Diálogo de titanes

Un encuentro intenso entre Brasil y Argentina, Marina Colasanti y Liliana Bodoc se cruzaron en Buenos Aires.

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 Un encuentro intenso entre Brasil y Argentina, Marina Colasanti y Liliana Bodoc se cruzaron en Buenos Aires.

 

Loqueleo y Santillana realizaron en Buenos Aires un encuentro para 200 personas donde hubo un cruce entre las miradas de Liliana Bodoc y Marina Colasanti. Sus conferencias iniciales tienen títulos que parecen divergentes; Cuentos de hadas, reales y necesarios como los lobos fue la propuesta de la autora brasileña; El tiempo y el lenguaje, diálogo de titanes, la de la argentina. Sin embargo, el tiempo espiralado del retorno eterno pero siempre diferente del que habla Bodoc es propio de la cultura oral. Así el espectador se podía deslizar hasta el análisis sobre los cuentos de hadas, sobre todo Caperucita Roja, y seguir a Colasanti hablando de la figura del lobo como el lado salvaje de todo. “Para la vida en sociedad, aprendemos a recoger las uñas y bajar los labios sobre los dientes”, diría.

El evento estuvo coordinado por el especialista en literatura infantil (y sobre todo en cuentos de hadas) Carlos Silveyra. Sagaz lector, supo guiar a ambas autoras para exprimir su riqueza en un intercambio valioso.

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La mesa chica

Al día siguiente, medios especializados fuimos invitados a un desayuno más íntimo con las autoras. Extraordinariamente estuvieron presentes tres colaboradores de Cultura LIJ: Diego Javier Rojas, Daniela Azulay y Valeria Sorín.

Compartimos con Ariel Marcel de radio de Tinkuy, encuentro con libros el asombro ante los textuales de calidad que brotaban sin parar de la boca de ambas autoras. Para atesorar, les transcribimos aquí varias de esas delicias.

Bodoc, textuales

“Nostalgia es lenguaje más tiempo”.
“La mirada infantil es generadora de literatura”.

Colasanti, textuales

“La sociedad busca contener y disfrazar el lado salvaje”.
“Soy hija de la historia, la contemporaneidad es solo una parte de mi vida”.

Consultadas acerca del regreso de los tópicos de la cultura popular en la literatura de todos los tiempos, Bodoc se centró en hablar de la dimensión social del mito. “Los tópicos –dijo– son símbolos que se resignifican, núcleos de sentido que vuelven y vuelven”. Pero se sorprendió ante la pregunta de la periodista que señaló que la protagonista de su última novela –Elisa, la rosa inesperada– puede pensarse como una caperucita del siglo XXI.

Bodoc-Liliana

Marina Colasanti insistió con la idea de los ciclos que vivimos permanentemente: las cuatro estaciones, las edades del hombre –infancia, juventud, adultez, vejez– para decir que del tiempo hablamos repetidamente. El tiempo es, a su entender, una ronda.

Colasanti dejó caer algunas nociones sobre obra, propósito del autor y construcción del lector que fueron realmente interesantes. Por ejemplo, dice Colasanti que su objetivo autoral es que su obra sea leída como un todo, sin distinciones. Así sus títulos “para adultos” deberían ser leídos de los que tienen destinatario infantil; los de teatro con la poesía, con la narrativa, con…

Comentó también que ella que ha leído todos los días percibe su biografía lectora como un queso suizo, lleno de agujeros. Confiesa que no ha leído a Monteiro Lobato, por ejemplo. Y comentó que no siempre termina los libros, porque no son las tramas su foco de interés como lectora. Ella sigue un libro hasta entender qué le quiere decir ese autor con ese texto.

Sobre su biografía lectora, Liliana Bodoc agrega que su paso por la universidad fue un ordenador de su camino lector, al menos hasta cierto punto. Ya que una cursada de literatura inglesa no suele abarcar toda la literatura inglesa. Al leer, uno intenta perder la angustia de todo lo aún pendiente, por lo menos hasta la próxima visita a la librería. En todo caso, con los años uno va cambiando su manera de leer.

Testimonio de Diego J. Rojas acerca del encuentro

Testimonio de Daniela Azulay acerca del encuentro

 

El espacio entre nosotros

Como señaló María Fernanda Maqueira, alma mater de esta reunión, no es simple en los tiempos que corren hacerse el tiempo y el espacio para darse cita en este tipo de eventos. Tal vez por eso, si bien fuimos a escucharlas, hubo muchos aportes interesantes de los colegas presentes y una sabrosa discusión entre miradas complementarias acerca de la lectura y literatura.

Ahora nos queda la posibilidad de seguir leyéndolas.

Por qué ser docente hoy

Hay quienes sostienen que en el siglo XXI ya no hacen falta docentes que enseñen. Que con una computadora con conexión a internet los chicos tienen todo el conocimiento. ¿Entonces por qué ser docente hoy? Maestros, profesores, especialistas contestan esta pregunta con la misma pasión con la que ejercen.

Hay quienes sostienen que en el siglo XXI ya no hacen falta docentes que enseñen. Que con una computadora con conexión a internet los chicos tienen todo el conocimiento. ¿Entonces por qué ser docente hoy? Cierto descrédito social hacia la profesión parece haberse instalado. ¿Por qué ser docente hoy? ¿Por qué?

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Por qué somos docentes hoy


“Porque creo que la educación es el único proceso que equilibra la balanza y permite una sociedad más justa. Es el modo en que puedo aportar mi ladrillo para construir una sociedad mucho más justa. Una sociedad que reconozca las diferencias, las respete, las valore como posibilidad y no como obstáculo. El ejercicio de la docencia me permite desarrollar estas potencialidades en cualquier etapa del desarrollo de los sujetos, sean niños, jóvenes o adultos. Ser docente implica ayudar a pensar y a ejercer la libertad. Ser docente es formar para la libertad.” María Fernanda Carbone, maestra.


“Los maestr@s de plástica casi nunca comenzamos “Bellas Artes” pensando en ser maestros. Lo que vamos a buscar es otra cosa que no sabemos bien qué es. Si la encontramos o no, depende de muchos factores. Cuando las vueltas de la vida nos encuentran con la docencia, poco a poco, empieza a descubrirse un mundo alucinate. Es maravilloso ser testigo de la sincronía entre el crecimiento y el hacer, sean pinturas dibujos o esculturas. Sean líneas prolijas y limpias o manchas descocidas, desbocadas, sean duras construcciones o masas amorfas y sin explicación -no la necesitan-.” Florencia Ferreiro, maestra, Plástica.



“Yo reformularía la pregunta: por qué ser docente hoy y siempre.
El ser docente es una vocación que surge más allá de la formación. La formación docente brinda herramientas para empezar el camino. Ser docente hoy y siempre, lo enfatizo desde el lugar de acompañante, guía, incentivador y constante aprendiz de la experiencia del serlo. Ser docente implica un total compromiso. Más que ser docente, este estado es pleno cuando se siente. Ser docente es tener la necesidad de compartir lo que uno sabe, de dar oportunidad de un  aprendizaje más allá de la asignatura específica que uno se haya perfeccionado para enseñar. Es sentirse orgulloso de cada logro, cada paso, cada revelación de aquel que deja que sea docente.” Alfredo Daniel Nuñez, profesor y supervisor de Inglés (CABA), primaria, secundaria, adultos.


“Ser docente hoy es reforzar la cadena de transmisión de la cultura. Es acompañar y  darle al otro herramientas para su profesión y para la vida. Es ayudar a crecer, aun cuando el alumno sea adulto. Es abonar a la creación de grandes proyectos. Es comprender sin criticar. Es estar cuando nos necesitan.” Nora Lía Sormani, profesora, terciario. Especialista LIJ.


“La docencia es ante todo una función de transmisión, un modo de que algo continúe más allá de nosotros, con el límite que representa nuestra mortalidad. Y eso en mi caso va de la mano de aquello que me entusiasma más que nada en la vida, la práctica del psicoanálisis como un modo de hacer con el malestar, de hacer que la vida de cada quien pueda seguir caminos más interesantes. Que esa práctica y la teorización que la acompaña puedan continuar y reinventarse, es algo en lo que me he comprometido intensamente, desde hace muchos años. ¿Y por qué hoy? Tal vez porque, en esta época, la función de transmisión está puesta en cuestión más que nunca. Ante el vértigo de lo nuevo, ¿qué vamos a dejar de lo que recibimos y de lo que nos tocó hacer?” Gabriel Belluci, profesor, Psicología, universidad.


Mario Méndez, maestro, en su propia voz. Escritor.


“Para mí ser docente hoy en escuelas públicas es sentir que sos la última oportunidad para que tantos chicos se imaginen un futuro panorámico para/por ellos. En escuelas privadas sentís que les podés mostrar el lado B y que aprendan a conectarlo con el A. Y todo a través de tu arte, de tu materia. Ahora en serio, quizá ser docente hoy sea una manera de poder tener todos los días conversaciones con gente interesante sobre temas trascendentes, en una aula.” Andrés Sobico, profesor de Tecnología, primaria. Escritor.


“En la vida se nos abren diferentes caminos, cada encrucijada te exige una decisión, yo sé perfectamente cuál fue el momento en el que decidí ser profesora. Me vi en ese destino y todo era luminoso, entrañable y tangible. Era ser con el otro, construir con él o con ella, crecer en humanidad y comprensión.” Laura Guerrero Guaderrama, profesora de LIJ, universidad. Especialista. México.


“Por qué ser docente hoy? Buena pregunta. Soy docente porque lo llevo en el alma. Creo que aun antes de estar enseñando formalmente, lo era. Y moriré siéndolo. Porque me resulta placentero compartir  con el otro, más allá de lo programado. Enseño no solo el valor de la palabra. No solo como hacer una cuenta. Y el mejor premio es cruzarme en la calle con mis ex-alumnos y que me griten ¡chau seño!” Débora Pert, profesora de Inglés, primaria. Promotora de lectura.


“Ser docente no es solo una profesión sino también una oportunidad, un desafío y un compromiso para producir un cambio profundo en la sociedad de la que formamos parte. ¿Por qué ser docente hoy? Para tener la maravillosa oportunidad de abrir el aula al mundo, ayudar a derribar muros, incorporar voces, posturas diversas, acompañar disensos para promover consensos. Para  promover el pensamiento crítico a partir del encuentro con los otros, es decir, un docente hoy es un generador de  espacios de conocimiento donde circulen multiplicidad de voces, historias… vidas en busca de alcanzar un futuro más justo. Por todo esto, vuelvo a elegir la docencia cada mañana.” María Cristina Planas, profesora, terciario.


“Ser docente hoy es seguir creyendo que enseñar a pensar… siempre es tarea urgente.” Nancy Mauro, maestra.


“Porque, aunque sea una frase conocida y repetida miles de veces, estoy convencida de que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo. Porque debe servir para transformarlo en un lugar más justo, más equitativo, que respete las diferencias y que nos enseñe a convivir con el otro no como un enemigo, sino como alguien que piensa distinto y que puede completarnos. Como docente de adultos que se forman en una carrera técnica, aspiro a que puedan desempeñarse éticamente, valorando su trabajo, pero fundamentalmente valorando el trabajo de aquellos con quienes deberán interactuar.” Roxana Carbone, profesora Corrección de Estilo, terciario. Columnista Cultura LIJ.


Maryta Berenguer, docente de Teatro y Narración, en su propia voz. Escritora.


“Para que haya canción.
Para enseñar a escribir casa, perro, nube y también libertad.
Para mirarnos a los ojos.
Para jugar a la mancha con el miedo y ganarle. Ganarle siempre.
Para hacer una ronda donde quepamos todos.
Y sobre todo, para que de vez en cuando ocurra la maravilla de que nos hagan una de esas preguntas para la cuales aún no tenemos respuesta.”

Eva Brugues, profesora de Inglés, primaria. Ilustradora.


“Es una respuesta compleja. Para algunos puede sonar falso decir que por vocación y si decís otra cosa, te dirían “ponete un quiosco.” La vocación para mí, parte del gusto por lo que hago, o intento, que es enseñar a descubrir conocimientos. Pero también, es correrse del camino marcado, cuando éste requiere de abrazos, cariño, escucha, abrigo, alimento, preocuparse por lo que les pasa y finalmente volver al camino para que encuentren un sentido a lo que hacen, sobretodo para si mismos. Soy docente porque siempre encuentro un destello que indica que cada pequeño logro puede llegar a encender a muchos. Soy docente porque a pesar de lo que muchos piensan, me siento respetada y querida. Y me encanta sentir el cariño con que me responden cada día. Soy docente , también, porque puedo vivir de esto que tanto me gusta.” Viviana Crevacuore, maestra.


“Ser docente hoy es estar cerca de esa energía vital de los jóvenes. Es sumar otras miradas a la propia. En mi caso,¡puro placer!” Silvia Goldman, maestra.


“Creo que la única salida que tiene nuestro país es el trabajo y la educación, trabajar para que las nuevas generaciones tengan la posibilidad y la libertad de pensar, ser crítico y tener derecho a equivocarse.Desde el área de plástica, el disfrute de la producción como también la observación de lo realizado por otros. Y trabajar con chicos siempre me devuelve mas de lo que doy, los resultados se ven mas rápido.” Andrea Vergara, profesora de Educación Plástica.


“Por los chicos, por la alegría, por el disfrute. Por los valores, el respeto, la empatía y el altruismo.Creo que si los niños aprenden esto desde pequeños un mejor país/mundo aún es posible.” Sandra Sommariva, maestra jardinera.


Roxana Pruzan, docente, en su propia voz.


“Por qué ser docente… Porque es un acto de resistencia, creación y trascendencia. Por un lado, es un acto de resistencia a la mediocridad, a los prejuicios y a la banalidad. Por el otro, es un acto de absoluta creación que nos permite trascender del aquí y ahora y transformanos con el otro.” Carolina Tosi, profesora de Corrección de Estilo, universidad. Escritora.


“Por lo mismo que ayer y por lo mismo que mañana: porque tu trabajo trasciende en cada letra, en cada número y en cada cuento que pusiste en las manos de los chicos.
Ellos trascienden
Yo trasciendo
Nosotros trascendemos”
Mónica Rodríguez, maestra, bibliotecaria. Escritora. Columnista Cultura LIJ.


“La razón principal para ser docente es la misma que para todo otro trabajo:
aportar un servicio a la sociedad y recibir a cambio nuestro sustento. No estoy de
acuerdo con la visión vocacional de estas cosas. Todo trabajador trabaja y produce
para mejorar su sociedad y todos aportamos cosas indispensables y los docentes no
nos distinguimos de este esquema.
Yo elijo esta tarea porque me permite lidiar con mi área de interés (la matemática),
porque es un trabajo donde se puede ser creativo y no se realiza tareas
repetitivas y donde uno puede ver en forma directa el servicio que le está brindando
a otro cada vez que este avanza, aprende algo nuevo o supera alguna limitación.” Octavio Duarte, profesor de Matemática, universidad.


“Porque es más que una profesión, es el alma, el corazón al servicio del otro. Porque la sociedad de hoy nos necesita mas que nunca para formar niños no solo en el ámbito educativo, sino acompañarlos ante realidades que les son indiferentes. Porque no solo educamos, sino que guíamos, acompañamos en las alegrías y tristezas de nuestros niños y jóvenes jóvenes.” Marisa Diez, maestra, bibliotecaria.


“Soy docente hoy porque la educación puede:

  • Dar herramientas para salvar y salvarnos de la ignorancia y la dominación.
  • Enseñarnos a pensar sobre nuestras acciones y las de los demás.
  • Indagar sobre lo que no está dicho y quieren hacernos creer que es así.
  • Leer el pasado, reformular y cuestionar el presente.
  • Darnos esa cuota de afecto que tanto necesitamos.”

Diego Javier Rojas, maestro, bibliotecario. Escritor. Columnista Cultura LIJ.

 


“En el caos de información en el que estamos sumergidos, ser docente es dar herramientas para distinguir, reflexionar y decidir.  Soy docente porque así me encuentro con otros que me dan herramientas para distinguir, reflexionar y decidir.” Valeria Sorín, profesora de Edición, universitario. Editora de Cultura LIJ.


“Con el prestigio y la idoneidad puestos en duda, mal remunerados, siendo objeto de críticas a boca de jarro, muchos de los que cuestionan nunca podrían estar frente a un aula y en cambio, ciertos docentes no podrÍamos no estar en ellas. Porque ser docente hoy exige ser plástico y dinámico, leer los signos de cada mirada y adecuar tus preguntas y tus respuestas a esa expectativa, a la propia y a la de tu comunidad.” Laura Demidovich, profesora de Plástica, primaria. Editora de Cultura LIJ.


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Escritor transfronterizo

Perfil exprés del escritor chileno Mauricio Paredes quien con sus libros traspasa fronteras.

Por Diego Javier Rojas

El chileno Mauricio Paredes ha conseguido con sus libros traspasar las fronteras. Hoy su obra circula por gran parte de Latinoamérica. 

 

Viajar a Chile es como abrir y cerrar los ojos. Llego a Santiago y de ahí al sur del país, a sus bosques lluviosos. En una cabaña me espera Mauricio Paredes para esta entrevista. Mauricio además de ser muy conocido en su país lo es también en Colombia, Perú, México por obras como Ay cuanto me quiero, Cómo domesticar a tus papás Los sueños mágicos de Bartolo. Este año se publicará su primera novela crossover (juvenil-adulto): Almas de la Tierra.

Con una amplia sonrisa, distendido y dispuesto a dialogar comenzamos la conversación.

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¿Cómo era Mauricio de niño?
Era un niño muy inquieto y de risa muy fácil. Una de las cosas que más me gusta en la vida, desde siempre, es aprender. Aprendí a leer muy pequeño, luego a tocar el piano, la guitarra, las ciencias y más tarde me encanté con la filosofía. No obstante, mi asignatura favorita en el colegio era recreo. Jugaba fútbol con mis amigos, hacíamos clubes y conversábamos sobre cualquier tema. Conversar siempre ha sido mi actividad favorita.

Aprendiendo a leer de tan pequeño ¿Cómo llegaron los libros a sus manos? ¿Dónde leía?
El amor por la lectura se lo debo a mis papás. En mi casa siempre hubo muchos libros, incluso en una época en donde no era tan fácil conseguirlos. Verlos a ellos leer fue el principal estímulo. La capacidad para leer en cualquier parte la desarrollé más grande, de niño me gustaba sentarme en invierno pegado a la estufa de kerosene o en lugares tranquilos y silenciosos. Recuerdo como libros importantes de mi infancia: La llamada de la selva, Mi planta de naranja lima, El niño que enloqueció de amor, Pacha Pulai y en particular cuando conocí, gracias a mis profesores de inglés, los libros de Roald Dahl. En ese momento fue que pensé ‘Yo quiero inventar historias como estas’.

También tiene el título de Ingeniero Electrónico.
Decidí ser ingeniero y escritor cuando tenía nueve años. Sé que es poco común, pero era un niño muy decidido. Y quería ser las dos cosas, no aceptaba la idea de dedicar mi vida a una sola rama del conocimiento. La tecnología me atrae por su lado creativo, lo mismo que la literatura. Cuando vea un juego de computación, más que querer jugarlo, quería saber cómo lo habían hecho. Por eso aprendí a programar computadores. La decisión de dedicarme de manera profesional y a tiempo completo a la escritura la tomé a los 28 años, en abril del año 2001.

La obra

La conversación continúa distendidamente mientras afuera la lluvia parece que acompañara la música del ambiente.  Mauricio me ofrece un café. Asegura que si estuviera en Argentina tomaría mate como lo hacía de pequeño, costumbre que compartía con su abuela que nació Argentina, pero que hoy no lo hace porque le trae mucha nostalgia.

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Hablemos de su primer libro publicado. ¿Que sintió al tenerlo en sus manos?
Mi primer libro lo publicó Santillana –hoy Loqueleo– en el año 2002, La cama mágica de Bartolo. Hasta el día de hoy me emociona y me parece increíble que los niños disfruten con algo que yo escribí con papel y lápiz, sentado en el comedor de mi casa. Me gusta que los escritores podamos pasar desapercibidos. A veces me pasa que me dicen ‘Te llamas Mauricio Paredes, igual que el escritor…’. En ocasiones les digo quién soy. Es muy gracioso, como Bruce Wayne revelando que es Batman.

¿Cuál de sus libros es su preferido y por qué?
Siento que si me muero mañana, al menos escribí Verónica la niña. Habla acerca de la amistad a toda prueba y la delgada línea entre la fantasía más intensa y la mentira. Ahora le tengo mucha fe a mi novela juvenil/adulto Almas de la Tierra. Pero debo esperar a que pase un tiempo para ser capaz de discernir si en verdad es buena. Mientras estoy escribiendo me importa un pepino lo que piensen los lectores. Cuando el libro está listo para publicarse sufro pensando en que lo que opinen los lectores será la verdad absoluta y el veredicto final. Recién cuando pasan un par de años puedo llegar a un juicio más objetivo sobre mi trabajo.

Usted es un ávido lector, pero en el transcurso del camino lector nos cruzamos con libros que merecen ser leídos y esos que luego nos decimos ‘como pudimos leer esto’. ¿Cuál es su lectura inconfesable?
Leo un poco basura para poder responder preguntas, porque la gente se acerca para recibir recomendaciones. Sé que es muy políticamente incorrecto dar una opinión frontal en los tiempos que corren, pero sufrí con El alquimista, Las 50 sombras de Grey y Crepúsculo. En todo caso, creo que cada cual es libre de leer lo que se le antoje. Lo de los placeres culpables no me pasa en el ámbito de la literatura, pero sí en el cine: gozo con Scary Movie o Resident Evil.

He observado en este tiempo que participa mucho de las redes sociales. ¿Cuál es la respuesta de los lectores por medio del Facebook?
Es una realimentación muy entretenida. Me imagino que a todos los autores les pasa más o menos lo mismo, pero me piden que escriba libros sobre temas específicos. Desde mamás que me sugieren que haga algo relacionado con la intolerancia al gluten o a la lactosa, hasta niños que me piden que escriba libros sobre ellos mismos. Como uno que me dijo que inventara un cuento en donde un niño con su nombre aprendía a explotar y amenazaba a sus padres con reventar la casa si no obedecían todo lo que él les dijera.

¡Vaya pedido te ha realizado un lector! ¿Y que sucede cuando esos encuentros son cara a cara con niños y docentes de los países que visitas?
Siento que es una responsabilidad importante como artista, una forma de contribuir de manera directa al bien social. Si mis libros son buenos van a trascender y generarán un beneficio mucho mayor en el largo plazo, pero las presentaciones de autor producen un impacto inmediato. He realizado más de mil encuentros en gran parte de Hispanoamérica y creo que el éxito de esas actividades tiene mucho que ver con que me muestro tal como soy y que el centro de cada charla o conferencia para docentes son propiamente los libros.

Hay muchos lectores que leerán esta entrevista, ¿Podría mencionar 5 libros que no pueden faltar en la biblioteca de un niño? Supongo que Roal Dahl en primer lugar.
Claro, Roal Dahl su obra completa, como así también la de C. S. Lewis, incluyendo las del espacio y también los ensayos. Oscar Wilde con títulos como El gigante egoísta, El príncipe feliz, El ruiseñor y la rosa, Quino entero y Asterix  de la dupla Goscinny – Uderzo.

Al despedirme quedamos en la promesa que en su próxima visita a Argentina tomaremos mate e intercambiaremos libros para leer, porque la lectura tiene que atravesar fronteras.

 

 

#Numeral

Por Diego Javier Rojas

 Cristina Alemany me recibe en su oficina, contenta luego del lanzamiento mundial del octavo libro de Harry Potter. Felicidad y cansancio de haber cumplido con la misión y juntar a muchísimos lectores alrededor de un libro. Café por medio, nos disponemos a dialogar sobre este nuevo sello que la tiene al mando como editora #numeral.

-En el mercado hay una proliferación de editoriales destinadas al público juvenil tanto a nivel nacional como internacional ¿Por qué la aparición de #numeral?
-Bueno, en realidad hay muchas colecciones juveniles dentro de sellos que publican de todo. Pero editoriales fundadas desde cero, cien por ciento juveniles… eso era lo que hacía falta.

-¿Por qué un sello destinado a los jóvenes y no a los niños?
-Porque sellos infantiles hay muchos y muy buenos. Con #numeral venimos a cubrir un vacío, una deuda con los jóvenes lectores. Además nos distingue que tenemos un equipo de gente muy joven y estamos en una relación permanente con ellos, no solo en las redes, sino con contacto directo.

numeral2-Hasta el momento tienen tres títulos publicados Emmy & Oliver Tru & Nelle Sing ¿Qué ofrece cada título al joven lector?
-Cosas totalmente distintas. Cada uno es una sorpresa inesperada. No nos encasillamos en géneros, sino en historias, en voces, en mensajes…

-Como editora, ¿qué la motiva al momento de seleccionar los títulos a publicar? ¿Cuáles descarta y por qué?
-Consulto mucho, no decido sola. Incluso con Tru & Nelle, que me emocionó mucho y me dio deseos de publicarlo al instante, lo consulté. Podemos publicar una historia, algo original, un mensaje. Un estilo, una voz potente… Si un libro no tiene ninguno de esos componentes, queda descartado. Te tiene que dejar algo, entretener y estar bien escrito.

-Hasta el momento han publicado escritores extranjeros ¿Incorporará autores nacionales en el catálogo? ¿Por qué?
-Podemos incorporar a cualquier autor, de cualquier nacionalidad. Ojalá publiquemos autores argentinos. Porque merecen una oportunidad.

 Una pausa para no dejar enfriar el café e intercambiar ideas sobre los libros y la escuela.

-¿Cómo imagina esos títulos en el ámbito escolar? ¿Están destinados para una recreación literaria en el aula o bien son libros que apuntan al lector juvenil sin que entren a la escuela?
-Podrían entrar tranquilamente en la escuela. Recomiendo especialmente Tru & Nelle, no solo porque los protagonistas son Truman Capote y Harper Lee, sino por la riqueza real, histórica y social, más allá de la poética, que encierra el texto. En los Estado Unidos se lee en las escuelas.

-Decíamos al iniciar la entrevista que el público al que apunta el sello es netamente juvenil, hoy sabemos que los jóvenes leen en varios soportes y se recomiendan entre ellos los títulos que leen. ¿Cuál es la relación de la editorial con los booktubers y las redes sociales?
-Intensa. Desde su nombre, #numeral. Mantenemos contacto constante con los BBB y los escuchamos mucho.

-¿Qué respuestas ha obtenido de los lectores en este poco tiempo con los títulos en las librerías?
-¡Muy buena! Basta ver las críticas, reseñas y comentarios en las redes. Estamos muy felices con eso.

-Esa felicidad seguramente ya la lleva a pensar próximas publicaciones para el resto del año y el 2017 ¿Podría adelantarnos algunos títulos que veremos en las librerías?
-26 Besos. Yo soy la misión, Si yo fuera tu chica. Y varios más, pero no tenemos definido los títulos todavía.

-Agradecido por el tiempo que nos ha brindado y dejándola disfrutar con todo su equipo de lo vivido anoche en la librería, una última pregunta, ¿cómo imagina #numeral dentro de cinco años en el ámbito editorial?
-¡Con muchos libros! Con muchos lectores y un amplio catálogo, diverso y quién sabe acompañado de qué tecnologías. En cinco años los cambios serán vertiginosos.

Una despedida cálida para desterrar el clásico “los chicos no leen”, cuando un equipo conformado por ellos mismos apuesta a los libros y la lectura.

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