Pobres lobos

La familia ampliada –padres, madres, tíos, hijos, nietos y abuelos– paseaba por San Antonio de Areco. Todo brillaba para todos, acostumbrados a la gris geografía urbana. El río, los patos, los pies en el agua, los negocios rurales y las casas coloniales.

Una casa típica, de las de ladrillo a la vista, techo de tejas y escalones de piedra, los deslumbró.

̶̶ Mirá Cami, dijo la abuela. Mirá que casa hermosa ¡Cuántos ladrillos! ¡Cuántas tejas!

̶̶ Guau, ¡qué linda!, dijo Camilo asombrado.

Y luego, con todos los aires de sabihondo que cabían en sus cuatro años, agregó.

 ̶̶ Y con estas, abuela, no pueden los lobos.

¡Qué vivan Los tres chanchitos, qué vivan los cuentos!

CLD2018-Marzo-Brevisimos-3chanchitos-3.jpg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: