El mundo reflejado en los libros

Jochen Weber, de la Internationale Jugendbibliothek, habla de los desafíos de la LIJ en la sociedad actual.

Cultura LIJ conversó con Jochen Weber, encargado de la sección en castellano de la biblioteca más importante de libros para niños y jóvenes: la Internationale Jugendbibliothek de Munich.

El día anterior a esta conversación Jochen Weber había moderado una mesa redonda en la que se conversaba acerca de cómo abordaban los libros infantiles la situación de migrantes y refugiados. Flotaba cierta necesidad de repensar al mismísimo Pinocho, desde esta perspectiva, como un migrante.

Ahora que hay libros sobre todos los temas, ¿cuál sería el próximo desafío de la literatura para niños?

WP_20170405_15_26_28_ProLibros temáticos se venden muy bien. Buscan un tema y buscan una forma para presentarlo de un modo más accesible o menos complicado. Entonces hay libros sobre todos los temas, pero lo que falta es la calidad. Y muchos libros de calidad se pierden porque no llegan al público.
En algunos países eso está más complicado porque los libros llegan al público a través de compras institucionales. No es el mercado libre de librerías, sino a través de una preselección institucional. Entonces son las elecciones de los adultos que piensan qué es educativo para un niño.
Esas elecciones no serán libres hasta que no pueda ir cualquiera a una librería y comprar un libro de calidad a un precio accesible. Ese sería un sueño, tener esas condiciones favorables para que el arte de la escritura, el arte de la ilustración y el de la edición no tengan restricciones de precio, calidad de papel, cantidad de colores, etc.
La situación en Latinoamérica ha cambiado muchísimo. Hay mucha más calidad que hace 20 años sobre todo en ilustración. Todo esto se nota incluso en el arribo de contingentes de editores de Argentina o de Chile a la Feria de Bologna. No solo vienen a comprar títulos del extranjero, sino a vender los propios.

¿Dónde nota espacios de innovación?

Cuando estuve en el congreso de CIDELIJ en México, di una charla sobre los libros más políticos. El tema de los refugiados, conflictos globales, migrantes, racismo, xenofobia, populismo creciente en todos los países, la sociedad multicultural. Las sociedades han cambiado mucho en los últimos treinta, cuarenta años. La Alemania de hoy no tiene nada que ver con la de mi niñez.
Y se nota que últimamente ha habido una producción excelente de libros exigentes y muy claros en su mensaje, aun sin ser educativos. En cómo describen la situación, la problemática y los conflictos que surgen. Libros que tratan de armonizar con un final feliz. Puede ser que se resuelvan a un nivel familiar los conflictos, pero en un nivel social no se resuelven rápidamente. Esta es una tendencia que se ve en Latinoamérica también.
En Chile se han publicado últimamente libros sobre la dictadura, que antes no –a diferencia de Argentina, donde siempre hubo–. Y en Colombia, libros que tratan sobre la guerra civil realmente muy buenos. Espero que las editoriales sigan en ese camino, siendo más libres.
En el libro álbum ya se siente esa libertad. Hay muchas respuestas plásticas, conceptos muy contrastantes. En la narrativa hasta hace poco no había tanta dinámica. No son aburridos, pero se limitan a cuentos bonitos. Lo que falta a veces es exigir al lector. Hay niños que no los van a leer, que no querrán seguir leyéndolos, que cambiarán de libro, pero habrá otros que sí puedan.

¿La dificultad no está más desde la receptividad de los adultos?

Los adultos pueden ser un obstáculo, una barrera. Ellos son como los guardianes que prohíben el acceso. “No, ese libro no es para ti. Ese libro no es para la biblioteca o para el aula”. Entonces sería necesario que haya muchos más espacios –bibliotecas públicas– donde los niños puedan entrar solos sin ser guiados por los adultos. Que ellos mismos puedan descubrir la literatura sin límites.
Hoy en día con la crisis económica, hay países europeos que lo primero que han hecho es cerrar las bibliotecas. Y por eso hay preocupación. Porque será muy difícil reconstruir. Una vez que se han perdido, que se cerraron, será necesario mucha energía para que vuelvan a existir.

Mientras en el mundo también hay un giro hacia la xenofobia, en la producción de libros para niños ha habido un trabajo en sentido contrario, hacia la diversidad. ¿Qué relación ve entre la literatura y lo que pasa en las sociedades cuando se ponen más complicadas las convivencias?

Jochen WeberEn Alemania, por un lado, está la conciencia de que la sociedad se está transformando en algo diferente, en un país distinto, con facetas que antes no había. Esos temas se tratan en la cultura, en los medios, en la LIJ. Pero por otro lado, hay tendencias xenófobas en las sociedades europeas. Es un movimiento, antimovimiento. Quieren volver a un estado que nunca ha existido realmente, sintiendo que ahora estamos ingresando en un futuro inseguro. Esa ansiedad de tener una identidad distinta a los otros. Esos movimientos identitarios que no son racistas, pero que lo son.
No sé si esto se refleja ya en la producción literaria y su consumo. Tal vez la gente está buscando sin darse cuenta libros que no sean demasiado difíciles o complicados, que tengan una imagen más armónica de la sociedad y la familia, sin tener conciencia de que se están perdiendo lo demás.
Es el problema de la industria editorial con el proceso de concentración en grandes grupos internacionales que son compañías para ganar dinero. Antes las editoriales tenían su producción mezclada: una parte de los libros financiaba los demás. Siempre habrá editoriales pequeñas independientes que se ubiquen en una parte pequeña del mercado. El plan editorial en mi país ya no son los editores quienes lo deciden, sino el marketing y sus cifras.

Patsy Aldana abre camino en China

La presidenta de IBBY cuenta acerca de la colección de libros internacionales para niños que dirige en China.

La presidenta de IBBY está seleccionando libros ilustrados de todo el mundo para una colección de libros internacionales en China.

Por Valeria Sorín

Patsy Aldana y yo estamos sentadas en un café de la Piazza Maggiore de Bologna para hablar acerca de la colección de libros del mundo que está coordinando para el mercado chino. Ninguna de las dos vive en Italia, ninguna de las dos es italiana. De alguna forma retomamos una conversación que hemos desarrollado primero en Buenos Aires, luego por skipe para que luego se diera este encuentro.

¿El motivo? Aldana, presidenta International Board of Book for Young people (más conocido por su sigla, IBBY), se unió a Li Xueqian, presidente de la editorial china CCPPG, para planificar y lanzar la Biblioteca Mundial en China. La colección busca reunir en esta etapa los mejores 40 libros ilustrados de todo el mundo que reflejan ciertos valores universales: el respeto por el niño, la importancia del amor, el reconocimiento del valor que implica la superación de la dificultad y la tragedia, la alegría de la risa y la tolerancia a la diferencia.

Los libros como ventanas

Cuando en 2009 Patsy pasó por Buenos Aires dio una charla en la que explicó la necesidad que los niños se encuentren con libros espejo −aquellos donde vean reflejada su realidad− y libros ventana −que les dieran la posibilidad de acercarse a otras posibilidades−. Desde ese juego doble piensa los productos para niños.

—¿De qué se trata el proyecto de la Biblioteca Mundial?
Los niños chinos reciben muchos libros (buenos y mediocres) pero del mundo anglosajón. La idea de la colección es acercarles a esos niños lo que hay por fuera, en el resto del mundo. Porque no llega a esos niños lo que no pertenece al mainstream de la edición. Son 8 libros al año, durante cinco años, los últimos se estarán publicando entre 2017 y 2018.
No se venden tan bien como los best sellers en Norteamérica ni como los suyos propios, que pueden llegar a tener tiradas de 10.000.000 de copias.

—¿Cómo promueven una colección tan singular?
—Ese es un problema. Deben promoverlo en China como un grupo de libros, como una colección y no libro por libro como hasta ahora. Porque se pierde su sentido así. Las bibliotecas, las escuelas y los padres deben tener toda la colección.
Los han hecho con mucho esmero por lo que han quedado bastante caros, no son libros baratos. Todo lo que tiene el original lo han intentado duplicar, eso me ha dado mucho placer. Y cada título lleva dentro un folleto explicando para qué sirve ese libro y porque es importante leer libros de todo el mundo.
Hay una red de 20.000 bibliotecas rurales que funcionan con voluntarios. Una de las metas de la escolaridad es generar lectores a los que les guste leer por el placer. Entonces hay mucho interés en la lectura. Pero también hay resistencia a libros que son distintos.

Mostrar lo diferente

PatsyAldana—Desde IBBY has impulsado el animarse a tratar temas complejos en la literatura infantil, al mismo tiempo que has impulsado campañas en todo el mundo para trabajar con niños que se encuentran en situaciones críticas ya sea por guerras, catástrofes naturales y/o humanitarias. ¿Esto se refleja en los libros de esta nueva colección?
—Una de las cosas que quiero mostrar es que si bien algunos títulos que he seleccionado son muy simples, otros son de niños que están en crisis.  Por ejemplo, el de un niño que ve a sus papás solo una vez al año.  Eso pertenece a la experiencia de un niño chino, ten en cuenta que ochenta millones de niños chinos viven sin sus padres debido a que estos deben migrar desde sus pueblos a las ciudades para trabajar. El tema ahí es que los niños no pueden acceder al colegio en las ciudades donde trabajan sus padres. Entonces los tienen que dejar atrás. Y por supuesto las escuelas del campo son mucho peores que las escuelas de las ciudades. Así es como quedan al cuidado de parientes.
Al presidente de la editorial estos niños le preocupan mucho y quiere que vean que hay otros niños en el mundo que también tienen a sus padres lejos, por ejemplo. Yo trato de explicar cómo usar estos libros para hablar de estas cosas.
Ha cambiado china radicalmente en un período relativamente corto. Ahora son consumidores muy importantes, han tenido un cambio en su modo de vida gigantesco. Y eso lo han hecho con el derecho a una vida política crítica, lo que los ha llevado a preguntarse mucho cómo van a hacer los niños para tener oportunidad para mejorar. Claro que de cierta manera aún viven en un mundo cerrado bastante paternalista.

—El hecho de que la buscaran a usted específicamente, que ya había desarrollado un catálogo de alta calidad para Groundwood Books, muestra que deseaban un criterio de selección multicutural.
—Sí, ellos vieron que yo hacía eso en Groundwood. Ese tipo de selección ya no existe ni siquiera en inglés. Desde que yo me fui de Groundwood ya casi no están publicando libros así. Tampoco hay un editor francés o alemán que tengan una colección semejante.

—Además de mostrar lo diferente, hay que mostrarlo en relación con la cultura china. ¿Qué tipo de libros prefieren?
—Ellos tienen su propio gusto. Hay cosas que les chocan. Entonces suele haber una discusión acerca de cada libro. Libros sobre temas para ellos muy difíciles, como ser uno donde el personaje es una niña autista que está en la lista de IBBY de libros para niños con discapacidades. En general en China no se hace nada con esos temas.
Uno de los requisitos es que los libros no tengan nada de religión, ese es un tema completamente prohibido. Por eso no pude sumar ningún libro de medio oriente que potencialmente pudiera tener un marco religioso.

—¿Qué resistencias encuentra el proyecto?
—Por la política de un hijo único, las madres están muy involucradas en la crianza y educación. Las escuelas grandes de las grandes ciudades son buenísimas. Y tienen bibliotecas hermosas. Y las madres son muy activas. Pero no perciben fácilmente lo bueno que pueden ser estos libros porque no son de autores conocidos por ellos.

Trabajar en China

Patricia Patsy Aldana nació en Guatemala pero siendo joven emigró junto a su familia a Canadá. Entre 1978 y 2012 fue la directora editorial de Groundwood Books, empresa de riesgo donde publicó libros que expandían las fronteras de la lectura. Ha sido definida como una incansable promotora y defensora de la literatura, alguien que enfrenta con naturalidad la publicación de libros sobre temas incómodos.

—Imagino que cada contrato es como una victoria. Por un lado, es el resultado de una gran selección; por otra parte, un trabajo de convencimiento al comité editorial. ¿Se da una negociación palabra a palabra en cada libro?
—Eso no. Ellos no suelen cambiar nada. Pero cada libro tiene que ser adoptado por un editor dentro de la empresa. Los editores ganan su dinero respecto de lo que venden los libros que impulsan. Y estos libros no se venden tan bien. Así que hay que ir convenciéndolos de que valen la pena.

—Es complejo como editor dirigirse a un público tan diferente a uno. Asimismo, también son diferentes las prácticas, los procedimientos, las idiosincrasias relacionadas al trabajo.
—Ahorita en China hay 19 o 20 editoriales que son del Estado, ya sea nacional o de las provincias. Para quien yo trabajo es la editorial estatal más grande de China. Hay muchas editoriales independientes. Los libros de niños son los que mejor se venden, entonces todo el mundo quiere publicar libros para niños y son bastante rentables. Por lo que actualmente hay una superproducción: el año pasado se publicaron 50.000 nuevos títulos para niños. Entonces ocurre lo mismo de siempre, los buenos libros se vuelven más difíciles de encontrar porque hay una oferta enorme.
Cada editorial tiene sus prácticas propias, porque están los individuos, porque cada editorial presenta una situación diferente. Si tú quieres publicar un libro le tienes que comprar el ISBN a una de esas 19 editoriales. Entonces hay quien vive de la venta del ISBN y no de su propia producción. La editorial donde yo trabajo es muy observada por el Estado, hay otras que están en las provincias y que por ese motivo tienen más libertad. En esta editorial trabajan 500 editores que publican libros, pero también revistas. Es una enorme compañía en un enorme edificio en Beijing.
Una vez le pregunté al ministro de cultura de China: “¿Es usted el papá de los otros ministros de cultura de las provincias?” Y me contesto: “No, soy el hermano mayor. Me toca decirles qué hacer, pero no necesariamente logro que lo hagan.

Algunos títulos seleccionados por Patsy Aldana

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  • Buenas noches, Comandante.
    Escritor: Ahmad Akbarpour. Ilustrador: Morteza Zahedi
    El libro tiene como escenario la guerra entre Irán e Irak pero desde la mirada de un niño que se autoproclama comandante. Durante la guerra ha perdido una de sus piernas y a su madre. Con sus juguetes recrea sus recuerdos y repara sus pérdidas.
  • Napí va a la montaña.
    Escritor: Antonio Ramírez. Ilustrador: Domi
    Napí es una pequeña niña mazateca que vive con su familia en un pequeño pueblo a orillas de un río en el estado de Oaxaca en México. Cada tarde la familia se sienta en la sombra de una ceiba inmensa para escuchar las historias del abuelo. Mientras Napí escucha con un aire soñador, las tardes toman otros colores en su imaginación: naranja, morado, violeta y verde. La noche llega sobre el río tan bella como los árboles llenos de garzas blancas posando sobre sus ramas. La ceiba manda sueños a Napí cada noche, y en su sueño favorito ella se convierte en una garza que se desliza suavemente sobre el río.
  • Bajo el hechizo de la luna. Arte para chicos por los mejores ilustradores.
    Autora: Katherine Paterson
    Breves textos ilustrados por artistas de Brasil, Japón, la república Checa, Finlandia, Suecia, China, Malasia, India, Nicaragua, España, Sudáfrica, Palestina.
  • Niña Bonita
    Escrito por Ana María Machado
    Un conejo blanco, blanco, ha quedado prendado de una niña negra, negra, y quiere ponerse bonito y oscuro como ella. Cada vez que la ve, le pregunta: “Niña bonita, niña bonita, ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?”. Después de muchos experimentos y desilusiones, el conejo descubre el secreto.
  • Tarde de invierno
    Escrito por JorgeLuján. Ilustrado por Mandana Sadat
    Un niño tras una ventana mira la calle. El niño dibuja sobre el vidrio empañado con su dedo mientras espera que regrese su mamá de trabajar.

 

¡Cultura LIJ digital #33 YA ESTA AQUÍ!

Con este número, Cultura LIJ concluye su octavo año ininterrumpido de publicación. Leelo, bajalo y compartilo. Retomamos en marzo 2017.

Y llegó diciembre, y llegó fin de año, y llegó la última lectura de Cultura LIJ en 2016.

SUMARIO

Editorial: Decir y existir
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín (ver artículo en la web)
Terminamos con esta edición digital el octavo año de Cultura LIJ. Y se impone, como anunciamos, un cambio. Ahora nos tomamos un breve descanso, creativo y bullicioso. Nos reencontraremos en marzo, como todos los años, donde estrenaremos juntos una nueva forma de ser y estar en el mundo, por fin en el siglo XXI.

La voz de la imagen: Empujando el precipicio
Laura Demidovich y Valeria Sorín (ver artículo en la web)
Antes de arribar a la Feria del Libro de Guadalajara, donde será invitado destacado, André da Loba habla de su trabajo en exclusivo para la revista.

1a1: Biblioteca Viva
Daniela Azulay (ver artículo en la web)
Greta Gamondes cuenta que las redes sociales en general y Twitter en particular son una herramienta que ayuda a la hora de explorar e informarse.

Biblioteca Protagonista: La Ilustración, 127 años después
Valeria Sorín – (ver artículo en la web)
Robert Darnton, historiador del libro, cree que la biblioteca digital mundial es la cumbre del proyecto de la Ilustración. Sobre este y otros temas dialogamos en exclusiva.

Al rescate Juegos, juguetes y regalos
Por Mónica Rodríguez – (en breve publicado también en la web)
Este itinerario se puebla de juegos, de juguetes, de regalos. Algunos esperados, otros descubiertos por azar… Y por qué no, alguna que otra decepción.

Jitanjáfora: Nos estamos presentando
Asociación Jitanjáfora – (en breve publicado también en la web)

Contexto: Intervención urbana en resistencia
– (en breve publicado también en la web)
El grupo Los Lanzallamas han tomado la circulación de las palabras a su cargo en la capital de la provincia de Chaco.

Agenda Y los nominados por Latinoamérica son…
– (en breve publicado también en la web)
Un repaso por quién es quién de las organizaciones latinoamericanas nominadas para el premio Astrid Lindgren Memorial Award  2017.

De fondo: Editorial La Bohemia

En foco: La construcción del plural
Carmen del Faro – (en breve publicado en la web)
Por un 2017 repleto de experiencias compartidas.

 

La belleza de la desmesura

Cuando se anunció en la feria de Frankfurt la lista de los mejores libros para niños y jóvenes (White Ravens), la obra de Nicolás Arispe llamó la atención de todos.

Reportaje a Nicolás Arispe por Valeria Sorín

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Escena del relato de Alberto Laiseca.

Para sorpresa de sus autores, el libro doble La madre y la muerte y La partida ha tenido un debut muy aplaudido. Desde la crítica y desde las ventas, este ambicioso proyecto viene dando que hablar. Decidimos entrevistar entonces a su ilustrador, Nicolás Arispe.

 

-Este es un proyecto que nace por su impulso.
-En un punto sí. Hace cinco años le escuché contar La madre y la muerte a Alberto Laiseca y la atracción fue inmediata. Me dije “yo con esto tengo que hacer un libro”. Cuando lo ilustré y le llevé la propuesta a él, le gustó. Se lo ofrecimos a Fondo de Cultura Económica y ellos propusieron sumarle la otra historia para que fuera un libro de doble entrada. El mismo tema, pero contado desde otra mirada. Al principio lo dudé, pero cuando leí el otro cuento, dije que sí.

-Los libros dobles son una apuesta con cierto riesgo, pero en este caso ambos cuentos están muy ajustados.
-El tema era fuerte y no sabía si iba a poder encararlo dos veces. Fue una inversión personal muy potente la primera vez, tuve que meterme muy adentro del libro. La verdad es que cuando lo leí vi que el segundo cuento convivía perfecto. En el cuento de Laiseca la madre hace todo por volver a la vida a su hijo y en el de Alberto Achimal la madre hace todo por matarlo.

Improntas emparentadas

-¿Y cómo decidió trabajar en ambos casos?
-Para evitar repetir recursos me parecía que estaba bien confrontar estas cosas. En el de Laiseca, el uso de la madre con cabeza de zorra, nos lleva un poco a las fábulas y tiene una impronta europea. El de Achimal comienza con un terremoto y claramente te sitúa en México, por eso las calaveras del grabador José Guadalupe Posadas estaban venían muy bien. Por otra parte, tiene un tono sarcástico: los personajes se debaten todo el tiempo sobre la muerte y son calaveras, están todos muertos.

-¿Hasta dónde se puede hablar de la muerte?
-En nuestro país, Argentina, la muerte es un tema tabú; no así en México. Cuando comencé a trabajar en esta obra, tenía muy presente un ensayo que leí, Morir en Occidente de Philippe Ariès, donde el autor va haciendo un relato histórico del tratamiento que se le da a la muerte, desde una concepción natural hasta negarla por completo y poner en relevancia otras cosas, como la pornografía, que estaban tapadas y afloran. Hay una hipocresía acerca de estos temas: por un lado, parece que no hay que hablarlos con los chicos; pero por el otro, son bombardeados por matrices de consumo ultra erotizantes. ¡Pero cómo vas a hablar de la muerte!

Cuestión de género

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Escena del relato de Alberto Achimal.

Hace tiempo, para ilustrar su perfil en la revista imaginaria.com, Arispe decidió usar un retrato en el que está leyendo Los Sorias, la magnánima obra de Alberto Laiseca. “Yo soy fanático de él, me parece un escritor extraordinario. Las imágenes que él me dispara son todas desmesuradas. Una cosa barroca pero apocalíptica, de un realismo delirante. La estética de Laiseca se basa en el pastiche: en un mismo libro puede escribir como Heródoto y a la página siguiente con el registro de un panfleto de pescadería”. La llegada de Arispe a este libro no es casual, algo de sueño cumplido encierra.

-¿Cómo se relaciona desde la imagen con estos textos?
-La prosa de La madre y la muerte trabaja sobre lo despojado. Pero yo quería relacionarlo con lo propio de Laiseca, con el exceso de simbología. Que lo puedas leer una vez y otra vez, y lo puedas recorrer desde diferentes lugares. Armé cuatro o cinco caminos distintos en función de los símbolos, de los personajes, de los mensajes.
En el caso del cuento de Achimal, la clave es la inversa: un solo elemento que guía todo. Empieza con un terremoto. Además de la obra del grabador mexicano, me basé en un corto de Eisenstein. Él realiza a principio de siglo XX, poco después de la Revolución mexicana, acerca de la cultura mexicana: ¡Qué viva México!, donde un fragmento trata sobre el Día de los Muertos. Estas dos fuentes son como el núcleo duro de la estética del cuento de Achimal.
En este libro no me prohibí mucho. Noté que podía haber un exceso de tipologías, entonces ahí sentí libertad total. Por supuesto, después tenés que darle cierto orden para que no pase al cocoliche. Yo armé un archivo de cosas que me interesaban en relación al tema: desde elementos de la alquimia hasta obras de la historia del arte que me interesaban: la pose final de la muerte mirando por la ventana está tomada de Sin pan y sin trabajo, de Ernesto de la Cárcova; el friso que aparece en las piedras cuando la muerte se mete en la montaña está tomado la obra Las grutas de Buontalenti.

-En el caso de algunos ilustradores, uno tiene la sensación de que nos proponen lugares de la cultura donde abrevar.
-Por ahí tiene que ver con compartir cosas que me deslumbraron a mí. Uno arma una estructura de pensamiento en función de otras estructuras de pensamiento, nadie arma nada de cero. Puedo llegar a cierta imagen, a cierta reflexión, porque me estoy apoyando en otro montón de cosas que me llevaron ahí. Cada vez más busco poner lo que estoy diciendo con cierta tradición con la que creo que dialoga.

La observación del lector

-Da la sensación de que, cuando encara un trabajo para un público infantil, no se autolimita, no piensa en un lector incompleto, ni en uno que haya que proteger específicamente.
-De lo único que podés proteger a un lector es de darle una cosa mediocre. No creo en proteger al lector. Ponerse a pensar para quién lo vas a hacer es como medio absurdo. Yo no tengo manera de pensar en para quién. En los primeros libros que hice, sí buscaba un lenguaje que fuera más rítmico, más musical, propio del juego. Ahí había una cierta orientación. Pero cada vez me fui alejando más de eso. Y, desde la perspectiva de mi trabajo, me dio mejores resultados porque me dio más libertad y más solidez para trabajar. En el caso de La madre y la muerte, yo sí quería que el libro pudiera ser leído por chicos, que los incluyera. Ahora, en la medida en que le iba incorporando cosas, la noción de para quién se me fue borrando. Achimal dijo una en un reportaje: “Es un libro para lectores”.

-Es un libro de una gran belleza.
-Hay algo de la belleza que tiene que ver con el oficio, con el trabajo, con cierta armonía. En lo figurativo, la belleza es hospitalaria con el lector, tiene algo que te aloja, que te invita a entrar. Por supuesto, puede ser engañosa.
Lo mismo pasa con lo barroco, al que en su momento se lo acusó de sobrecargado, frente a lo conciso de lo minimalista. Yo estoy a favor de lo barroco porque me parece más democrático que la idea monolítica, porque ofrece más entradas al público.

 

 

Alfabetizaciones múltiples

Por Valeria Sorín


chiqui-560La Chiqui
González, como se la conoce habitualmente, tiene la capacidad de hablar y generar imágenes en quien la escucha. Capacidad de hacerse entender, porque sabe apelar a lo que el otro conoce.

Luego de escuchar una conferencia que dictó en la Universidad de Buenos Aires acerca de innovación y creatividad, le pedimos que se explayara acerca de un concepto necesario: la alfabetización múltiple.

En su conferencia en la UBA, usted hablaba de múltiples alfabetizaciones.

El arte se quedó con muchas operaciones de los lenguajes básicos creativos por la condena y aislamiento que tuvo por muchos años en la modernidad. Cuando hablo del lenguaje de los objetos, no solo hablo delos lenguajes plásticos,aunque están incluidos. Pero también hablan la cuchara de mi mamá en mi casa colgada en la cocina, o habla una silla vacía cuando estoy esperando al que no llega, o el banco hecho en serie de los inmigrantes italianos. Porque colaboran a dar cohesión en nuestra vida colectiva.

¿Podría especificar qué entiende por lenguaje?

Los lenguajes son mundos simbólicos. Laspalabras son fonemas que no se corresponden con su contenido, ya lo dijo Benveniste. No hay una relación entre contenido y forma de la palabra de uno a uno. Fuera de contexto, fuera de la historia, fuera de la comunidad, nada dice nada.

El lenguaje es una creación simbólica constante de una comunidad plural atravesada por los político, por lo social, que tiene divisiones por edad,por generación,  por sector social, que no es homogénea, que tiene ritmo, porque tiene tonadas, que tiene ritmo y sonidos distintos. Pero el lenguaje es pura invención del ser humano,de un conjunto entramado de redes simbólicas enorme. ¿Qué representa la flacura o la gordura, qué representa el color, el arriba, elabajo?

¿Cómo se forman esos lenguajes?

Esos lenguajes son la manera en que por acción y el juego –porque tengo mamá, porque no tengo mamá, porque la vecina me dio un plato de sopa, porque me llevaron a una plaza, porque me llevaron  a una escuela, porque vi una hojita que se movía, porque escuché “la paraguas” o “el paraguas”– esa primera infancia siembra los lenguajes. Y los lenguajes son como un juguete. Son el campo del descubrimiento del niño.

En esa primera infancia aprende la manera de aprender el multilenguaje. Mezcla sonido con palabras, y aprende dos lenguajes. Mezcla el cuerpo en el juego con objetos son otros dos lenguajes, y canta y baila, cuerpo y sonido.

Esos primeros lenguajes están asociados una fórmula afectiva, una formula perceptiva, una fórmula corporal(estoy adentro, estoy afuera), una fórmula lúdica, una fórmula rítmica.El niño mezcla sincréticamente, como el collage de Chagal, como la manera de Miró (una mancha y una raya), y no sintéticamente.
El alcance de lo múltiple

¿Cómo juega lo digital en todo eso?

Intuyo que los formatos digitales electrónicos podrían ponernos en una revolución social del conocimiento. El teléfono va con la persona, y cambia la idea del tiempo. El celular hace que uno se narre mientras vive y sienta que solo mientras se narre se vive. Lo mismo pasa con las fotos, se saca foto de todo. Te sacan fotos en una conferencia, en la calle. Es como si quisieran registrar por un instante lo que están viviendo, no preparando un material de documentación del pasado.

Lo digital va a terminar generando aspectos relacionados con el lenguaje, si no son un lenguaje ya. Porque  modifican el tiempo si transforman la forma en que el cuerpo habla. Porque cambia la concepción de espacio. Hay chicos que navegan por el Cirque du Soleil y no han llegado a conocer el centro. Hay un espacio virtual más amplio que el real. Pero el espacio real es la dimensión más serena, silenciosa y amorosa que tiene el hombre.

Los elementos digitales se convierten en lenguaje, porque no es lo mismo leer en la tablet que en los libros de papel. Tiene una forma distinta de interpretar lo que se lee. Si interpretás distinto, estás cerca de un lenguaje. Porque el lenguaje no tiene que ver con el que lo construye, sino con las interpretaciones y usos de ese mismo lenguaje.

¿Y esta alfabetización múltiple es lo que plasmó en el tríptico de la infancia?

Esos lugares vienen porque un grupo integrado por un soldador, una modista, un doctor en Educación, otra –yo – actriz y abogada, quisimos pasar todo al volumen. El niño pequeño ama el volumen más que el plano. El chico que tuvo que gatear, arrastrarse, y ve todo para arriba, ve todo volumétrico.

Y se llenó de maderitas y hierros. Con algo de plata podés más, pero no con mucha. Porque con mucha llenás todo de pantallas. Y repetís lo que el mercado quiere que repitas.

Lo que tiene el tríptico es conciencia de grupo. Que no es afiliada a partidos, pero sí protegida por los socialistas, que ven en este modelo una forma de apropiación del espacio público. Esto tiene que ver con una frase de Tonucci: “Con los niños para todo”. Algunos lo entienden como con los niños y para los niños. Y yo quiero trabajar para los adultos. Si se mejora para los niños la ciudad, se mejora para todos.

Gestión múltiple

Desde el espacio de gestión política, ¿en qué sentido le parece necesario trabajar?

Hay que trabajar por una ley de primera infancia.

Al crear una cultura escolar y a la vez una cultura de infancia llena de prejuicios y estereotipos terriblemente coptada por el consumo, han dejado el entretejido social de cada niño, que es su derecho constitucional.Aunque sea pobre, ese entretejido es suyo, no es un careciente absoluto. Atención cuando se habla deacceso a los bienes culturales; la palabra acceso yo no la comparto.Significa que no lo tenés y hay que subir para acceder, mientras que hay bienes culturales desde la panza de su madre.

Estaba pensando en la revalorización de la cultura de los pueblos originarios y el tiempo en el que el guaraní, constitutivo parauna significativa parte de la población argentina, se lo consideraba un no bien cultural.

O una pieza que hay que rescatar como si fuera una pieza arqueológica y no una visión del mundo.

Ese lenguaje es sagrado, es necesario para entender la fertilidad, los dioses, el sexo, lo que es una mujer, el amor, las relaciones entre las personas. Ese lenguaje constituye una cosmovisión.

Hay que rescatarlo por el culto a la diferencia. Claro que dentro de la diferencia entra todo: aquellos que quieren la diferencia en serioy el que tolera la diferencia, pero le da un lugar para irla corroyendo.

El multilenguaje es posible en la medida en que no se enseñe como se enseñan cosas. Que se enseñe muy imbuido de la ideal social, que se le dé una solución a la violencia para poder transitar las ciudades y el espacio.

Y el multilenguaje es un lugar no homogéneo donde se crece. Necesita que se presenten muchos grupos como iguales, tienen que mezclarse, cosa que ni los guaraníes ni nosotros lo hacemos bien; los guaraníes por todo lo que pasaron con los blancos. Pero no es fácil, y la política también está mezclada y las pobres conciencias sociales también están mezcladas.

El lenguaje de las cosas

Al principio habló acerca del lenguaje de los objetos. ¿Hasta dónde alcanza el lenguaje?

El tiempo, el espacio y el cuerpo, con todos sus desarrollos de movimiento, de tono muscular, de energía, más los objetos y sus capacidades de ser diseñados, ser combinados,  de ser inventados, de cambiar de función, ser dioses o ser palitos, y los elementos  que pueden ser una inundación que te deja sin nada, ser el mar más enorme que te hace sentir pequeño y que consideran que el mar es dios, y la acción. La acción comienza por el juego. Niño que no juega  es lo mismo que cuando la sociedad te dice “No hagas nada” y que te dan una especialidad, te encajan la piel de la nariz para arriba, porque la especialidad es un refugio no solo del saber, sino de lo que no sabés, de la angustia frente a lo que no sabés, y de la seguridad de que allí reinás.

¿Cómo se accede al multilenguaje?

Hay dos caminos para acceder al multilenguaje: uno es la sustitución. Otro, la combinación.

La sustitución es lo propio del hombre, por eso es la imaginación y no el lenguaje lo que es constitutivo del hombre y lo que lo diferencia de los animales. Porque podemos ver en ausencia. Porque aprendemos tanto que podemos creer que ahí hay un cocodrilo, y el chico ve un cocodrilo. No es loco el chico, juega por un rato y sale. Y los grandes lo pueden hacer en la actuación. No existiría el teatro, ni hubiera existido jamás, sin esta capacidad.

Entonces, en vez de agarrármela con mi papá porque lo tengo que querer, yo agarro un muñeco y se lo doy. El niño sabe que tiene que sustituir. Los adolescentes andan pateando tachos a la noche porque no los dejaron entrar en la confitería, porque no tuvieron una mujer u otro hombre en sus brazos, andan rompiendo por dolor y por mala educación también, pero es un desplazamiento. Es mejor que agarrar a dos personas y matarlas. Porque cuando no hay desplazamiento, hay acto; el acto es literal.

El juego es la manera en la que el niño entiende el mundo y le da sentido a esos lenguajes. Así que cuidado con que no jueguen.

Sin duda. ¿Y respecto del medio?

Los cielos son expresivos, no solo son en tanto fenómenos científicos. Hay cielos rojos de fuego, hay cielos violetas de la melancolía. Y encima son físicos, vos le podés poner expresión. ¿Dónde metés el desasosiego sin un cielo grisado y plomizo? ¿Dónde metés el miedo si no hay una rama moviéndose que te parezca un monstruo? ¿Dónde metés toda esta cantidad de sentimientos de inseguridad si no tenés cómo representarlo? Y representarlo es meterlo en un lenguaje que lo exprese.

¿Cómo te representás a la muerte para poder seguir viva cada día? Y por eso podés hablar con un sacerdote o con un psicólogo y decirle qué sentís por la muerte.

Por eso el multilenguaje es la gran forma de darle forma a la especie. El multilenguaje es la forma de hacerte humano y de darte cosas para que vos crees y llegues a otro, para ser más humano. Y para ser más afectivo y vivir una aventura de la vida. Si no, estás dejando al chico más cerca de la especie, como animal sufre. O lo dejás cerca del estereotipo adulto, donde se crea un mejor consumista.

Espacio para lo múltiple

Complejo de resolver desde el espacio de Educación. ¿Ud. cree que esta propuesta de alfabetización múltiple implica una política transversal? ¿Podría llevarse a cabo desde un Ministerio de Cultura?

Desde un espacio transversal y nacional. No sería una buena política local, porque se convertiría en una experiencia piloto aislada. La alfabetización múltiple auténtica quiere decir olvidarse de que los lenguajes son solo los artísticos. Porque los lenguajes son lo más democrático del hombre.

No va a poder ser realizado por un solo programa gubernamental porque implica la primera infancia. Si no hay una comprensión profunda y no didáctica ni educativa, ni siquiera de psicología evolutiva, sino puramente social y plural de lo que es el período que va desde el embarazo hasta los cuatro años, no se puede hablar de multiplicidad de lenguajes.

El multilenguaje necesita espacios no escolares, necesita mucha comunidad. No pueden enseñarse los lenguajes por separado. La escuela no está preparada para trabajar con un entramado de lenguajes. Entramado que se parece más a la caótica sociedad aun con sus problemas; cuando la escuela intenta salvar al niño de los problemas de la caótica sociedad.

Consultorio lector

En Colombia, la especialista Beatriz Helena Robledo ha abierto el primer consultorio lector, donde se atienden necesidades de lectura y formación.

Autora: Valeria Sorín

Olvidémonos de un destinatario infantil, pensemos en lectores”, esto sostenía Beatriz Helena Robledo en la Conversación que organizó ya hace unos años la revista colega Emilia en Brasil. Es la mirada de quien fuera vicedirectora de la Biblioteca Nacional de Colombia la que nos invita a pensar en los lectores, sus hábitos, sus necesidades, sus recorridos, despojados de todos los adjetivos.

Me duele acá, cerca de la lectura

robledoUna vez corrida de la función pública, Robledo ha decidido abrir el primer consultorio lector, donde se acercan personas con diferentes dolencias culturales.

Imagino una escena, pero no estoy segura de si es exactamente así: la persona llega y dice algo como “vengo porque…”. ¿Cuáles son los motivos de consulta?

-Son muchas las razones por las cuales las personas acuden al Consultorio Lector. Cada caso es único. Lo que tienen en común es el tema de la lectura, la escritura y la literatura.

Puedo dar algunos ejemplos: he tenido “pacientes” que acuden porque tienen dificultades para comprender lo que leen. Este es un motivo de consulta muy común, sobre todo, en niños y niñas que presentan esta dificultad en el colegio, lo que afecta su rendimiento académico. Sin embargo, las causas de esta dificultad son diferentes. Unas veces está marcada porque en sus hogares no hay cultura lectora y los niños no tienen ninguna motivación autentica para leer y lo asocian con obligación; otras, por problemas de atención o concentración.

También hay muchos casos de bloqueo generado por experiencias traumáticas en la infancia más temprana, como una mala pedagogía o ansiedad por parte de los padres. En fin, esto de la dificultad para comprender da para toda una investigación.
También me consultan por todo lo contrario: niños a quienes les gusta mucho leer, que viven en hogares lectores y quieren explorar otros temas y otro tipo de literatura diferente a la que sus padres conocen o a la que les dan de leer en el colegio. Trabajar con estos niños es una delicia. En esta misma línea, tengo ahora un chico escritor que no va a la escuela, sino que recibe educación en el hogar –esto es todo un movimiento–. Este niño es sorprendente pues tiene una vocación y un talento muy desarrollados para la escritura de ficción. Tiene 11 años y ha escrito varias novelas. Acudieron al consultorio –él y su madre– buscando mejorar sus artes literarias, conocer otros recursos literarios y otros géneros; en síntesis, para aprender más sobre la escritura de novelas.

¿Consultan adultos?

-He tenido profesores que buscan asesoría para mejorar sus clases, sobre todo de literatura, o para desarrollar en la escuela proyectos de promoción de lectura. Hace poco atendí a un maestro que está haciendo una maestría virtual de promoción de lectura y literatura infantil y su trabajo de grado tiene una parte práctica real que desarrolla con alumnas de séptimo grado. Me buscó en el consultorio para asesorarlosobre el tema, el género y el diseño del proyecto de grado. Para mí fue muy enriquecedor, pues optó –entre varios temas y después de un análisis conjunto– por la novela gráfica. Una de las sesiones la tuvimos en una librería con muy buen material de novela gráfica, para ayudarlo a elegir los textos que se adecuaran mejor al gusto e interés de sus alumnas.

En fin, cada caso es único y eso es para mí lo más enriquecedor del consultorio y también lo que me genera mayores desafíos: me obliga a estar estudiando, investigando y buscando material para ofrecer a los lectores.
¿Qué tipo de dificultades con la lectura son factibles de trabajar en el consultorio?

-Lo primero que hago es escuchar al “paciente”.

¿Qué lo trae al consultorio? No siempre es un problema. Como decía anteriormente, muchas veces es un deseo: deseo de ser acompañado, asesorado.  Surge entonces una conversación donde pregunto, indago sobre gustos, intereses, entornos lectores, experiencias previas; en fin, esto no puede resumirse, pues es más parecido a una conversación regida en parte por la intuición y por la información que me aporta el entrevistado.  A partir de allí,propongo un plan de trabajo.

Hay situaciones en las que es posible diseñar un plan más preciso con tiempos y duración. Fue el caso de una joven que inició una fundación de promoción de lectura y quería aprender más sobre todo lo necesario para poner a andar la fundación y presentar proyectos. Lo que hice fue diseñar un programa con los temas básicos que debía conocer, al menos en un primer nivel, y eso nos dio tres meses de trabajo en sesiones semanales de una hora. A veces considero necesario trabajar una sesión semanal, pero no siempre es así; también pueden ser sesiones quincenales, eso depende de cada caso.
Con relación a las dificultades, como ya dije, la que más consultan es la de la comprensión. Pero también atiendo muchos casos de dificultades con la escritura, sobre todo con los ensayos tanto en el colegio como en la universidad. Es increíble la dificultad de muchos estudiantes universitarios para escribir y eso lo trabajo en el consultorio con muy buenos resultados, pues utilizamos el material y el contexto real de las clases en las que se les presenta la dificultad.

Una línea nueva que empieza a surgir es la asesoría a empresarios, ejecutivos que quieren mejorar tanto su expresión oral como escrita. En fin, la vida cotidiana y la vida social están permeadas por la lectura y la escritura, y resulta inimaginable, o al menos inclasificable, las diversas situaciones en las que leer y escribir es necesario.

¿Qué habilidades y conocimientos es necesario que tenga el lectoterapeuta?

-Bueno, pues es un conjunto de saberes y experiencia. Yo llevo más de treinta años trabajando en este tema de la lectura, la escritura y la literatura desde diferentes ángulos; no solo en talleres, sino también desde la investigación. Eso me dio mayor seguridad para iniciar el consultorio.

Sin embargo, hay que estar estudiando todo el tiempo, pues no solo cada lector es un mundo, sino que este es un tema en total transformación. Los lectores de hoy son muy diferentes, sobre todo los niños y jóvenes. No puedo motivarlos con lo mismo que me motivaron a mi cuando era pequeña. Además, los procesos lectores están cambiando y las habilidades que necesita desarrollar un lector hoy son distintas a las de un lector tradicional. En fin, se requiere estar muy abierto y atento a lo que está pasando. Creo que es algo que ocurre con todas las profesiones. Un buen médico, por ejemplo, debe estar al tanto de los avances científicos, además de poner en juego su experiencia, su intuición y su amor por lo que hace.

Una sociedad que sana la palabra

-Como lo describe, el consultorio lector parece tan esencial como el espacio psicopedagógico en las escuelas. Pensaba en empresas, fábricas y escuelas con un consultorio lector desde el cual trabajar comprensión lectora, mejora expresiva y hasta algunas cuestiones vinculares… Es muy utópico, ¿verdad?
-Es utópico, pero yo también lo he soñado. Creo que muchas dificultades lectoras se solucionan con un acompañamiento personalizado, amoroso y cercano a los gustos, intereses y necesidades de los lectores. Así como hay consultorios médicos, psicológicos, jurídicos, ¿por qué no consultorios lectores? Creo que si uno tuviera la oportunidad de incidir en estas instituciones, se podría pensar en una especie de unidades de atención lectora.

-E imaginaba también un consultorio lector en cada ministerio público con la doble tarea de trabajar dentro del espacio con su gente y hacia la población sumando lecturas y asesoramiento en recorridos lectores a incorporar en proyectos que trabajen en territorio, o bien con los coordinadores de acciones en territorio… Disculpe, Beatriz, lo que usted propone me resulta inspirador.
-Sí, realmente el alcance del consultorio da hasta donde llegue la imaginación.  La lectura y la escritura son tan esenciales hoy en día para el desarrollo tanto individual como social, que es por eso que se han elevado ya a una condición básica para acceder al derecho a la información, la educación y la cultura. Me he imaginado ofreciendo el consultorio a los ministerios de educación y cultura como un proyecto a través del cual se preste este servicio, sobre todo, en aquellos lugares más desfavorecidos, donde los niños requieren una mejor atención. Es algo que está en mis planes, solo que esto requiere personal formado para no desdibujar el sentido del proyecto y es un perfil que hay que construir.  Por ahora, voy como las hormigas: recorriendo el camino y sumando más experiencia y conocimiento en este modelo de atención, que es diferente a los talleres, cursos y capacitaciones. Me interesa mucho la reflexión y el conocimiento que se genera a partir de la atención personalizada y del diálogo con el paciente.
¿Lo cree posible?

El beso francés

Estiramos el cierre de esta edición para que ustedes, queridos lectores, pudieran disfrutar del reportaje a Rébecca Deautremer, en su breve y agitado paso por la Argentina.

rebeca-e1431543229411Tiene el mismo gesto en sus labios que la princesa de la tapa de su libro. Ella aún está atendiendo a otros periodistas cuando llegamos. Desde nuestra mesa en la Quimera del Arte, no escuchamos las palabras, pero podemos observar sus gestos. Es una mujer hermosa a la que la luz parece siempre serle generosa. Vaya uno a saber si esa complicidad no nace de que la luz se sabe bien retratada en sus trabajos.

La tipografía me interesa mucho. Cuando era estudiante seguí los cursos de diseño gráfico, fotografía, etc. Mi primer proyecto era ser diseñadora gráfica, pero mi camino cambió”. Y todos agradecemos el viraje que dio a su vida y a su profesión.

En el principio… las acuarelas

Edelvives organizó está gira por Latinoamérica (primero Bogotá, ahora Buenos Aires, luego Santiago) para presentar su nuevo libro: Una biblia. Rompe el molde pensar en el autor de la biblia, pero en este caso son dos: Philippe Lechermeier y Rébecca Dautremer, la misma dupla que alcanzó el éxito mundial con Princesas.

El libro tiene muchos aciertos: una edición de lujo, con marcador de hojas, un diseño bello que deja espacio para todo: imágenes, texto y respiración. Pero del trabajo específico de la ilustración hay varias cosas que nos llaman la atención. Son esos momentos en los que Deautremer ha debido tomar una decisión y decidir hasta dónde jugar.

-Hay algo muy especial en los desnudos de su versión ilustrada de Seda (Alessandro Baricco) y en Una biblia. En la suavidad de los gestos y en el erotismo.

-En Seda hay algunas escenas de desnudos sí, pero eran escenaseróticas en el texto. En cambio, en la biblia es María que va a parir. En esta imagen lo que me llevó a pensarla desde la sensualidad fue el texto de Lechermeier. Ahí se hablaba de María metiéndose en el agua para aliviar el peso del bebé en su vientre. Lo que tiene esta versión de la Biblia es que los personajes están muy encarnados, son contados desde su costado humano. Encontrar esa densidad física me gustó mucho.

-Son rostros muy diferentes de lo que uno imagina que es el habitante de Medio Oriente.

-En Europa la imagen de los personajes bíblicos es siempre la misma. Por un lado, me parecía que era un folclore no muy estético y me genera muchas dudas a nivel histórico. ¿Quién sabe cómo habrá sido María?

Por eso intenté alejarme de esas imágenes que ya teníamos, de las sandalias, de la túnica marrón. Por poco estético y por falta de rigor histórico en sus referencias, no sé realmente si tienen alguna relevancia histórica esas representaciones. Entonces me di plena libertad para buscar en el conjunto de la humanidad rasgos que me interesaran. Lo importante es que cada personaje sea sí mismo. Que se sienta su esencia. La realidad no es algo que me importe demasiado.

Tenía que representar un personaje de una mujer joven que se iba a casar. Pero ¿qué sabemos realmente acerca de ella? ¿Cómo imagino a la joven María?¿Cómo era la joven María en Palestina hace dos mil años?

Compartir la mesa

Al sentarnos en su mesa, Rébecca está preocupada por hacernos sentir cómodas. Nos pregunta varias veces si queremos algo, si queremos, por ejemplo, un vaso del licuado que ella está tomando. Agradecemos en cada ocasión, estamos bien. Y esperamos tener despejados los sentidos para disfrutar y absorber el clima de la escena.

Le llevamos de regalo los dos últimos libros que publicamos, Te quiero más que a la sal (se sorprende de la escritura en armenio) y Pequeñas teorías sobre el comportamiento animal (cuyas imágenes le interesan especialmente). Eso demora el comienzo de la entrevista, pero nos permite presentarnos y establecer un vínculo.

¿Por dónde empieza a diseñar un personaje?

-Hay mucho boceto, pero parto siempre de una idea. Y voy corrigiendo hasta que el rostro comienza a aparecer. Uno como ilustrador tiene sus manías y es muy difícil salirse de esas manías. No hay que dejar que la mano decida, hay que esforzarse por guiarla.

Los ilustradores tenemos defectos. Muchas veces vamos muy rápido. Tenemos lugares comunes y volvemos siempre a lo mismo, a los mismos personajes, a los mismos gestos, a los mismos recursos. Y el problema es que si dejamos sola a la mano, terminan siendo personajes sin relieve, huecos. Lo que yo intento hacer esevitar caer en esas manías, saltear mis hábitos. Es difícil soltar, pero es lo que intento hacer.

La artista con la que conversamos no solo tiene publicados libros maravillosos, también ha dado solución gráfica y estética a un filme francés de animación para niños, que aquí solo ha podido verse en festivales o conseguirse pirateado por quienes bajan películas de culto de internet.

Hasta ahora venimos hablando de una imagen que se plasma en el papel y queda estable. ¿Cómo fue el proceso de Kerity, la casa de los cuentos?

-Ah, ese caso fue realmente diferente. Comenzó como un proyecto pequeño. Un corto, de provincias, y fue un proyecto cuya dimensión creció enormemente. Hasta que de golpe era la directora de arte del proyecto de un largo de animación, lo que no estaba previsto. Tarea en la que no me siento cómoda.

No es lo mismo trabajar sola en tu casa que tener que traducir lo que piensas para un equipo de gente que debe interpretar tu pensamiento. Fue importante a nivel humano, sentí mucha frustración por momentos, pero también aprendí mucho.

La verdad es que es muy diferente hacer un libro que una película. Los requerimientos técnicos de una película son enormes. Así que fue una experiencia matizada. Tengo otro proyecto de animación en mente. Pero tengo que saber que el abordaje de un libro y el de una película no tienen nada que ver. Aquí estamos frente a una puesta en escena que se desarrolla en el tiempo. No es para nada la misma relación.

Hay excepciones a todo lo que puedo decir, pero son escenografías lo que uno arma.

Al principio me sentía tan frustrada, tanto que incluso lloré cuando salió la película. Pero hace poco volví a verla y me di cuenta de que esos defectos no importaban, de que es una película valiosa.

En Cyrano, Elvis, Badayaga trabajó con su marido.

-Y estamos preparando un nuevo libro.

 –¿Cómo es trabajar con su marido?

-Mi marido es escritor de libros para niños y normalmente no trabajamos juntos. Pero hacerlo nos gusta mucho, porque podemos hablarnos y decirnos la verdad de lo que pensamos, sin que nada se juegue. Podemos pelearnos sin consecuencias, pero igual no nos peleamos mucho. Realmente encontré el personaje ideal para casarme.

¿Qué es ahora para usted un desafío?

-Todo es un desafío. Puede sonar un poco pretensioso, pero la verdad es que tengo muchas ideas. Hay muchas cosas que quisiera hacer, cosas para las que no alcanzan mis capacidades. La más mínima imagen es un desafío. Hay muchas más cosas que yo quisiera hacer que las que puedo concretar. Pero ahora me gustaría intentar escribir mi propia historia. No para libros de niños. Lo pienso como una historieta.

Un accidente con suerte

GRA089. MADRID, 26/12/2013.- Fotografía facilitada por Contempla Edelvives de una de las ilustraciones de Rebecca Dautremer en la reedición del libro "Seda". Decía Alessandro Baricco que "Seda", más que una novela, es una historia, pero que si solo fuese una historia de amor, no merecería ser contada. Así se resume esta lírica odisea emocional, uno de los grandes éxitos de finales del siglo XX y que ahora se reedita en español. EFE (SOLO USO EDITORIAL) "SEDA", LA NOSTALGIA LÍRICA DE BARICCO VUELVE ILUSTRADA POR REBECCA DAUTREMER
Fotografía facilitada por Edelvives de una de las ilustraciones de Rebecca Dautremer en la reedición del libro Seda

Rèbecca Deautremer ya se fue de Argentina. Dejo autógrafos, algunos dibujos, sonrisas. Una legión de seguidores enamorados. Antes de levantarnos de la mesa, entre foto y foto (evitamos la selfie, pero estuvimos tan cerca de caer en la tentación), le consultamos por la técnica utilizada en la escena de Seda en que la pareja hace el amor. Estábamos convencidas de que se trataba de un grabado, lo que resultaba muy extraño en Deautremer. “Es solo lápiz, pero luego le pasé un poco de agua con tinta. Y agregué esmalte verde con un pincel. Solo que, al poner un barniz que era para óleo, se blanqueó la imagen. Y necesité ponerle óleo para compensar. Lo que da esta idea de grabado es el depósito no uniforme del óleo”.

Nos alejamos del bar bajo el sol y en la mente de ambas, aunque no lo digamos, está la misma idea: ojalá que siempre un error se convierta en un descubrimiento.