Categoría: En foco

Aside

Por Carmen del Faro

El buen diseño editorial es distinguido en este artículo como elemento imprescindible para la comprensión de lo que leemos.

La legibilidad es la capacidad de un texto de ser leído. O sea que pone en relación cualidades del texto y del lector al que se dirige. Cuestiones del contexto de recepción de la lectura pueden incorporar ruidos en su comprensión.

El colectivo, por ejemplo, no es un lugar ideal para leer; el ruido, el movimiento, las personas que rodean al lector pueden interferir y hacer imposible seguir el hilo de la historia. Y sin embargo es habitual cruzarse lectores aprovechando sus viajes entre el trabajo y la casa para avanzar en la novela.

La salud del lector no es cuestión menor. Sobre todo, la ocular. El astigmatismo, o la presbicia cuando pasamos los cuarenta, nos vuelven lentes-dependientes, elementos imprescindibles para devolverle el foco a tanta imagen borrosa.

El buen diseño del documento −la mancha de texto, los márgenes, la tipografía seleccionada− ofrece un bienestar inconsciente al lector que puede ser muy propicio.

Todo editor sabe esto.

Entonces, ¿por qué han dejado a este lector urbano con un cuerpo 9 si había tanto espacio en la página?

Y ¿por qué?

¿Por qué Alicia sigue al conejo por el hueco del árbol?
¿Por qué aquel anónimo metió el dedo en la pasta resultado del excesivo hervor de la leche azucarada?
¿Podemos dejar de espiar el mundo que se encierra detrás de la cortina?
¿Por qué no podemos contener el impulso de levantar la pestaña del libro?
¿Se puede renunciar a la curiosidad?
Y… ¿para qué?

Estabilidad, versatilidad, adaptabilidad

Los bloques siempre han sido hermosos, fáciles de apilar y así construir. Los ladrillos se encastran, cuidadosamente, alternando el  comienzo de una línea par y el de la siguiente impar. Su resultado es mucho más resistente debido a que las filas se entrelazan. ¿Y si los puntos de contacto fuesen más? Probablemente las estructuras que podamos desarrollar al tener más…