Y el Andersen 2018 es para…

IBBY ya ha presentado la preselección de escritores para el Premio Hans Christian Andersen 2018. Conozcámoslos.

IBBY ya ha presentado la preselección para el Premio Hans Christian Andersen 2018, el premio de libros infantiles más prestigioso de la actualidad. De todos los candidatos presentados por cada una de las sedes de IBBY, el jurado ha elegido 5 escritores y 6 ilustradores para integrar la “Short List”, o la lista breve de nominados. Y aunque solo un escritor y un ilustrador sean galardonados, integrar esta lista no es poca cosa.

 


Perfiles de los escritores nominados


Francia: Marie-Aude Murail

csm_marie-aude-murail_cdcb7ce293Nació en 1954 dentro de una familia de artistas: su padre es poeta, su madre es periodista, su hermano Tristán es compositor, y sus otros dos hermanos son escritores para niños. Estudió literatura en la Universidad de la Sorbona, donde su tesis doctoral versó sobre la adaptación de novelas clásicas para lectores jóvenes. Desde los 23 años es una prolífica escritora que recorrió todos los públicos.

Marie-Aude Murail tiene un don para crear personajes que tengan un vínculo especial con el lector. Sus novelas exploran varios temas de política, historia, amor, aventura y fantasía y han sido traducidas a más de 22 idiomas.

Ha recibido la mayoría de los premios franceses en el campo de libros para niños, e inclusive fue nombrada “Caballero de la Legión de Honor”, el más alto pedido francés de méritos militares y civiles, en reconocimiento a su trabajo en el campo de la literatura infantil. Al Andersen ya estuvo nominada en dos ocasiones, en 1996 y 1998.


Irán: Farhad Hassanzadeh

csm_farhad_hassanzadeh_d52cb8e512Farhad Hassanzadeh ha tenido una presencia influyente en la literatura infantil y juvenil en Irán en el último cuarto de siglo. A través de sus novelas, historias, reescrituras de cuentos antiguos, poemas, biografías y ensayos periodísticos, ha sido capaz de alentar a un amplio espectro de audiencias para leer obras literarias.

Nació en 1962 en Abadan, en la frontera entre Irán e Irak. Por este motivo se ve muy afectado por durante la guerra de ocho años entre esos países. Sus diversas experiencias le han permitido crear un amplio espectro de personajes, circunstancias y lugares. Ha escrito sobre los efectos de la guerra en civiles, la migración y la vagancia, el amor adolescente, los niños en barrios marginales, los mundos especiales de los adolescentes, los personajes marginales, los tabúes sociales, así como las diferentes regiones y áreas geográficas.

Farhad Hassanzadeh ha logrado crear más de ochenta obras y ha ganado más de treinta premios nacionales. Varios de sus libros han sido adaptados para cine y teatro.

El jurado del Andersen considera que: “La fuerza de su ficción no se limita a su coraje al plantear nuevos temas, especialmente en las novelas para adultos jóvenes. La forma y el estilo expresivo que usa en sus obras también son creativos y los hacen interesantes para leer.”


Japón: Eiko Kadono

csm_eiko_kadono_7af3f0270f“Abrir un libro es como abrir la puerta a mundos diferentes. Pero lo que el final de un libro nos trae no es el cierre de una puerta, sino la apertura de otras, porque cuando leemos una historia llegamos a ver mundos diferentes, y ellos, a su vez, son el comienzo.”

Eiko Kadono nació en Tokio en 1935. Cuando tenía diez años, fue evacuada al norte de Japón durante la Segunda Guerra Mundial. Estos recuerdos formaron la base de una de sus historias más conocidas: Last run (2011), donde aparece reflejada la experiencia de la guerra desde la mirada de un niño.

Estudió literatura estadounidense y luego viajó extensamente por Europa, América del Norte y América del Sur y comenzó a escribir. Ha publicado cerca de doscientas obras originales y ha traducido al japonés otras cien obras de autores extranjeros.

Ya en 2016 fue nominada para el Premio Hans Christian Andersen.


Nueva Zelanda: Joy Cowley

csm_cowley_joy_928cdaaf40De pequeña luchó con la lectura y la escritura en la escuela y cuando uno de sus propios hijos tuvo las mismas dificultades, comenzó a escribir historias pensando en él. Sus historias se han convertido en clásicos en Nueva Zelanda.

“Los niños que aprenden a leer necesitan verse a sí mismos como competentes lectores aun antes de que sean fluidos con la lengua escrita. Necesitan una historia real que sea interesante, entretenida, educativa y que les brinde apoyo emocional, una historia centrada en el niño.”

Joy Cowley ha participado activamente en el fomento de jóvenes escritores a través de cursos, seminarios y talleres en todo el mundo. Su enorme contribución a la literatura infantil ha sido reconocida con algunos de los más altos honores de Nueva Zelanda: Orden del Imperio Británico (OBE) 1992 por sus servicios a la literatura infantil, Distinguished Companion to the New Zealand Order of Merit 2005, Premio del Primer Ministro de Nueva Zelanda por Literary Achievement in Fiction, 2010 y 1993 Storylines Margaret Mahy Medal. En su honor se ha establecido en su país un premio para la literatura ilustrada.

También fue nominada para el Premio Hans Christian Andersen en 2016.


Suecia: Ulf Stark

Esta es una nominación particular, ya que Ulf Stark murió en junio de 2017.

csm_ulf_stark_photo_caroline_andersson_484b6ace8fEscribió poemas para niños, libros ilustrados, novelas y literatura para adultos jóvenes. Su gran avance en la escritura llegó en 1984 con Dårfinkar och Dönickar (Fruitloops and dipsticks), una novela para adolescentes que revolucionó la literatura para jóvenes en Suecia. Su lenguaje fresco y enérgico y la representación de un personaje auténtico resonaron con los lectores. La protagonista femenina, Simone/Simon, desafía cada noción preconcebida de identidad de género. La historia está audaz y finamente equilibrada entre la seriedad más profunda y el humor loco.

Ulf Stark fue nominado para el Premio Hans Christian Andersen varias veces y fue finalista en 2000.

Camino a Bologna

Dura solo tres días y es la mayor atracción para la edición de publicaciones de LIJ y YA, la Feria Internacional del Libro de Bologna abrirá sus puertas una vez más el lunes 26 de marzo de 2018. Seguí el día a día de la Feria en @Cultura_LIJ.

Dura solo tres días y es la mayor atracción para la edición de publicaciones de LIJ y YA, la Feria Internacional del Libro de Bologna abrirá sus puertas una vez más el lunes 26 de marzo de 2018.


China de sueños

Este año el invitado de honor es China, por lo que se espera una delegación importante de escritores, ilustradores y editores chinos. Hay que notar que el gobierno de ese país viene desarrollando una tarea de internacionalización de su cultura que incluye presencia de delegaciones en gran cantidad de eventos literarios de todo el globo. Son por otra parte una de las potencias económicas mundiales, concentran cerca del 20% de la población mundial y viven una reciente apertura cultural. ¿Cómo no resultar un foco de interés para Occidente? Solo que en su caso la búsqueda es sobre todo ofrecer salidas para su producción y en menor medida dar acceso a producciones extranjeras.

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Quienes más conocen sobre la actualidad de la educación en China cuentan con asombro el lugar destacado que tiene para todas las familias educar lectores activos. Por todo eso, el tema que China desarrollará en la Feria es el sueño, el sueño de un mundo de lectores. Los invitamos a leer un poco más sobre este tema en  el reportaje que hicimos en Cultura LIJ en 2017 a Patsy Aldana.

Han organizado una gran cantidad de eventos profesionales y exposiciones culturales, como Historia de la publicación infantil en China, el Foro de editores de la “Grandeza para el aprecio”, la Cumbre internacional de publicaciones para niños y la Colección de libros de historias tradicionales chinas. Pero la nota de mayor impacto en la exposición de 147 ilustraciones originales de 30 ilustradores chinos, enfocada en crear un entorno poético mediante reproducciones de paisajes y jardines tradicionales chinos.


La importancia de los premios

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Durante la feria este año se anunciarán los ganadores de los premios más importantes relacionados con la literatura infantil y la lectura.

Premio Hans Cristian Andersen: lo recibirán un ilustrador y un escritor. Este premio lo anuncia IBBY, y es deliberado por un jurado internacional de representantes de las sedes nacionales de IBBY de todo el mundo. Por Latinoamérica han participado este año del jurado: Lola Rubio (Argentina), Elda Nogueira (Brasil) y María Beatriz Medina (Venezuela). Otro de los premios que entrega IBBY este año es el Asahi, dedicado a la persona o institución que trabaja con esmero por la promoción de la lectura.

Premio BRAW: distingue las mejores producciones en términos de sus cualidades gráficas y editoriales. Actualmente funciona como una plataforma de lanzamiento internacional para autores e ilustradores. El premio tiene tres categorías: ficción, no ficción y ópera prima. También se premian otras dos categorías especiales de libros: una dedicada a los libros de Arquitectura y Diseño, otra Books & Seeds, una sección especial del premio que fue ideado para destacar los libros infantiles dedicados a historias que hablan de la tierra y las personas, el deseo contemporáneo por la agricultura gobernada por el hombre y no solo por las máquinas.
Este premio lo entrega la misma feria.

Premio BOP: galardón anual a las mejores editoriales de todo el mundo. Se eligen 6 editoriales por la calidad de sus catálogos y el trabajo de promoción que realizan en sus países. Se entregan 6 distinciones teniendo en cuenta las diferentes realidades continentales: África, América del Sur y Centroamérica, Asia, Europa, Norteamérica y Oceanía. Son votados por los expositores de la Feria, por lo que termina siendo un reconocimiento de los propios pares.

Premio de Ilustración esponsoreado por SM. Este premio busca descubrir y dar a conocer los nuevos talentos de la ilustración mundial. Solo pueden participar de este concurso los artistas menores de 35 años. Cada ganador recibe un adelanto de U$ 15000 para desarrollar un libro propio a lo largo de un año que será publicado por SM. Además, se asegura tener una exposición propia en la Feria de Bologna del año siguiente.


En esta edición de Cultura LIJ ampliaremos acerca de todo lo que se viene en esta nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Bologna. Y la semana entrante estaremos cubriendo algunos de los hitos desde la Feria.

Dobles misterios y una esquina

Dos Huidobros puros en esta #EscenaLectora de Daniela Azulay.

Por Daniela Azulay

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Las conozco desde la panza. Ellas son Emilia y Morena. Me inspiran cada vez que las veo, que las escucho. Son mellizas. Converso con ellas sobre libros, cuentos, canciones e historias desde siempre. Además, soy su fotógrafa oficial, aunque esta vez no.

Emi se fascinaba con mis abanicos. En realidad, ambas, pero Emi siempre se lo quería quedar y efectuaba los más inverosímiles argumentos para lograrlo, primero en media lengua y luego en lengua entera, si es que eso existe.

Ni hablar que soy experta en mellizos leyendo. Llevó casi 17 años mirando a los míos.

Con Emi, More y su mamá pasamos las vacaciones juntas varios años. Este no. Pero por wasap recibo la escena que hoy nos ocupa.


More lee El misterio del mayordomo. Al instante de ver la foto pienso en los primeros párrafos de este libro y el disfrute que he visto causar en los lectores y lectoras que me tocó acompañar:

El deporte favorito de mi familia es saquemos a Tomás del medio. Tomás soy yo. Mi familia son papá, mamá, dos hermanas mayores, mi abuela y mi tía. A mis hermanas nadie las saca del medio porque, además de mayores, son tranquilas, estudiosas, trabajadoras, educadas, súper inteligentes, ordenadas y respetuosas. Vivimos en Lanús, en una casa grande, dividida en dos partes por un patio y un jardín. En la parte de adelante, que es la más chica, viven mi abuela y mi tía. Mi abuela es la madre de mi mamá y de mi tía. Y en la de atrás vivimos mi mamá, mi papá, mis hermanas y yo, que vendría a ser la pelota en este deporte tan particular. Siempre soy el que molesta; esa es mi función. Es más, si no molesto, me siento mal; me da un miedo terrible parecerme a mis hermanas, tan juiciosas, las pobres”.

Emi lee El misterio de la casa verde. Ya le quiero contar que la casa verde está en Parque Chas, donde vivo. Silvina me dice que ya se lo contó.

“Toto es carpintero y vive a la vuelta de mi casa. Yo voy todos los días a la carpintería porque me gusta ayudarlo. Él me dice que no me preocupe, que me quede tranquilo que solo se arregla bien, pero yo sé que me necesita porque tiene mucho trabajo”.

Y yo recuerdo ese momento en el que Tomás acompaña a Toto a Parque Chas porque tiene que ir a entregar un pedido a la casa verde… esa repleta de enredaderas… entre otras cosas.

Pienso en Norma Huidobro y su maestría para generar misterios y ubicarlos en lugares que es posible recorrer con sus lectores. Y en su talento para tejer tramas como estas, que sostienen a estas bellezas en estado de lectura, queriendo socorrer a Tomás para que nadie lo saque del medio.

Proyecto libro

Un libro es una producción colectiva. Así aparece narrado por Istvansch en su video Cómo se hace un libro.
Del video a una propuesta para el aula.

Un libro es una producción colectiva. Detrás de cualquier libro hay una cantidad de profesionales aportando todo su conocimiento y sensibilidad para lograrlo.

En cualquier libro algo de la cultura de la época aparece expresada: las estéticas, los relatos, la forma en la que se estructura el pensamiento y se concibe el mundo. Lo que está implicado en cada una de las decisiones que se toman.

Así aparece narrado en el video Cómo se hace un libro que realizó el conocido Istvan Schitter para la Universidad de La Punta. ¿Quién mejor? Ilustrador, escritor, editor, formador de artistas, Istvan logra plasmar cada parte del proceso con sus idas y vueltas.

 


Proyecto libro en el aula

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Si buscamos un proyecto anual interdisciplinario que permita aprovechar las diferentes competencias de los alumnos, que movilice a investigar, que sea generador de preguntas, que se piense también como un legado para la escuela, que permita la interacción con la comunidad, el libro es una propuesta interesante.

Primeras definiciones. Qué libro

¿Libro literario, con la producción de los alumnos? ¿Libro informativo, con la historia de la escuela? ¿Libro educativo, que reúna el saber hacer de los abuelos –recetario, juguetes artesanales, reparaciones–? ¿Libro de divulgación, para colaborar en la prevención de enfermedades?

La primera decisión a tomar es qué libro hacer. Y esto implica pensar en qué queremos decir, a qué público nos dirigimos –padres, alumnos, futuros alumnos, comunidad extraescolar– y qué momento atraviesa la institución. Toda obra dialoga con su tiempo.

No existe una sola forma de pensar un libro, cualquiera sea este. Pero tampoco puede hacerse de cualquier forma. Los libros nacen pensados para un público destinatario. Entonces vale la pena explorar qué sabemos sobre el público al que nos dirigimos: ¿qué costumbre lectora tiene? ¿Preferirá algo más innovador, le interesa lo vanguardista, tiene gustos clásicos? ¿Por dónde circula habitualmente? ¿Cómo es nuestro vínculo con el público al que nos dirigimos?

En el video de Istvansch podemos ver cómo un artista integral va trabajando y pensando el libro navegando entre las imágenes y los textos. Este proceso de adaptación de textos e imágenes suele ser coordinado por el editor, sobre todo si no se trata de un único autor.

Observar y pensar

Con el objetivo de pensar nuestro producto, es hora de explorar la biblioteca de la institución así como de las bibliotecas públicas a las que haya acceso. Libros de estructuras más simples, libros con una diversidad de paratextos. Contratapas, índices, prólogos, anexos, mapas conceptuales, líneas de tiempo, infografías, qué suma, qué desenfoca.

Cómo usan las imágenes los libros más interesantes, con qué recursos podemos contar nosotros, y volver a preguntarse qué queremos provocar, ¿buscamos sorprender a nuestros lectores o permitirles que disfruten de una producción que les resulte familiar?

Plantearse preguntas es aún más importante que encontrar respuestas.

Condicionantes. La producción

El diseño del libro está condicionado por la posibilidad de su producción concreta. Si pensamos un libro con ilustraciones a color, esto no implica necesariamente realizar todo el libro a color, sino saber dónde podemos intercalarlo.

La encuadernación también restringe los recursos disponibles: un libro acaballado –encuadernación con ganchos– tiene un máximo de páginas que puede contener. La ventaja del acaballado es su costo, ya que es el sistema de encuadernación más económico y puede realizarse dentro mismo de la institución. La posibilidad de realizar una encuadernación cosida puede involucrar una parte diferente de la comunidad escolar, al tiempo que se rescatan oficios antiguos y saberes artesanales. La desventaja: el proceso será más lento.

¿Podemos hacer una edición digital? De nuevo aquí las decisiones se toman analizando qué libro queremos y a qué lector buscamos.

El camino recorrido

¿Se puede hacer más rápido? ¿Se puede hacer más simple? La producción de libros siempre implica largos meses de trabajo, cuando no años.  Sin embargo, más que las respuestas fueron las preguntas las que nos ofrecieron conocimiento y por eso mismo no deberíamos quitárselas a los alumnos del camino.

 

 

Traduciendo a Asterix

Llegó a los quioscos una nueva edición de la saga de Asterix y reabrió polémica. Dos traducciones enfrentadas en un mercado acotado.

Asterix-No me peguen

Estamos hablando de un clásico de la historieta llevado a cabo por la dupla creativa René Goscinny y Albert Uderzo a lo largo de veinte años, más otro tanto con Uderzo en solitario tras la muerte de su compañero.

Estamos hablando de cerca de 40 álbumes traducidos a más de cien lenguas y con los que se han reído varias generaciones. Y cuya versión en castellano publicada en la década de los setenta en España creó cantidad de fanáticos en toda Latinoamérica.

Estamos hablando de Asterix, la historieta de corte histórico que ha sido para muchos una introducción al mundo antiguo. Pero también de una historieta que ha puesto en escena en tiempos de la Guerra Fría los conflictos a los que se enfrenta un imperio cuando ya no tiene rivales.

Leopoldo Kulesz creció entre Buenos Aires y París leyendo Asterix. Cuarenta años más tarde, devenido director de la editorial Libros del Zorzal, decidió cumplir varios de los sueños de su infancia y republicar en castellano la historieta, para lo que armó un proyecto –junto con editorial Planeta– y supo negociar con la editorial francesa Hachette.

Para esta nueva edición se propuso mejorar la traducción, siguiendo las reglas estrictas con las que Goscinny creaba el guion.

–La primera pasada de cada álbum la hice yo. Me impuse un ritmo sostenido, sin detenerme mucho ahí donde se complicaba más de la cuenta –principalmente cuando se trataba de juegos de palabras–. El resultado de esta primera pasada fue un archivo Excel por álbum, donde marcaba en verde los pasajes con los que no estaba muy convencido y en rojo aquellos que preferí ni tocar, para empezar a pensarlos nuevamente desde cero.
Esta primera pasada iba a Agustina Blanco, una traductora profesional, de mucha experiencia, con quien ya había trabajado en otras muchas traducciones. Agustina tiene la particularidad de que, además de conocer su oficio con fineza, no baja la guardia nunca. Agustina corregía y embellecía mi primera versión, a la vez que proponía opciones para lo que yo había dejado en rojo. El resultado de esta segunda pasada fue un Excel por álbum, muy prolijo, y con entre 10 y 20 cuestiones pendientes.
Y llamo pendientes las cuestiones que no nos parecían acabadas u óptimas. Aquí intervenían Valeria Cipolla y Carolina Uribe en la corrección de estilo y, por supuesto, sugiriendo libremente lo que quisieran. Lo fundamental en esta etapa fue no solamente identificar erratas, sino también controlar la coherencia. Por ejemplo, “Oh, César” va siempre con coma después del “oh”, o bien verificar que después de los puntos suspensivos haya siempre un espacio, etc.
De aquí, el Excel iba a Osvaldo Gallese, el diseñador, que dejó el alma en esto. Redibujó cada cartel, cada onomatopeya; imagínense el trabajo descomunal que fue eso. Osvaldo nos devolvía la primera versión del archivo ya armado sobre los dibujos de Uderzo.
Se sumó Federico Juega Sicardi para corregir las erratas que pudieran haber aparecido en el traspaso del Excel al pdf. Por supuesto, cada uno de los que ya habían intervenido también leían el pdf, pero siempre en cada etapa decidí agregar a un nuevo participante con la cabeza fresca.
Pasadas estas correcciones, el pdf fue a Andrés Jarach (amigo argentino que vive en Francia desde hace 25 años) y Stéphane Labro, amigo francés que vive en Argentina. Ambos profundos conocedores de Asterix y perfectamente bilingües. Su misión: detectar eventuales fallas de sentido en la traducción, comparando cuadrito por cuadrito con el original francés.
En paralelo, le tocó el turno a mi hermano Octavio y a Matías Attwell, filósofo y licenciado en letras respectivamente y ambos conocedores de civilización grecorromana y, por supuesto, del latín.
En esta etapa ya fueron quedando pocas cuestiones por resolver. Le pasamos la posta a Roberto Gárriz, autor de Libros del Zorzal, escritor de ficción y dueño de un sentido del humor fino y envidiable. Su misión: revisar los chistes y los juegos de palabras, proponer optimizaciones e inventar nuevos.
Última lectura: mi hija Amalia, de entonces 7 años, atenta y seria lectora.
De cada etapa, cada álbum salió muy mejorado.


Una cuestión de nombres

Asterix-Cleopatra-Traduccion-2

Sobre este tema, Cultura LIJ ya publicó una nota en la sección Con lupa en el momento en que estas nuevas ediciones salieron a mercado. En las historietas se ponen en juego especialmente una gran cantidad de cuestiones en la traducción, que incluyen todas las adecuaciones a contexto y cuidado del estilo del autor de la obra original, como en cualquier otra traducción; pero también en el caso del humor, el trabajo cuidadoso de traducir sentidos para sigan generando gracia y juegos de palabras donde el juego permanezca, como en cualquier otro texto humorístico. Y todo eso se refleja también en la parte gráfica, ya que en el caso de muchas onomatopeyas es necesario no solo traducirlas, sino redibujarlas en el espacio (Boom-Bum; Yahooo-Iujuuu).

–La construcción de los nombres de los personajes es un desafío porque cuentan algo acerca del personaje, son en sí mismos muchas veces un chiste. ¿En qué casos consideró necesario modificar los nombres con los que se habían dado a conocer los personajes en castellano?

–Los nombres los puse todos yo. Aunque luego de las sucesivas lecturas, algunos fueron criticados y cambiados. En algunos casos hasta acepté propuestas. Pero el poder de veto me lo atribuí, muy democráticamente.
Salvo Abraracurcix, Asuranceturix, Petibonum y Babaorum, aquellos nombres que no se acomodan a las reglas de Goscinny cambian. Edadepiedrix y Karabella dudé en si los cambiaba o no, pero bueno, cayeron en la volada y creo que mejoraron mucho.
Edadepiedrix, el anciano: la edición original lo llama Agecanonix, del francés “age canonique” (‘edad canónica’). Proviene obviamente de Edad de Piedra que, también obviamente, termina con “dra”, que no se “declina” naturalmente en “ix”. Lo llamamos Geriatrix. Notemos que en la traducción española a veces este personaje se llama Vegestorix, nombre que tampoco respeta las reglas de Goscinny.
Karabella, la mujer del jefe: la edición original la llama Bonemine, del francés “Bonne mine”, o sea ‘buen aspecto’. Preferimos llamarla Buenamina. Su diminutivo cariñoso en francés, “Mimine” pasa a “Mimina”.
En un detallado informe acerca de ambas traducciones que ha sido publicado en el sitio de la editorial, se sostiene que la traducción de los nombres de los personajes en la edición española no sigue ninguna lógica, mientras que Goscinny trabajaba –al igual que lo hizo Cervantes– expresando en el nombre una característica propia del personaje. Además, era estricto en la forma de generar los nombres: usaba una terminación específica para cada pueblo. Por ejemplo, para los galos, elegía palabras que terminan con “i”, “ique”, “isque” –en castellano “i”, “ico”, “ica”, “isco”– y reemplazaba esas partículas por “ix”; y para los bretones, los godos, los romanos, etc., tenía costumbres similares.

–¿La traducción española era mala por la calidad en sí o es que los criterios de traducción cambiaron?
–Con todo este asunto de la nueva traducción y que escribí un texto largo de porqué me parecía que había que cambiarla, puede parecer que encuentro algún interés personal en defenestrar la anterior. Nada más lejos. Le tengo mucho cariño a la anterior. Fue gracias a la anterior que pude conocer esta maravilla. Pero si me preguntan por qué cambiamos la traducción, tengo que decir la verdad: porque la anterior era horrorosa. Y otra cosa: mis críticas a aquella traducción no tienen nada que ver con que sea española, tiene que ver con que es muy mala. Y es mala en sí misma, nada que ver con criterios de traducción. Casi todos los globos tienen problemas, y no exagero.


Dos traducciones simultáneas en el Cono Sur.
¿Dos productos diferentes?

Asterix-Elquetejedix

La compra y venta de derechos internacionales de obras literarias siempre se hace teniendo en cuenta lengua y territorios. Una vez acordado esto, se firman acuerdos en forma exclusiva. Quien se sabe poseedor de los derechos de una obra tan imperecedera como la saga de Asterix y Obelix se encuentra en ventaja para negociar.

Diferentes tipos de ediciones son susceptibles de ser distribuidas y comercializadas a través de diferentes canales en los principales mercados del mundo, pero no parece esto factible en Latinoamérica, donde el mercado editorial no alcanza similitud con las cifras de población.

En 2014 Hachette negoció los derechos de Asterix a la dupla Planeta-Del Zorzal con la misión de reinstalar en Argentina la célebre historieta. Pero en este momento han comenzado a circular libros nuevos con la vieja traducción realizada décadas atrás en España.

–¿Cómo se definieron los territorios y los alcances de la edición para Planeta-Libros del Zorzal?

–Se firmó lo mejor que se pudo firmar: Argentina, Chile y Uruguay en cuanto al territorio. Exclusividad en librerías y no exclusividad en quioscos de diarios. Y el compromiso explícito de Hachette en cuanto a que no iban a competir con nosotros, sus clientes. Estuve ocho años para negociar esto y con Planeta decidimos lanzarnos. Entendimos que también nosotros teníamos que probar hacer un buen trabajo antes de pretender un contrato más amplio.

–Recientemente esta colección ha llegado en estos territorios a los quioscos de diarios y revistas. Pero no se trataría de una edición de ustedes. ¿Qué conflictos existen en este momento?

–En términos prácticos, lo que ocurrió fue que Hachette acaba de autorizar a Salvat a vender la otra traducción en quioscos en una operación puntual y bestial en volumen y publicidad. Nunca entendieron que este mercado no se puede compartimentar, no se la banca; los libros circulan y ningún distribuidor aquí anda preguntando si tiene derecho o no de vender en tal cual canal de ventas. Esa es la realidad. A pesar de que esto fuera comunicado a Hachette muchas veces, decidieron tomar la insólita decisión de competir con sus clientes. Y todo en nombre de una operación puntual.

Este conflicto entre partes ejemplifica como la circulación de una obra, de un autor, incluso de un personaje, la posibilidad de influenciar a una generación nueva de lectores, la forma en la que se construye el imaginario de una época, todo se ve influido por las espectativas de negocio y estrategias de penetración con que las editoriales trabajan para cada mercado.

A nosotros, lectores fascinados, no queda esperar que el cielo no se caiga en nuestras cabezas.