Traduciendo a Asterix

Llegó a los quioscos una nueva edición de la saga de Asterix y reabrió polémica. Dos traducciones enfrentadas en un mercado acotado.

Asterix-No me peguen

Estamos hablando de un clásico de la historieta llevado a cabo por la dupla creativa René Goscinny y Albert Uderzo a lo largo de veinte años, más otro tanto con Uderzo en solitario tras la muerte de su compañero.

Estamos hablando de cerca de 40 álbumes traducidos a más de cien lenguas y con los que se han reído varias generaciones. Y cuya versión en castellano publicada en la década de los setenta en España creó cantidad de fanáticos en toda Latinoamérica.

Estamos hablando de Asterix, la historieta de corte histórico que ha sido para muchos una introducción al mundo antiguo. Pero también de una historieta que ha puesto en escena en tiempos de la Guerra Fría los conflictos a los que se enfrenta un imperio cuando ya no tiene rivales.

Leopoldo Kulesz creció entre Buenos Aires y París leyendo Asterix. Cuarenta años más tarde, devenido director de la editorial Libros del Zorzal, decidió cumplir varios de los sueños de su infancia y republicar en castellano la historieta, para lo que armó un proyecto –junto con editorial Planeta– y supo negociar con la editorial francesa Hachette.

Para esta nueva edición se propuso mejorar la traducción, siguiendo las reglas estrictas con las que Goscinny creaba el guion.

–La primera pasada de cada álbum la hice yo. Me impuse un ritmo sostenido, sin detenerme mucho ahí donde se complicaba más de la cuenta –principalmente cuando se trataba de juegos de palabras–. El resultado de esta primera pasada fue un archivo Excel por álbum, donde marcaba en verde los pasajes con los que no estaba muy convencido y en rojo aquellos que preferí ni tocar, para empezar a pensarlos nuevamente desde cero.
Esta primera pasada iba a Agustina Blanco, una traductora profesional, de mucha experiencia, con quien ya había trabajado en otras muchas traducciones. Agustina tiene la particularidad de que, además de conocer su oficio con fineza, no baja la guardia nunca. Agustina corregía y embellecía mi primera versión, a la vez que proponía opciones para lo que yo había dejado en rojo. El resultado de esta segunda pasada fue un Excel por álbum, muy prolijo, y con entre 10 y 20 cuestiones pendientes.
Y llamo pendientes las cuestiones que no nos parecían acabadas u óptimas. Aquí intervenían Valeria Cipolla y Carolina Uribe en la corrección de estilo y, por supuesto, sugiriendo libremente lo que quisieran. Lo fundamental en esta etapa fue no solamente identificar erratas, sino también controlar la coherencia. Por ejemplo, “Oh, César” va siempre con coma después del “oh”, o bien verificar que después de los puntos suspensivos haya siempre un espacio, etc.
De aquí, el Excel iba a Osvaldo Gallese, el diseñador, que dejó el alma en esto. Redibujó cada cartel, cada onomatopeya; imagínense el trabajo descomunal que fue eso. Osvaldo nos devolvía la primera versión del archivo ya armado sobre los dibujos de Uderzo.
Se sumó Federico Juega Sicardi para corregir las erratas que pudieran haber aparecido en el traspaso del Excel al pdf. Por supuesto, cada uno de los que ya habían intervenido también leían el pdf, pero siempre en cada etapa decidí agregar a un nuevo participante con la cabeza fresca.
Pasadas estas correcciones, el pdf fue a Andrés Jarach (amigo argentino que vive en Francia desde hace 25 años) y Stéphane Labro, amigo francés que vive en Argentina. Ambos profundos conocedores de Asterix y perfectamente bilingües. Su misión: detectar eventuales fallas de sentido en la traducción, comparando cuadrito por cuadrito con el original francés.
En paralelo, le tocó el turno a mi hermano Octavio y a Matías Attwell, filósofo y licenciado en letras respectivamente y ambos conocedores de civilización grecorromana y, por supuesto, del latín.
En esta etapa ya fueron quedando pocas cuestiones por resolver. Le pasamos la posta a Roberto Gárriz, autor de Libros del Zorzal, escritor de ficción y dueño de un sentido del humor fino y envidiable. Su misión: revisar los chistes y los juegos de palabras, proponer optimizaciones e inventar nuevos.
Última lectura: mi hija Amalia, de entonces 7 años, atenta y seria lectora.
De cada etapa, cada álbum salió muy mejorado.


Una cuestión de nombres

Asterix-Cleopatra-Traduccion-2

Sobre este tema, Cultura LIJ ya publicó una nota en la sección Con lupa en el momento en que estas nuevas ediciones salieron a mercado. En las historietas se ponen en juego especialmente una gran cantidad de cuestiones en la traducción, que incluyen todas las adecuaciones a contexto y cuidado del estilo del autor de la obra original, como en cualquier otra traducción; pero también en el caso del humor, el trabajo cuidadoso de traducir sentidos para sigan generando gracia y juegos de palabras donde el juego permanezca, como en cualquier otro texto humorístico. Y todo eso se refleja también en la parte gráfica, ya que en el caso de muchas onomatopeyas es necesario no solo traducirlas, sino redibujarlas en el espacio (Boom-Bum; Yahooo-Iujuuu).

–La construcción de los nombres de los personajes es un desafío porque cuentan algo acerca del personaje, son en sí mismos muchas veces un chiste. ¿En qué casos consideró necesario modificar los nombres con los que se habían dado a conocer los personajes en castellano?

–Los nombres los puse todos yo. Aunque luego de las sucesivas lecturas, algunos fueron criticados y cambiados. En algunos casos hasta acepté propuestas. Pero el poder de veto me lo atribuí, muy democráticamente.
Salvo Abraracurcix, Asuranceturix, Petibonum y Babaorum, aquellos nombres que no se acomodan a las reglas de Goscinny cambian. Edadepiedrix y Karabella dudé en si los cambiaba o no, pero bueno, cayeron en la volada y creo que mejoraron mucho.
Edadepiedrix, el anciano: la edición original lo llama Agecanonix, del francés “age canonique” (‘edad canónica’). Proviene obviamente de Edad de Piedra que, también obviamente, termina con “dra”, que no se “declina” naturalmente en “ix”. Lo llamamos Geriatrix. Notemos que en la traducción española a veces este personaje se llama Vegestorix, nombre que tampoco respeta las reglas de Goscinny.
Karabella, la mujer del jefe: la edición original la llama Bonemine, del francés “Bonne mine”, o sea ‘buen aspecto’. Preferimos llamarla Buenamina. Su diminutivo cariñoso en francés, “Mimine” pasa a “Mimina”.
En un detallado informe acerca de ambas traducciones que ha sido publicado en el sitio de la editorial, se sostiene que la traducción de los nombres de los personajes en la edición española no sigue ninguna lógica, mientras que Goscinny trabajaba –al igual que lo hizo Cervantes– expresando en el nombre una característica propia del personaje. Además, era estricto en la forma de generar los nombres: usaba una terminación específica para cada pueblo. Por ejemplo, para los galos, elegía palabras que terminan con “i”, “ique”, “isque” –en castellano “i”, “ico”, “ica”, “isco”– y reemplazaba esas partículas por “ix”; y para los bretones, los godos, los romanos, etc., tenía costumbres similares.

–¿La traducción española era mala por la calidad en sí o es que los criterios de traducción cambiaron?
–Con todo este asunto de la nueva traducción y que escribí un texto largo de porqué me parecía que había que cambiarla, puede parecer que encuentro algún interés personal en defenestrar la anterior. Nada más lejos. Le tengo mucho cariño a la anterior. Fue gracias a la anterior que pude conocer esta maravilla. Pero si me preguntan por qué cambiamos la traducción, tengo que decir la verdad: porque la anterior era horrorosa. Y otra cosa: mis críticas a aquella traducción no tienen nada que ver con que sea española, tiene que ver con que es muy mala. Y es mala en sí misma, nada que ver con criterios de traducción. Casi todos los globos tienen problemas, y no exagero.


Dos traducciones simultáneas en el Cono Sur.
¿Dos productos diferentes?

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La compra y venta de derechos internacionales de obras literarias siempre se hace teniendo en cuenta lengua y territorios. Una vez acordado esto, se firman acuerdos en forma exclusiva. Quien se sabe poseedor de los derechos de una obra tan imperecedera como la saga de Asterix y Obelix se encuentra en ventaja para negociar.

Diferentes tipos de ediciones son susceptibles de ser distribuidas y comercializadas a través de diferentes canales en los principales mercados del mundo, pero no parece esto factible en Latinoamérica, donde el mercado editorial no alcanza similitud con las cifras de población.

En 2014 Hachette negoció los derechos de Asterix a la dupla Planeta-Del Zorzal con la misión de reinstalar en Argentina la célebre historieta. Pero en este momento han comenzado a circular libros nuevos con la vieja traducción realizada décadas atrás en España.

–¿Cómo se definieron los territorios y los alcances de la edición para Planeta-Libros del Zorzal?

–Se firmó lo mejor que se pudo firmar: Argentina, Chile y Uruguay en cuanto al territorio. Exclusividad en librerías y no exclusividad en quioscos de diarios. Y el compromiso explícito de Hachette en cuanto a que no iban a competir con nosotros, sus clientes. Estuve ocho años para negociar esto y con Planeta decidimos lanzarnos. Entendimos que también nosotros teníamos que probar hacer un buen trabajo antes de pretender un contrato más amplio.

–Recientemente esta colección ha llegado en estos territorios a los quioscos de diarios y revistas. Pero no se trataría de una edición de ustedes. ¿Qué conflictos existen en este momento?

–En términos prácticos, lo que ocurrió fue que Hachette acaba de autorizar a Salvat a vender la otra traducción en quioscos en una operación puntual y bestial en volumen y publicidad. Nunca entendieron que este mercado no se puede compartimentar, no se la banca; los libros circulan y ningún distribuidor aquí anda preguntando si tiene derecho o no de vender en tal cual canal de ventas. Esa es la realidad. A pesar de que esto fuera comunicado a Hachette muchas veces, decidieron tomar la insólita decisión de competir con sus clientes. Y todo en nombre de una operación puntual.

Este conflicto entre partes ejemplifica como la circulación de una obra, de un autor, incluso de un personaje, la posibilidad de influenciar a una generación nueva de lectores, la forma en la que se construye el imaginario de una época, todo se ve influido por las espectativas de negocio y estrategias de penetración con que las editoriales trabajan para cada mercado.

A nosotros, lectores fascinados, no queda esperar que el cielo no se caiga en nuestras cabezas.

 

Niños refugiados en América

Por Valeria Sorín

Niños en crisis, bajo el fuego del mundo adulto. De eso se trata una de las tareas de IBBY: asistir a niños refugiados desde la actividad subversiva de abrir las mentes.

Ya tratamos en ediciones impresas anteriores de Cultura LIJ la tarea que IBBY (International Board of Books for Youngpeople) ha realizado en situaciones de catástrofes naturales y humanitarias asistiendo con libros y mediadores entrenados a las poblaciones infantiles víctimas y sus familias (por ejemplo, ante la erupción de un volcán en Venezuela, en el sur de Chile con un terremoto y con el tsunami en Indonesia).

También son conocidas las bibliotecas que se fundaron en Gaza gracias al trabajo de IBBY Palestina y al dinero donado por la escritora Katherine Paterson. Experiencias similares se multiplican en Afganistán, Irán, Siria y Líbano. “Cada vez, unos aprendemos de los otros y vamos mejorando la práctica”, acota Patsy Aldana, presidenta de la organización.

Más recientemente, y ante la crisis de refugiados, se montó en Lampedusa un operativo de asistencia; solo que a los miembros de IBBY no los dejan entrar a los campos de refugiados.

Estas acciones tienen que ver con la propuesta inicial. Apenas después de terminada la Segunda Guerra Mundial, Jella Lepman tuvo la iniciativa de trabajar desde la literatura con la esperanza de construir puentes de entendimiento y paz entre las personas. Se puede leer en el sitio de la IBBY: “Niños de todo el mundo necesitan saber lo que todo buen lector sabe: no estás solo; otros, incluso tus enemigos, tienen experiencias, sentimientos y necesidades como tú”.

 

Hablemos de nuestra América

Los datos

  • 56.000 niños sin adultos acompañantes fueron detenidos en la frontera entre México y Estados Unidos entre 2013 y 2014.
  • 26.000 más llegaron entre 2014 y 2015.
  • 186.233 menores de 18 años han sido detenidos desde 2009.
  • El 10% son menores de 10 años.
  • Origen: en su mayoría salvadoreños, guatemaltecos y hondureños.
(Datos informados por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos)

Son los otros refugiados, tal vez los más invisibilizados.

Ante la existencia de niños solos hispanoparlantes en centros de detención en México y Estados Unidos, hay organizaciones trabajando por brindarles contención a sus necesidades socioemocionales y de información.

En un documento que firman Fundación IBBY, REFORMA, USBBY e IBBY México A Leer sostienen que “una vista de las instalaciones de Inmigración y Aduanas muestra a los niños que esperan en grandes almacenes como instalaciones sin actividades para ocupar las mentes a través del aprendizaje y el juego mientras están siendo procesados”.

Se han propuesto en una primera instancia llegar hasta los campos de detención con bibliotecas y personal bilingüe y bicultural entrenado especialmente para trabajar con refugiados. Y en una segunda fase, apoyar a los chicos con una mochila donde encontrarán libros, así como papel, lápices, gomas de borrar, crayones y un diario de escritura para que usen en el viaje hacia su destino.

Las bibliotecarias estadounidenses son fantásticas y habían armado seminarios para enseñar cómo trabajar con niños refugiados. Habíamos logrado que los sacaran de los centros donde los tenían detenidos para que vinieran a la biblioteca”, nos contaba Patsy Aldana hace un tiempo.

Pero desde la asunción de Donald Trump todo se ha recrudecido. “Ahora los niños ya no están en los centros de detención. No hay nadie que los esté cuidando. Los están recogiendo. La patrulla de la frontera se ha vuelto como nazis, buscan gente en las casas, los recogen en paradas de autobuses”.

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Al sur del río Grande

Ante el recrudecimiento de la persecución, ha sido necesario cambiar la estrategia. “Ahora estamos empezando a trabajar dentro de los países para que sepan lo que está pasando, el peligro que afrontan en el trayecto por México. Porque además el cruce de la frontera entre Guatemala y México es muy peligroso. Y se pone cada vez peor. Hay niños detenidos en México y nadie logra entrar en esos centros para saber en qué estado están”, informa Aldana.

La región está presenciando la reactivación de sus conflictos motivados fundamentalmente por la lucha contra el narcotráfico. Como en la mayoría de las zonas de conflicto, los niños sufren las consecuencias más dolorosas. La avalancha de menores solos que buscan refugio frente a la violencia es un resultado directo de los últimos 45 años de guerra en la zona. El punto es que sean considerados refugiados para poder acceder a los programas internacionales de protección.

Es difícil pensar en acciones que puedan parar el horror y la violencia desde la literatura. Solo releer la oración anterior provoca sonreír ante lo ingenuo que parece la consigna. Pero la existencia de espacios y acciones de contención de niños en crisis sociales y políticas cambia la vida de los individuos que pueden aprovecharlos.

Forma parte de la utopía necesaria cuando nos duele en nuestro cuerpo el otro.


Más información sobre

Patsy Aldana. Presidenta IBBY. Fue directora editorial (publisher) de Groundgood Books, en Canadá, durante tres décadas. Desde allí creó un catálogo de libros de alta calidad que se animó a abordar todos los temas y las estéticas.
Frente a frente, le preguntamos a Patsy Aladana a qué se debe que haya saltado de la labor editorial a un espacio de promoción social a partir de la literatura.
Mejor escucharla en sus propia voz.


REFORMA
(http://www.reforma.org/). Fundada en 1971 como afiliada de la American Library Association (ALA), ha buscado activamente promover el desarrollo de colecciones de bibliotecas para incluir materiales orientados al español y latinos; la contratación de profesionales de bibliotecas y personal de apoyo más bilingües y biculturales; el desarrollo de servicios y programas de biblioteca que satisfagan las necesidades de la comunidad latina; el establecimiento de una red nacional de información y apoyo entre las personas que comparten nuestras metas; la educación de la población latina de los Estados Unidos en cuanto a la disponibilidad y los tipos de servicios bibliotecarios; y los esfuerzos de cabildeo para preservar los centros de recursos bibliotecarios que sirven los intereses de los latinos. Dentro de los Estados Unidos hay diecinueve capítulos activos de REFORMA. Funcionan de manera autónoma, trabajando a través de sus sistemas de bibliotecas locales, asociaciones de bibliotecas estatales y organizaciones locales para lograr objetivos locales.

IBBY – Children in crisis. Proporciona apoyo a los niños cuyas vidas han sido interrumpidas por la guerra, el desorden civil o el desastre natural. Las dos actividades principales apoyadas por el Fondo son el uso terapéutico del libro y la narración de cuentos en forma de biblioterapia y la creación o sustitución de colecciones de libros seleccionados adaptadas a la situación.

 

 

El mundo reflejado en los libros

Jochen Weber, de la Internationale Jugendbibliothek, habla de los desafíos de la LIJ en la sociedad actual.

Cultura LIJ conversó con Jochen Weber, encargado de la sección en castellano de la biblioteca más importante de libros para niños y jóvenes: la Internationale Jugendbibliothek de Munich.

El día anterior a esta conversación Jochen Weber había moderado una mesa redonda en la que se conversaba acerca de cómo abordaban los libros infantiles la situación de migrantes y refugiados. Flotaba cierta necesidad de repensar al mismísimo Pinocho, desde esta perspectiva, como un migrante.

Ahora que hay libros sobre todos los temas, ¿cuál sería el próximo desafío de la literatura para niños?

WP_20170405_15_26_28_ProLibros temáticos se venden muy bien. Buscan un tema y buscan una forma para presentarlo de un modo más accesible o menos complicado. Entonces hay libros sobre todos los temas, pero lo que falta es la calidad. Y muchos libros de calidad se pierden porque no llegan al público.
En algunos países eso está más complicado porque los libros llegan al público a través de compras institucionales. No es el mercado libre de librerías, sino a través de una preselección institucional. Entonces son las elecciones de los adultos que piensan qué es educativo para un niño.
Esas elecciones no serán libres hasta que no pueda ir cualquiera a una librería y comprar un libro de calidad a un precio accesible. Ese sería un sueño, tener esas condiciones favorables para que el arte de la escritura, el arte de la ilustración y el de la edición no tengan restricciones de precio, calidad de papel, cantidad de colores, etc.
La situación en Latinoamérica ha cambiado muchísimo. Hay mucha más calidad que hace 20 años sobre todo en ilustración. Todo esto se nota incluso en el arribo de contingentes de editores de Argentina o de Chile a la Feria de Bologna. No solo vienen a comprar títulos del extranjero, sino a vender los propios.

¿Dónde nota espacios de innovación?

Cuando estuve en el congreso de CIDELIJ en México, di una charla sobre los libros más políticos. El tema de los refugiados, conflictos globales, migrantes, racismo, xenofobia, populismo creciente en todos los países, la sociedad multicultural. Las sociedades han cambiado mucho en los últimos treinta, cuarenta años. La Alemania de hoy no tiene nada que ver con la de mi niñez.
Y se nota que últimamente ha habido una producción excelente de libros exigentes y muy claros en su mensaje, aun sin ser educativos. En cómo describen la situación, la problemática y los conflictos que surgen. Libros que tratan de armonizar con un final feliz. Puede ser que se resuelvan a un nivel familiar los conflictos, pero en un nivel social no se resuelven rápidamente. Esta es una tendencia que se ve en Latinoamérica también.
En Chile se han publicado últimamente libros sobre la dictadura, que antes no –a diferencia de Argentina, donde siempre hubo–. Y en Colombia, libros que tratan sobre la guerra civil realmente muy buenos. Espero que las editoriales sigan en ese camino, siendo más libres.
En el libro álbum ya se siente esa libertad. Hay muchas respuestas plásticas, conceptos muy contrastantes. En la narrativa hasta hace poco no había tanta dinámica. No son aburridos, pero se limitan a cuentos bonitos. Lo que falta a veces es exigir al lector. Hay niños que no los van a leer, que no querrán seguir leyéndolos, que cambiarán de libro, pero habrá otros que sí puedan.

¿La dificultad no está más desde la receptividad de los adultos?

Los adultos pueden ser un obstáculo, una barrera. Ellos son como los guardianes que prohíben el acceso. “No, ese libro no es para ti. Ese libro no es para la biblioteca o para el aula”. Entonces sería necesario que haya muchos más espacios –bibliotecas públicas– donde los niños puedan entrar solos sin ser guiados por los adultos. Que ellos mismos puedan descubrir la literatura sin límites.
Hoy en día con la crisis económica, hay países europeos que lo primero que han hecho es cerrar las bibliotecas. Y por eso hay preocupación. Porque será muy difícil reconstruir. Una vez que se han perdido, que se cerraron, será necesario mucha energía para que vuelvan a existir.

Mientras en el mundo también hay un giro hacia la xenofobia, en la producción de libros para niños ha habido un trabajo en sentido contrario, hacia la diversidad. ¿Qué relación ve entre la literatura y lo que pasa en las sociedades cuando se ponen más complicadas las convivencias?

Jochen WeberEn Alemania, por un lado, está la conciencia de que la sociedad se está transformando en algo diferente, en un país distinto, con facetas que antes no había. Esos temas se tratan en la cultura, en los medios, en la LIJ. Pero por otro lado, hay tendencias xenófobas en las sociedades europeas. Es un movimiento, antimovimiento. Quieren volver a un estado que nunca ha existido realmente, sintiendo que ahora estamos ingresando en un futuro inseguro. Esa ansiedad de tener una identidad distinta a los otros. Esos movimientos identitarios que no son racistas, pero que lo son.
No sé si esto se refleja ya en la producción literaria y su consumo. Tal vez la gente está buscando sin darse cuenta libros que no sean demasiado difíciles o complicados, que tengan una imagen más armónica de la sociedad y la familia, sin tener conciencia de que se están perdiendo lo demás.
Es el problema de la industria editorial con el proceso de concentración en grandes grupos internacionales que son compañías para ganar dinero. Antes las editoriales tenían su producción mezclada: una parte de los libros financiaba los demás. Siempre habrá editoriales pequeñas independientes que se ubiquen en una parte pequeña del mercado. El plan editorial en mi país ya no son los editores quienes lo deciden, sino el marketing y sus cifras.

Lo que falta y lo que suma

Aquí una mirada rápida pero concreta a la lectura en Uruguay.

Aquí una mirada rápida pero concreta a la lectura en Uruguay.
Uruguay es un país compacto, con una población altamente alfabetizada, e históricamente bien formada. La sede de IBBY Uruguay trabaja sin embargo fuertemente por expandir la lectura y promover el encuentro de los chicos con la literatura de calidad, más allá de su situación socioeconómica.

Por eso hablamos con Adriana Mora, maestra, bibliotecaria y presidenta de IBBY-Uruguay y gran agitadora cultural.

¿Cuál es el contacto de la población con las bibliotecas?

Quiero referirme especialmente a las bibliotecas públicas, ya que ellas son instituciones que la propia comunidad establece, respalda y financia, desde las Intendencias Municipales, en el caso de Uruguay.

Las bibliotecas públicas son espacios democráticos creados para que la comunidad –sin ningún tipo de discriminación– tenga acceso a la información, al conocimiento, a obras de la imaginación y a una serie de recursos y servicios, a los que no podría acceder de otra forma.

Las bibliotecas públicas en Uruguay, salvo honrosas excepciones, no son el ideal de bibliotecas para la comunidad con que soñamos todos los bibliotecarios y probablemente también los usuarios.

El contacto de la población con las bibliotecas no es, por tanto, aquel que uno imagina o desea: una fluida y numerosa concurrencia permanente de usuarios, que la identifica y la siente como suya, y a la que acude no solo para satisfacer sus necesidades puntuales de información, sino también en sus ratos de ocio, como miembro de un grupo social del que se siente parte.

No hay bibliotecas públicas infantiles en la ciudad de Montevideo, en la actualidad. Había una, creada especialmente para niños, con un acervo muy completo y de calidad, pero por razones que no han quedado demasiado claras, se mantiene cerrada desde hace un tiempo y no se sabe si volverá a abrirse. ¡Ojalá que así sea!

Por otro lado, las otras bibliotecas públicas no siempre tienen un sector dedicado especialmente a niños y jóvenes y cuando lo tienen no son demasiado atractivos ni seductores. En ese aspecto, y con perspectivas de futuro, en nuestras bibliotecas públicas hay mucho por hacer.

Por otro lado, existen numerosas bibliotecas comunitarias (o populares) que han ido surgiendo en los barrios debido a las necesidades de los vecinos y que a pesar de los muy escasos recursos económicos y humanos, mantienen contacto con la población de sectores más desfavorecidos brindando acceso a los servicios y recursos –modestos en muchos casos– con los que cuentan.

¿Y cuál es el contacto de la población con las librerías?

El contacto con las librerías se da, sobre todo, entre la población que pertenece a un nivel socio económico y cultural medio, medio alto o alto. Ellos son los que visualizan con mayor claridad la importancia de que sus niños y jóvenes lean y por tanto, acuden a las librerías para acceder a los libros, comprándolos.

Ahora bien, en Montevideo contamos con muy buenas librerías especializadas en literatura infantil y juvenil pero son escasas.

Generalmente, la población desconoce su existencia y a la hora de comprar libros acuden a las librerías más grandes, que les ofrecen libros que no tienen calidad literaria o artística y en los que tampoco sus vendedores han sido capacitados para asesorarlos. En el interior del país, la situación se torna aún más compleja. Los interesados en determinados libros infantiles deben recurrir a Montevideo para localizarlos y/o adquirirlos
Por supuesto que siempre hay padres o docentes que saben bien lo que buscan y también dónde deben dirigirse para encontrarlo, pero no son la mayoría.

Estado y lectura en Uruguay

El rol de los estados, ya sea nacionales, provinciales o departamentales resulta esencial para fomentar la lectura. Sin embargo, es reciente en nuestra historia continental que la lectura tenga un espacio entre las políticas públicas.

¿El Estado acompaña la promoción de la lectura con planes desde Educación o Cultura?

El Estado acompaña, pero esos planes de Educación o Cultura, están sujetos más bien a los planes que tiene cada Gobierno que asume el poder y cada nuevo Gobierno es como estar empezando nuevamente de cero…o casi.

Todos los planes culturales, de lectura y de educación deberían ser parte de una Política de Educación, establecida y protegida por Leyes que se hayan creado, promulgado y a las que se les asegure su cumplimiento, independientemente de los Gobiernos que se sucedan en el poder y salvaguardadas de ellos.

Sería realmente fortalecedor para la educación de una nación, contar con sólidas Leyes: por ejemplo, de creación de Bibliotecas Escolares en las escuelas públicas, ya que no las tenemos por ley sino por decisiones individuales de algunas Comisiones de Padres. Sabemos que no son igual las posibilidades de las Comisiones de Padres de escuelas de zonas muy desfavorecidas, por muy buena intenciones que tengan, que las que se encuentran en zonas donde la población tiene un nivel socio cultural y económico medio o medio alto.

Los bibliotecarios y docentes, ¿encuentran espacios de capacitación acerca de la lectura?

En lo que tiene que ver con la formación académica, en Montevideo solamente tenemos dos posibilidades.

La Universidad de la República tiene una asignatura de Literatura Infantil en el Instituto de Información de la Facultad de Información y Comunicación, pero es solamente para estudiantes de grado de las carreras de que en dicha Facultad se imparten.

La Universidad Católica del Uruguay también tiene una asignatura de Literatura Infantil pero es para futuros docentes de la Licenciatura de Educación Inicial en la Facultad de Ciencias Humanas.

Hay otros cursos que se brindan en plaza, y que generalmente cuentan con interesados en realizarlos, pero lamentablemente no cuento con información sobre la calidad de esos cursos ni la formación académica de quienes los imparten.

IBBY-Uruguay brinda talleres de promoción de la lectura, aunque no de manera sistemática, como sería nuestro deseo.

Mejor juntos

Ninguna organización puede modificar la realidad sola. Se necesitan de esfuerzos coordinados con otros, con todos. Por eso es tan valorable la construcción que desde lo simbólico y/o lo concreto consiguen sumar las sedes de IBBY en cada país.

¿IBBY Uruguay encuentra eco para trabajar con otras organizaciones sociales?

IBBY-Uruguay ha trabajado y trabaja con otras organizaciones sociales, especialmente aquellas que atienden a niños y también con ciertas dependencias del Estado que no cuentan con planes de promoción de la lectura.

El INAU, Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) es el organismo rector en materia de políticas de infancia y adolescencia en Uruguay con el cometido de promover, proteger o restituir los derechos de los menores de 18 años.

En el marco de uno de los objetivos de la UdelaR: Extensión Universitaria y Actividades en el Medio promovemos lectura en esos niños de este Centro Diurno del INAU, cuyas madres son reclusas y ellos conviven con ellas en los centros de reclusión hasta los tres años, pero concurriendo durante el día, de lunes a viernes a dicho Centro.

También en estos niños se han evaluado cambios y se comprobado una evolución positiva en sus maneras de comunicarse, en su adaptación social y en el vínculo que han desarrollado con los mediadores pero también con los libros y la lectura.

La lectura en Perú

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

 

Gilda Chang es Encargada de la Biblioteca Infantil Augusta Palma del Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma. Y activo miembro de IBBY Perú. Se formó como docente de primera infancia, y estudia e investiga permanentemente para estar al tanto de la producción nacional e internacional en literatura infantil y lectura.
Embebida de una visión regional, decidimos entrevistarla para ahondar en el estado de la lectura y la LIJ en Perú.

Nos gustaría conocer la situación de las bibliotecas en Perú.

A nivel nacional, solo de han creado 26 bibliotecas infantiles públicas, en 9 de los 25 departamentos que conforman el país; llegando a un 1.4% de bibliotecas municipales infantiles en el Perú.

Para que puedas contextualizar, a lo largo del país hay 1.853 distritos, 43 integran el área de Lima Metropolitana. Y solo en 13 distritos de la capital se agrupan algo más de la mitad de las bibliotecas Infantiles Públicas (16 de las 26).

En nuestro caso no dependemos de alguna entidad social, sin embargo contamos con el apoyo de centros formativos y de promoción lectora.
La Biblioteca Ricardo Palma, cuenta con un presupuesto que es asignado por el Municipio, contamos con personal capacitado para la atención al público y el trabajo del acervo. Razón por la que nos encontramos en constante capacitación.

Gracias a nuestras conexiones y comunicaciones con centros bibliotecarios y relacionados al tema de promoción del Libro y la Lectura, nos mantenemos informados de las charlas, conferencias, encuentros, talleres, etc.; que nos permitan estar actualizados, para así mejorar nuestros servicios y beneficiar la calidad de los mismos.

Retomando el tema del Plan Municipal del Libro y la Lectura, puedo decir que es una oportunidad para la creación de espacios de acceso al libro y la información en la comunidad, escuelas, universidades, hospitales, otros.
Buscamos propiciar espacios para la lectura, buscamos motivar la necesidad de este hábito.

Perú lee

Para pensar seriamente una política de lectura, siempre es necesario conocer la foto actual de la lectura en el territorio y la historia previa que ha conformado esa foto.

Respecto de la lectura, ¿hasta dónde ha penetrado en la sociedad su hábito?

Digo con optimismo que actualmente en el Perú se está considerando el fomento de la lectura como la base del desarrollo exitoso del país, poco a poco se va haciendo eco en la importancia de este hábito vital.
Los peruanos se muestran cada vez más curiosos ante la lectura, y como muestra puedo tomar datos de la Feria Internacional del Libro de Lima organizado por la Cámara Peruana del Libro, que en su vigésima edición tuvo una asistencia de 502.800 personas durante sus 16 días de desarrollo, incrementando un 12% de participación y estableciendo un nuevo record.
Sin embargo queda mucho trabajo por hacer, nos queda seguir impulsando el fomento de la lectura en las familias, escuelas y comunidad; seguir insistiendo que es importante fomentar este hábito desde la Primera Infancia para garantizar un verdadero cambio en la educación peruana.

¿Se llevan a cabo mediciones? 

En cuanto a datos estadísticos, el sistema encargado de elaborar dichos registros es la Biblioteca Nacional del Perú. Sin embargo, el organismo de la ONU para Latinoamérica y el Caribe que sigue la evolución del libro y la lectura, el CERLALC ha presentado un informe preocupante en 2012.

Queda mucho por hacer para poder cambiar las estadísticas obtenidas allí; teniendo a Perú con un 65% de no lectores, un 28% de población que siente placer, gusto o necesidad de leer; y no encontrando datos de cuántos libros se lee en el país.

Lo bueno es que ya se ha empezado a trabajar en este tema.

Políticas que afectan al libro

Como venimos tratando en Cultura LIJ, en cada uno de nuestros países la situación del libro y la lectura enfrenta desafíos diferentes. En parte debido a cuestiones económicas que repercuten en el trato frecuente de la población y los libros; en parte debido a características propias de nuestras sociedades y su complejidad particular.

¿Existe escucha a nivel de los funcionarios de gobierno sobre la importancia de promover la lectura?

En octubre se cumple el plazo de vigencia de los beneficios tributarios, o sea la exoneración del IGV en la venta de libros –el IVA peruano-, que se consiguió a través de la Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura. Por lo tanto, desde ese momento se encarecerá el acceso a este preciado objeto.

Hay agrupaciones y personas representantes de diferentes entidades gubernamentales que apoyan su renovación, esperamos que el Congreso puedo tomar parte y considerar la extensión de estos beneficios; al menos la Ministra de Cultura ha mostrado su interés y apertura ante esta Ley.

Sin embargo, es grato comentarte nuevamente que el Ministerio de Cultura junto al Ministerio de Economía y Finanzas han realizado una convocatoria municipal en Lima y Provincias, para la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura para el período 2016 – 2021, con el objetivo de democratizar su acceso, fomentando que los peruanos y peruanas desarrollen plenamente el derecho a la educación y a la información, teniendo al libro y la lectura como herramientas de aprendizaje. El Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma, considera esta convocatoria como una oportunidad de fortalecimiento de sus 60 años de trabajo continuo en la promoción y acceso del libro y la lectura, plasmando nuestra experiencia y trazando nuevas metas que beneficien la comunidad.

Desde mi perspectiva como Docente del Nivel de Inicial y Encargada de la Biblioteca Infantil  Augusta Palma perteneciente al mencionado Municipio, opino que los docentes deben unirse con fuerza a esta promoción, solicitando los conocimientos y herramientas para ser óptimos mediadores de lectura, insisto, desde la Primera Infancia; y por qué no, yendo más allá, llevando este inquietud al trabajo de madres gestantes, ya que existe mucha información y experiencias en neurociencias en la Etapa Prenatal, en Colombia realizan talleres de lectura con madres gestantes, sería muy interesante poder desarrollarlo también en el Perú.

Dada las diferentes etnias que habitan en Perú, ¿es posible trabajar con una política de lectura homogénea?

En el Perú se toma en cuenta la interculturalidad para el trabajo de formación educativa, el Documento Curricular Nacional es adaptado a cada contexto, desde las zonas urbanas marginales y marginales de Lima hasta las provincias del país. Por lo tanto considero poco probable el trabajo con una política de lectura homogénea; cada persona tiene una forma particular de asimilar lo que lee, desde la lectura de imágenes hasta la escrita; sobre todo si hablamos de las diferentes etnias que existen en el Perú, pues cada una tiene su propia cosmovisión, su manera de interpretar el mundo, la vida y su razón de ser.

Ya que se considera la interculturalidad y que poco a poco vamos fortaleciendo nuestra identidad como peruanos y reconociéndonos como pluriculturales; se viene haciendo un trabajo de recuperación de la oralidad etnográfica del país, existen entidades especializadas que trabajan en este campo y también aquellas personas que les interesa conocer y amar lo suyo para luego compartirlo.

La lectura en Perú

Entrevistamos a la especialista Gilda Chang para que nos ponga al día del estado de la lectura en Perú.

peruGilda Chang es Encargada de la Biblioteca Infantil Augusta Palma del Municipio de Miraflores por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma. Y activo miembro de IBBY Perú. Se formó como docente de primera infancia, y estudia e investiga permanentemente para estar al tanto de la producción nacional e internacional en literatura infantil y lectura.

Embebida de una visión regional, decidimos entrevistarla para ahondar en el estado de la lectura y la LIJ en Perú.

Nos gustaría conocer la situación de las bibliotecas en Perú.

A nivel nacional, solo se han creado 26 bibliotecas infantiles públicas, en 9 de los 25 departamentos que conforman el país; llegando a un 1.4% de bibliotecas municipales infantiles en el Perú.

Para que puedas contextualizar, a lo largo del país hay 1.853 distritos, 43 integran el área de Lima Metropolitana. Y solo en 13 distritos de la capital se agrupan algo más de la mitad de las bibliotecas infantiles públicas (16 de las 26).

En nuestro caso, no dependemos de alguna entidad social, sin embargo, contamos con el apoyo de centros formativos y de promoción lectora.

La Biblioteca Ricardo Palma cuenta con un presupuesto que es asignado por el Municipio, contamos con personal capacitado para la atención al público y el trabajo del acervo. Razón por la que nos encontramos en constante capacitación.

Gracias a nuestras conexiones y comunicaciones con centros bibliotecarios y relacionados al tema de promoción del libro y la lectura, nos mantenemos informados de las charlas, conferencias, encuentros, talleres, etc., que nos permitan estar actualizados para así mejorar nuestros servicios y beneficiar la calidad de estos.

Retomando el tema del Plan Municipal del Libro y la Lectura, puedo decir que es una oportunidad para la creación de espacios de acceso al libro y la información en la comunidad, escuelas, universidades, hospitales y otros.

Buscamos propiciar espacios para la lectura, buscamos motivar la necesidad de este hábito.

Perú lee

Para pensar seriamente una política de lectura, siempre es necesario conocer la foto actual de la lectura en el territorio y la historia previa que ha conformado esa foto.

Respecto de la lectura, ¿hasta dónde ha penetrado en la sociedad su hábito?

Digo con optimismo que actualmente en el Perú se está considerando el fomento de la lectura como la base del desarrollo exitoso del país, poco a poco se va haciendo eco en la importancia de este hábito vital.

Los peruanos se muestran cada vez más curiosos ante la lectura, y como muestra puedo tomar datos de la Feria Internacional del Libro de Lima, organizada por la Cámara Peruana del Libro, que en su vigésima edición tuvo una asistencia de 502.800 personas durante sus 16 días de desarrollo. Se incrementó un 12% la participación y se estableció un nuevo récord.

Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer, nos queda seguir impulsando el fomento de la lectura en las familias, escuelas y comunidad; seguir insistiendo en que es importante fomentar este hábito desde la primera infancia para garantizar un verdadero cambio en la educación peruana.

¿Se llevan a cabo mediciones? 

En cuanto a datos estadísticos, el sistema encargado de elaborar dichos registros es la Biblioteca Nacional del Perú. Sin embargo, el organismo de la ONU para Latinoamérica y el Caribe que sigue la evolución del libro y la lectura, el CERLALC, ha presentado un informe preocupante en 2012.

Queda mucho por hacer para poder cambiar las estadísticas obtenidas allí: Perú figura con un 65% de no lectores, un 28% de población que siente placer, gusto o necesidad de leer; y no es posible encontrar datos de cuántos libros se leen en el país.

Lo bueno es que ya se ha empezado a trabajar en este tema.

Políticas que afectan al libro

Como venimos tratando en Cultura LIJ, en cada uno de nuestros países la situación del libro y la lectura enfrenta desafíos diferentes. En parte, debido a cuestiones económicas que repercuten en el trato frecuente de la población y los libros; en parte, debido a características propias de nuestras sociedades y su complejidad particular.

¿Existe escucha a nivel de los funcionarios de gobierno sobre la importancia de promover la lectura?

En octubre se cumple el plazo de vigencia de los beneficios tributarios, o sea la exoneración del IGV en la venta de libros –el IVA peruano–, que se consiguió a través de la Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura. Por lo tanto, desde ese momento se encarecerá el acceso a este preciado objeto.

Hay agrupaciones y personas representantes de diferentes entidades gubernamentales que apoyan su renovación, esperamos que el Congreso pueda tomar parte y considerar la extensión de estos beneficios. Al menos la ministra de Cultura ha mostrado su interés y apertura ante esta Ley.

Sin embargo, es grato comentarte nuevamente que el Ministerio de Cultura junto al Ministerio de Economía y Finanzas han realizado una convocatoria municipal en Lima y Provincias, para la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura para el período 2016-2021, con el objetivo de democratizar su acceso, fomentando que los peruanos y peruanas desarrollen plenamente el derecho a la educación y a la información, teniendo al libro y a la lectura como herramientas de aprendizaje. El Municipio de Miraflores, por medio de la Biblioteca Municipal Ricardo Palma, considera esta convocatoria como una oportunidad de fortalecimiento de sus 60 años de trabajo continuo en la promoción y acceso del libro y la lectura, plasmando nuestra experiencia y trazando nuevas metas que beneficien la comunidad.

Desde mi perspectiva como docente del Nivel de Inicial y encargada de la Biblioteca Infantil  Augusta Palma, perteneciente al mencionado Municipio, opino que los docentes deben unirse con fuerza a esta promoción, solicitando los conocimientos y herramientas para ser óptimos mediadores de lectura, insisto, desde la primera infancia; y por qué no, yendo más allá, llevando esta inquietud al trabajo de madres gestantes, ya que existe mucha información y experiencias en neurociencias en la etapa prenatal. En Colombia realizan talleres de lectura con madres gestantes, sería muy interesante poder desarrollarlos también en el Perú.

Dadas las diferentes etnias que habitan en Perú, ¿es posible trabajar con una política de lectura homogénea?

En el Perú se toma en cuenta la interculturalidad para el trabajo de formación educativa, el Documento Curricular Nacional es adaptado a cada contexto, desde las zonas urbanas marginales y marginales de Lima hasta las provincias del país. Por lo tanto, considero poco probable el trabajo con una política de lectura homogénea. Cada persona tiene una forma particular de asimilar lo que lee, desde la lectura de imágenes hasta la escrita; sobre todo si hablamos de las diferentes etnias que existen en el Perú, pues cada una tiene su propia cosmovisión, su manera de interpretar el mundo, la vida y su razón de ser.

Ya que se considera la interculturalidad y que poco a poco vamos fortaleciendo nuestra identidad como peruanos y reconociéndonos como pluriculturales, se viene haciendo un trabajo de recuperación de la oralidad etnográfica del país. Existen entidades especializadas que trabajan en este campo y también aquellas personas a quienes les interesa conocer y amar lo suyo para luego compartirlo.

Coordinación internacional

A poco de regresar de Río de Janeiro, pudimos conversar con María Beatriz Medina, directora de Banco del Libro de Venezuela.

Por Valeria Sorín

MBMLuego de una intensa semana en Río de Janeiro, ya estamos de regreso en nuestras ciudades. Este diálogo, entonces, se da por mail. Si bien la distancia existe, la posibilidad de hacer una pregunta y obtener respuesta en diferido tiene su propio encanto: el de poder profundizar el pensamiento.

Ahora que regresamos, me interesa pensar la posibilidad del encuentro de entidades de literatura infantil y lectura con representantes de diferentes países: Cuba, Venezuela, Perú, Uruguay, Argentina, Brasil y Colombia. ¿Cómo se da ese intercambio y qué posibilidades reales tiene de mantenerse?

En relación con la forma  como se da el intercambio entre las diferentes entidades regionales que trabajan en torno a la literatura infantil  y juvenil y cómo se metaboliza en la práctica, la experiencia concreta da cuenta de una gestión comunicacional continua no solo sobre las experiencias, sino, y sobre todo,  de reflexiones que nos llevan a revisar constantemente sobre la producción de libros para niños y jóvenes, y las acciones que llevamos a cabo.

La circulación delos libros para niños y jóvenes producidos en nuestros países  tiene sus limitaciones, por lo que los encuentros presenciales contribuyen  a acceder a muchas de estas publicaciones. Subsanar las trabas que complejizan esta circulación es una tarea pendiente.

Obviamente, el ámbito virtual donde se da el encuentro de distintas revistas, como esta de Cultura LIJ (que apuesta a los dos formatos), Cuatro gatos, Imaginaria –en su momento–,Emilia, se redimensiona con encuentros de distintas naturalezas como ferias, congresos y seminarios,  como el que se dio en el Salón del Libro Infantil y Juvenil de Río de Janeiro, donde coincidimos representantes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Uruguay y Venezuela.

Esos encuentros presenciales consolidan los procesos de retroalimentación que pueden ser redimensionados con acciones programáticas conjuntas de más  largo aliento. Para ello es importante impulsar, en nuestros propios países, apoyos de sectores públicos y privados que   no suelen ser fáciles de lograr.

Banco del Libro de Venezuela ha sostenido articulaciones con entidades internacionales, pienso en la Universidad de Barcelona y la Maestría conjunta, la participación activa en IBBY, etc. ¿De qué forma diferentes entidades pueden coordinarse? ¿Qué le aporta a un organismo como Banco del Libro la participación de un espacio internacional?

Másallá del proceso genuino de retroalimentación que generan estas alianzas con entidades internacionales, este tipo de articulación impulsa la investigación en torno a los temas que nos competen, a saber: lectura, literatura infantil y juvenil, y promoción de lectura.

Los que trabajamos en la formación de lectores compartimos la  concepción de la lectura como una fuerza de integración cívica, lo que demanda de nosotroshoy díamás estudio, intercambio y compromiso pues a las exigencias de nuestro trabajo se incorpora la exigencia  que los violentos cambios de las últimas décadas han generado, que nos han llevado a buscar  distintas formas de asumir la lectura y su promoción.

Las 10 ediciones del Máster que llevamos con la  UAB nos han permitido metabolizar estos cambios de la lectura einteriorizar propuestas teóricas novedosas junto a experiencias innovadoras que se suceden en Iberoamérica. Hemos interactuado con actores fundamentales de la lectura, el libro y su promoción en toda la región. Y muchos de los egresados asumen programas públicos y privados de  planes y políticas del libro.

Para el Banco del Libro, esta alianza docente y el trabajo conjunto con IBBY internacional nos ha permitido, a su vez, visibilizar y  difundir nuestro trabajo. Creo que de esta forma hemos sido reconocidos con premios de la categoría del Astrid Lindgren Award y el Hamdan UNESCO, lo cual, por supuesto, demanda de nosotros más compromiso.

 Las políticas de lectura en nuestros países latinoamericanos ¿a qué riesgos se enfrentan?

Quiero vincular esta pregunta con el trabajo de incidencia que  la sociedad civil ha tenido, en mayor o menor grado, en nuestros países entendiendo como sociedad civil un espacio en el que las personas se encuentran de manera organizada para reflexionar, discutir y consensuar a fin de ejercer influencia en la sociedad en su conjunto y en los decisores de políticas públicas.

El compromiso social  y las respuestas eficaces y eficientes constituyen los denominadores comunes de las instituciones que conforman el tejido social. En Iberoamérica hacen vida una serie de organizaciones que han dejado una impronta fundamental en el área de la cultura escrita. Multiplican experiencias innovadoras y exitosas que constituyen aportes fundamentales para el quehacer en el área  de la lectura y la escritura. Estos  haberes y saberes deberían ser tomados en cuenta por los decisores de las políticas públicas de nuestros países, pero no siempre es así.

Es una muestra de la falta de voluntad para la articulación con otros sectores de la sociedad que se requiere para la efectividad de políticas públicas del libro y la lectura. Si bien  la responsabilidad recae en el Estado como ente rector, no puede convertirse en un espacio de control y exclusividad. Por el contrario, es una tarea de todos, que involucra a la escuela, los sistemas bibliotecarios y otros espacios no convencionales en el que tienen cabida instituciones privadas y ONG que trabajan en el campo de la lectura. Estas instituciones han desarrollado proyectos piloto validados y  perfectamente replicables, que constituyen el soporte idóneo de propuestas de esta naturaleza.

Esto  exige hoy, más que nunca, potenciar el impacto de la sociedad civil exigiendo más organización por parte del propio sector  y  más articulación, compromiso y eficiencia por parte del sector público para propiciar  un ambiente habilitador donde se expresen libre y autónomamente una diversidad de intereses representados en asociaciones que ejercen sentido crítico, y reivindiquen el  derecho a la pluralidad.

Y digo eso porque formar lectores no puede ser visto solo como estrategia política. Debe ser abordado como un proceso integral en la línea de formar de “actitudes ciudadanas” de pertenencia, convivencia y reconocimiento del otro. El justo equilibro entre derechos y deberes interiorizados.