de Youtube de Noticias Positivas.
Y su espacio personal en Twitter: @gramelgar

Eudeba
La editorial de la Universidad de Buenos Aires mantiene hoy el sello distinguible de su primer director, Boris Spivacov, quien tenía como premisa hacer más libros para más lectores. Desde su rol en la tarea de extender el universo lector, Eudeba ha innovado en el lanzamiento del lector Boris de libros electrónicos y ahora en la generación de contenidos exclusivos para internet.

Aside

Por Pata Martínez

CV: Maestra de sexto y séptimo grado. Escuela Pública N°15 D.E. 14, Ciudad de Buenos Aires.

Yo creo que Satoshi no me escucha nunca, que lo que digo no le importa, que le interesa NADA cada una de mis propuestas.
Hoy leímos una entrevista a Guido, el nieto restituido de Estela.
Me detuve en muchas frases del relato, en muchas.
En eso veo a Satoshi que hace algo en el margen de la hoja.
–¿Qué es ese dibujo?
–Un piso de cristales rotos a sus pies.
Yo no me había detenido en esa frase. Con esas palabras definió la periodista a Guido al momento de la entrevista. Sí, Satoshi escucha. Y más de lo que escolarmente nos muestra. Escucha mientras intenta descifrar el mundo en dibujitos.

Aside

Por Carmen del Faro

El buen diseño editorial es distinguido en este artículo como elemento imprescindible para la comprensión de lo que leemos.

La legibilidad es la capacidad de un texto de ser leído. O sea que pone en relación cualidades del texto y del lector al que se dirige. Cuestiones del contexto de recepción de la lectura pueden incorporar ruidos en su comprensión.

El colectivo, por ejemplo, no es un lugar ideal para leer; el ruido, el movimiento, las personas que rodean al lector pueden interferir y hacer imposible seguir el hilo de la historia. Y sin embargo es habitual cruzarse lectores aprovechando sus viajes entre el trabajo y la casa para avanzar en la novela.

La salud del lector no es cuestión menor. Sobre todo, la ocular. El astigmatismo, o la presbicia cuando pasamos los cuarenta, nos vuelven lentes-dependientes, elementos imprescindibles para devolverle el foco a tanta imagen borrosa.

El buen diseño del documento −la mancha de texto, los márgenes, la tipografía seleccionada− ofrece un bienestar inconsciente al lector que puede ser muy propicio.

Todo editor sabe esto.

Entonces, ¿por qué han dejado a este lector urbano con un cuerpo 9 si había tanto espacio en la página?