Entre lenguas

Somos habitantes del siglo XXI. En este tiempo el mundo se escribe en plural: mundos, culturas, pueblos, lenguas, derechos, ideas. Pluralidad que necesita cuerpos y mentes elásticas, capaces de adaptarse a un contorno cambiante. Hay quien a esta habilidad la llama liquidez…

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Editorial de Cultura LIJ #38 edición papel y # digital septiembre 2016.
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

“¿En qué lengua se despierta el bilingüe?” pregunta Sylvia Molloy. Cuando no se está aún en el mundo, cuando apenas se arriba por la mañana, suena el teléfono: ¿qué lengua es el bilingüe antes de atender? Conflicto de quienes han sido transplantados de una tierra a otra, y aún más de los niños que hablan una lengua en casa y otra en el mundo tras la puerta de calle.

Por el contrario, “perder una lengua es quedarse deslenguado”, apunta Molloy. Y nos quedamos pensando la cantidad de migrantes, de refugiados y de indígenas que se quedan deslenguados, unos por tener que ingresar en una lengua nueva, otros porque los sistemas educativos y burocráticos de sus propios países no los incorporan.

x-wSoy XX y me expando.” Con tan breve micro relato, Isol define en su Abecedario hecho a mano lo que es la maternidad: ser mujer (XX) y expandirse.  Para leer ese breve texto no es solo necesario saber castellano, es necesario estar incorporado al lenguaje científico con el que el mundo moderno define los cromosomas que determinan el género. Los artistas crean lenguajes, multiplican las lenguas, se apropian de palabras, de gestos lingüísticos para conmovernos. Y así la ciencia se vuelve poesía, justamente por ser la forma de establecer un código entre autor y lector.

Ser XXI

Este año el congreso que organiza IBBY (International Board of Book for Young children) ha propuesto como eje pensar a la literatura desde la perspectiva de las multiliteraturas. En sus propias palabras: “celebra la multiplicidad de lenguajes, de lecturas y de literaturas presentes en el mundo hoy”. Entre los subtemas que se abracarán se encuentran: literatura global, local e indígena, y diversidad de formas literarias y formatos.

Somos habitantes del siglo XXI. En este tiempo el mundo se escribe en plural: mundos, culturas, pueblos, lenguas, derechos, ideas. Pluralidad que necesita cuerpos y mentes elásticas, capaces de adaptarse a un contorno cambiante. Hay quien a esta habilidad la llama liquidez.

Y si no todos somos bilingües, sí podemos afirmar que somos multilenguaje. ¿Nos extraña el éxito que ha tenido entre chicos y adultos el libro álbum? Es el género que mejor ha satisfecho el inquieto lector del XXI.

Quienes hemos nacido en el siglo pasado, quienes pertenecemos a una generación que trabaja contra su propia rigidez dogmática podríamos afirmar: “Soy XX y me expando”… soy del siglo veinte y me expando.

Que septiembre y octubre nos encuentren reflexionando, abiertos a repensar qué y cómo debe ser la literatura para niños cuando las historias ya no solo se experimentan desde las letras y las imágenes fijas. Que septiembre y octubre nos lleven a las bibliotecas donde todas las lenguas son bienvenidas. Que septiembre y octubre no clausuren ningún significado. Que sobreviva la búsqueda de sentido.

Feliz día maestros. Feliz día bibliotecarios. Feliz día para todos nosotros.

 

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Bajá Cultura LIJ Septiembre en digital

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Bajá ahora Cultura LIJ de Septiembre 2016 y disfrutá de toda la cultura de la infancia.

culturalij-d30-tapaseptiembre2016 Sumario

2 Editorial: Deslenguados Por L. Demidovich y V. Sorín, ilustración de Isol.

4 Con lupa: Fue magia
Por Pablo Toledo
Reseña del último libro en la saga Harry Potter.

6 Escenas lectoras: Leer el futuro
Por Daniela Azulay

8  Tendencias del libro en el Perú
Por Gilda Chang

12 Latin Lab: Empollar una idea

14 FMG: La lectura en las aulas de los años que vienen
Por Natalia Porta López

18 Librerías: La felicidad de mediar entre un libro y un lector
Por Leonardo Cook

22 La voz de la imagen: El mundo de los cuentos
Por Marta Vicente

24 Biblioteca Protagonista: Diez años de la Biblioteca Vasconcelos
Gracias a la revista colega El bibliotecario.

28 Espacio editorial: Del Eclipse

32 Agenda

Sostener la mirada

Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

Todo comenzó con la noticia de un encuentro que organizó la biblioteca Vasconselos, llamado Café para lectores sordos. El video fue posteado por Michèle Petit en su muro de Facebook y muestra al director de la biblioteca, Daniel Goldín, inaugurando una tertulia mientras se expresa en lenguaje de señas.

La Biblioteca Vasconselos cuenta una Sala de Lengua de Señas, orientada a la comunidad sorda y sus familias. Está atendida por bibliotecarios competentes en esta lengua, interlocutores amorosos y capaces de guiar a los consultantes por obras de distinto calibre: las que enseñan la lengua, las que tratan de la cultura sorda, o de las problemáticas específicas de esta comunidad. La biblioteca ofrece un curso de lengua de señas mexicanas, lo mismo que un ciclo de teatro en este lenguaje y uno de danza para sordos. No se trata de una inclusión fortuita, hay aquí una definición ideológica profunda.

México es uno de los países de nuestro continente que se ha enfrentado más fuertemente con el desafío de la multiculturalidad y el consecuente plurilingüismo. Este desafío está motivado en la gran cantidad de etnias que conviven allí. Se trata de sesenta y dos pueblos indígenas y sus correspondientes lenguas, todas ellas oficiales. Se trata de armar esquemas de educación bilingüe y multicultural.

Tal vez por ello, cuando se ha decidido cobijar a tantos, sea natural cobijar a uno más. La Lengua de Señas Mexicana (LSM) ha adquirido la misma categoría que el resto de las lenguas oficiales, reconociendo a una comunidad valiosa y con aportes culturales, estéticos, poéticos, para convidar.

Alrededor del 1,8% de la población de ese país, según los últimos censos, tiene algún tipo de discapacidad. Y de estos, el 12% son sordos. Estamos hablando de al menos 215000 personas hablantes de la LSM. No deberían ser olvidables.


El café compartido

Si de algo nos debe servir el conocimiento de esta experiencia es para distinguir entre una editorialAgosto-2verdadera y falsa inclusión. Incluir significa incorporar, ir a buscar al otro, y reservarle de allí en más siempre un sitio en la mesa. Lejos de los fastuosos eventos, el cotidiano contar con.

Una verdadera inclusión implica sumar al proceso de decisiones las consideraciones y aportes de todos los participantes, también de los recién incorporados. Es revisar el rumbo, cuando aun no se ha recorrido. Asegurarnos de que todos los que se sientan a esta mesa cultural están pudiendo disfrutar de los recursos disponibles y que estos los interpelan en forma adecuada.

No se trata de un evento único, sino por el contrario de incorporar al calendario de actividades habituales la programación destinada a un sujeto cultural relevante y en el tipo de modalidades que están disponibles para cualquier otro sector poblacional.

La gestión cultural, se realice desde el aula, desde la biblioteca, desde espacios privados o públicos, debe ejercerse mirando a los ojos de cada uno y sosteniendo esa mirada. Asumámosnos como tales, como hacedores de nuestra cultura, gestores de la igualdad.

 

Cultura LIJ Digital Agosto 2016

Ya salió.
Ya la podés leer.
Ya la podés bajar.
Ya la podés compartir.

En este número:

  • Mónica Rodríguez rescata obras donde sus personajes planean viajes, mudanzas o exilios en busca de encontrar lugares más habitables y más justos.
  • Valeria Sorín entrevistó a Paulo Valente, autor de una de las novedades más interesantes que se presentaron en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: El león ya no quiere rugir, publicada por Corregidor.
  • Carmen del Faro pone el foco en la lectora atrapada en plena avenida.
  • Mell Brites, editora e investigadora brasilera, analiza la obra para niños de Clarice Lispector.
  • Natalia Porta López se propone repensar qué significa dar de leer, en serio.
  • Valeria Sorín reseña el libro Para comerte mejor, de Ximena García.
  • Daniela Azulay dirige su mirada a las intervenciones literarias en el aula y acerca la experiencia de Verónica Donati.
  • La tapa de este número es de Eva Bruges.

 

Un mundo diminuto

Para mi nieto Dany, quien desea acompañar a su zeide en el viaje a la melancólica Luna, al belicoso Marte, a la bella Venus, y de regreso a nuestro mundito. Regalo estos libros para que tome sus primeros conocimientos. Abraham.

Así está escrito en la portada del libro El cortejo solar, edición de bolsillo, tapa dura, eso sí, de 1945. Este ejemplar junto a otro de El planeta en que vivimos fueron regalados en agosto de 1963, por lo que la edición ya tenía unos años. Investigando logramos saber que el abuelo Abraham había nacido en Rusia, en los territorios de lo que hoy es Ucrania; pero la amenaza de los pogrom lo trajo a América con hermanos, padres y primos, tras semanas de navegación. Uno de los tantos millones de personas que entre 1870 y 1940 midieron cada palmo de ese mundito, cargando poco, dejando algún bastante, esperando algo que podía convertirse en infinito, y que seguro costaría una enormidad.

Revisamos el breve texto y ahí esta ese diminutivo disparatado. Mundito, a sabiendas de que es enorme. Mundito, para quien ha nacido en Oriente y ha criado familia en Occidente, ha salido de la aldea para afincarse en la gran ciudad; para quien fue criado en una lengua, ha reverenciado otra y aprendido a soñar en una tercera.

El diminutivo

  1. Que tiene cualidad de disminuir o reducir a menos algo.
  2. Dicho de un sufijo: Que expresa disminución, atenuación o intensidad de lo denotado por el vocablo al que se une, o que valora afectivamente su significación. Frasquito, problemilla, ahorita.

Gramaticalmente, los diminutivos son un tipo de derivación apreciativa que modifican el significado de una palabra (sustantivo –tacita, piecito–, adjetivo –delgadito, bajito–, o adverbio –enseguidita, cerquita, arribita–), para dar un matiz de tamaño pequeño o de poca importancia, o bien como expresión de cariño o afecto. En determinados contextos, su uso puede entenderse con un sentido despectivo.

El diminutivo es una forma que se ha extendido en las variaciones dialectales de América. Así en Perú el habla corriente está plagado de diminutivos: “Tomamos un cafecito”, “Preséntame a tu amiguito”, “Esperas un ratito”. En algunas regiones de Sudamérica y del Caribe, los sufijos –ito e –ita intercambian por –ico e –ica. E incluso en la ciudad de Bogotá, el habla se llena de colores cuando los sufijos se usan reduplicados, donde se alternan –ito e –ico. Así, por ejemplo, chico adopta las siguientes formas reduplicadas: chiquitico, chiquitíquitico, y hasta chiquitiquitíquitico.

Apreciación

Los autores consultados coinciden en que el valor de la palabra se ve afectado por estos sufijos. Entendemos ‘valor’ como las asociaciones extra nocionales, que, sin alterar el concepto, lo coloran. Podemos diferenciar valores expresivos y valores sociales o socio contextuales. Los primeros ponen de manifiesto las emociones, las voliciones y los juicios del hablante, mientras que los valores socio contextuales evocan el medio, clase social, edad, etc., de quienes usan las palabras. Estas dos clases de valores no se excluyen, sino que, por el contrario, se complementan unos a otros.

Pero si la determinación de la carga peyorativa la aporta el contexto, parece interesante escuchar atentamente cada vez que encontremos en nuestra habla corriente –y aun más en nuestra escritura– un diminutivo. ¿Qué significa alumnito en el contexto escolar? ¿Qué queremos dar a entender cuando invitamos a leer un librito o un cuentito? ¿Acaso esperamos que, además del tamaño pequeño o de la corta edad del destinatario, haya una carga extra? Porque si hablamos de un cuento corto, o de un alumno de los primeros años de la primaria, este dato puede expresarse con otros recursos lingüísticos. La elección de usar un diminutivo tiene una intención marcada de reducción. Y esto se vuelve un valor negativo.

Amores que matan

Dentro del campo de la educación y en referencias a la literatura infantil, los diminutivos suelen hacer nido. Pero ¿qué disminuimos? ¿El valor de qué o de quién afectamos? Al alumnito y al librito los negamos con solo nombrarlos así. Si en el paradigma occidental nombrar es dar existencia, el diminutivo nombra para quitar entidad a esa existencia, enflaquecerla hasta la agonía.

Si prestamos atención, los libritos que tienen cuentitos suelen incluir también dibujitos. Los alumnitos que los leen suelen estar privados de la polisemia, de la ambigüedad, de la incomodidad e incluso del desafío lector. Son cortitos y todos esos cuentitos tienen finales felices, imágenes saturadas y muy planificadas, con referencias claras a lo que se espera sea una infancia ideal, esa que por definición no existe.

Espejo

Siempre que elegimos una palabra, los hablantes de una lengua lo hacemos en conocimiento de una variedad de posibilidades. Es por eso que cada acto de habla desnuda también al hablante, revelando aspectos que no siempre hubiera elegido mostrar: prejuicios, comunidades culturales a las que pertenece, educación alcanzada, clase social a la que pertenece.

El mundito de Abraham muestra el esfuerzo empeñado en la asimilación en su nueva tierra. Ancho, expulsivo, pero a la vez posible de ser perfeccionado para cuando le toque hacerlo suyo a su nieto.

Así como el insulto cuenta de nuestra incapacidad para tolerar y trabajar con el dolor, la frustración o la indignación que algo o alguien nos provoca; el diminutivo también cuenta de nosotros: es, bien entendido, una huella del miedo que nos provoca otro pensante y poderoso, tal vez más que nosotros.

Colectivo LIJ

En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.

Sección: Contexto
Por Mario Méndez

En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.

El Colectivo LIJ tuvo tres momentos de nacimiento: un brindis de fin de año en una editorial, donde muchos escritores comentamos que debíamos juntarnos a charlar, a discutir, a pensar acciones en defensa de los espacios que sentíamos amenazados. Luego un mail que circuló entre varios escritores en exactamente el mismo sentido y a los pocos días, el momento más importante, la reacción que provocó en nosotros la represión a la murga Los Auténticos Reyes del Ritmo, en la Villa 1-11-14. Escribimos una especie de carta abierta, y pusimos a circular, en las redes y en algunos medios periodísticos, ilustraciones, poesías, relatos para expresar lo que sentíamos: que hay cosas que son intolerables, y que si nos dedicamos a escribir, ilustrar, narrar, editar para chicos, no podíamos callar.

Veníamos hablando de juntarnos los actores del mundo LIJ (escritores, ilustradores, editores, narradores, especialistas…) con la idea de hacer pública nuestra posición política en defensa de los logros que se venían realizando en Cultura y Educación, que por supuesto involucran a nuestro espacio, y que se encuentran amenazados. Esto es, entre otras políticas culturales, la compra de libros por parte del Estado para distribución entre familias que tenían poco o ningún acceso a la lectura, cuyo principal logro es la creación de lectores, sin los que nuestra labor no tendría sentido. El apoyo a las Bibliotecas Populares de todo el país, con inversión en libros y en capacitaciones. El desarrollo del Plan Nacional de Lectura, que permitió que muchos de nosotros llegáramos a ciudades y pueblos de todo el país, a encontrarnos con docentes y niños lectores. La defensa de los Derechos Humanos, con los que nos sentimos identificados y comprometidos. Y muchas acciones más. Creímos, en el momento de juntarnos (y lo seguimos creyendo, porque pruebas sobran: basta ver lo que acaba de ocurrir en la Biblioteca Nacional, donde se despidió a 250 trabajadores), que hay que defender aquellos espacios de cultura, de arte, de educación que nos involucran a todos, y especialmente a nosotros por nuestra pertenencia laboral.

Estaremos atentos a cada manifestación en contra de los intereses de los chicos lectores, de los docentes comprometidos, de los ciudadanos que ven amenazados, disueltos o vaciados total o parcialmente espacios como el ECuNHi, el Museo de Malvinas, el Centro Cultural Kirchner, Tecnópolis, el Plan Nacional de Lectura, el Proyecto Conectar Igualdad, y muchos más. Somos, y en eso coincidimos, un grupo de actores de la LIJ identificados políticamente con la defensa de la Cultura y la Educación. Por lo tanto, rechazamos las políticas neoliberales de ajuste, vaciamiento, reducción del Estado como garante del derecho a la lectura, la educación, el crecimiento.

No sabemos qué incidencia podemos tener. Pero aunque sea muy poca, creemos que debemos alzar la voz cada vez que nuestra conciencia lo exija. Creemos en la militancia en todas sus formas, no nos parece una mala palabra: al contrario, nos parece una palabra bella. Y hacemos, como podemos y la entendemos, una militancia cultural.

 

Cultura LIJ digital #26

Edición digital de mayo 2016 de la revista Cultura LIJ. Puedes leerla on line o descargarla a tu dispositivo de lectura preferido.

CulturaLIJ-D26 TAPASe nos pasó casi todo el mes de mayo sin subir la revista digital.
Pero no queremos demorarlo más.
Lee aquí o descarga Cultura LIJ.

En esta edición encontrarás los siguientes artículos.

 

Editorial – Espejismos en el cielo
Por Laura Demidovich y Valeria Sorín

Contexto – Colectivo LIJ
Por Mario Méndez
En estos meses empezó a circular un espacio colectivo para hablar desde el espacio de la LIJ argentina a la sociedad de referencia. Aquí sus promotores iniciales, Mario Méndez, Silvia Schujer y Sandra Comino, lo presentan.
Contexto – El colectivo que nos lleva
Por Silvia Schujer
Contexto – Primera parada
Por Sandra Comino

Biblioteca protagonista – Una bibliografía colaborativa sobre ESI
Por Mónica Rodríguez
Una experiencia de trabajo colaborativo entre docentes y bibliotecarios permite rescatar y actualizar valiosas obras de literatura para ponerlas al servicio de los alumnos.

Contexto – Anti mínima expresión
Por Valeria Sorín
Oportunidad para volver a mirar los libros para bebés.
Contexto – Motivaciones para crear
Por Guido Van Genechen
Consultado por Cultura LIJ, el autor explica en esta nota cómo plasmó en sus libros un primer acceso a repensar los roles femenino y masculino en la crianza de los pequeños.

Alija – Premios nacionales de la LIJ
Por Laura Giussiani

Escenas lectoras – Las reglas del verano
Por Daniela Azulay

Novedades

Espacio editorial – Póster Ed. Unaluna

Agenda – II Jornada de Literatura para Niños y su Enseñanza

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