Educación Integral, el proyecto de José Vasconcelos

Por Cutzi L. M. Quezada

 

Cuando se habla de educación en México el primer nombre en resaltar es José Vasconcelos pues bajo sus ideales se fundaron varios de los organismos que actualmente determinan las políticas educativas y culturales del país. Sin embargo, es poco conocida su influencia en la edición de libros para niños, así como, los alcances de su campaña contra el analfabetismo para los cimientos de los presentes proyectos para el fomento a la lectura.

José Vasconcelos, abogado de profesión, tenía como objetivo instaurar una educación vinculada a la realidad social del país; un México post-revolucionario en reestructuración del Estado y de sus políticas públicas con la intención de impulsar el desarrollo de las zonas rurales. Esto implicó crear en 1921, bajo la presidencia de Álvaro Obregón, la Secretaría de Educación Pública (SEP) como un organismo que abarcara todas las instancias educativas a nivel federal. Entonces, se nombró a Vasconcelos como Secretario de Educación Pública quien, según José Joaquín Blanco en Se llamaba Vasconcelos. Una evocación crítica, durante su gestión “aumentó en casi 50%, entre 1921 y 1923, la cantidad de edificios, maestros y alumnos de escuelas primarias oficiales”. Además, se consiguieron los mayores presupuestos para educación en la historia de México.

En sus inicios la SEP se dividió en tres departamentos: el Departamento Escolar con injerencia en todos los niveles educativos desde el jardín de niños hasta la universidad; el Departamento de Bibliotecas con el objeto de garantizar materiales de lectura a la población en general; y el Departamento de Bellas Artes para coordinar desde el Estado las actividades artísticas. Con esta diversificación Vasconcelos pretendía establecer su concepto de ‘educación integral’ como principal eje de acción. De acuerdo con Patricia Irigoyen Millán en La creación de la SEP y el proyecto de José Vasconcelos, la intención del proyecto era educar a los individuos por medio de “vínculos estrechos entre ‘las actividades estéticas y la moral’ […] se pretendía que los alumnos encontraran la emoción por medio del ‘placer desinteresado’ más que por el razonamiento”.

Vasconcelos_Jose


El Ateneo de la Juventud
y la Universidad Autónoma de México

La ideología de una ‘educación integral’ de Vasconcelos se instaura desde sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria donde formó parte del Ateneo de la Juventud (1909-1914); movimiento literario con miembros como Antonio Caso, Pedro Henríquez Ureña, Martín Luis Guzmán, Julio Torri, Manuel M. Ponce, Diego Rivera y Alfonso Reyes. Los entonces jóvenes, todos alrededor de 30 años, identificados por su gusto a la lectura fundaron el Ateneo como una organización civil con el compromiso de difundir en la comunidad el valor de los libros. Asimismo, comparte Álvaro Matute en El Ateneo de México, se postulaban abiertamente en contra del Positivismo; ideología gubernamental del general Porfirio Díaz donde se pribilegiaba la enseñanza de las ciencias aplicadas sobre las humanidades. Posteriormente, en 1920 Jóse Vasconcelos reafirmó su idiologia educativa durante la toma de posesión como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), máxima casa de estudios en México:

Al decir educación me refiero a una enseñanza directa de parte de los que saben algo, en favor de los que nada saben; me refiero a una enseñanza que sirva para aumentar la capacidad productiva de cada mano que trabaja, de cada cerebro que piensa […] Trabajo útil, trabajo productivo, acción noble y pensamiento alto, he allí nuestro propósito […] Tomemos al campesino bajo nuestra guarda y enseñémosle a centuplicar el monto de su producción mediante el empleo de mejores útiles y de mejores métodos. Esto es más importante que distraerlos en la conjugación de los verbos, pues la cultura es fruto natural del desarrollo económico
Secretaría de Educación Pública, Nuestra institución. Historia de la SEP).

 

La campaña de alfabetización y Misiones Culturales

Quizás, el mayor aporte de Vasconcelos fue la campaña contra el analfabetismo que iniciaría como rector de la UNAM y continuaría como secretario de educación. Este programa estaba a cargo del Cuerpo de Profesores Honorarios de Educación Elemental formado por cualquier interesado de ambos sexos con un mínimo de estudios (3º de primaria) o que acreditara saber leer y escribir en castellano. Los deberes, obligaciones y recompensas de los profesores honorarios se exponían en diversos curriculares de la campaña. El primero de ellos se puede consultar en el libro José Vasconcelos y la Universidad de Álvaro Matute. En él, se establece que los docentes “valiéndose de los textos que puedan disponer y por medio de los útiles que estén a su alcance, les enseñaran, de manera sencilla, clara y directa, la pronunciación y la escritura de las palabras y frases, hasta que los alumnos se perfeccionen en la escritura y lectura”.

Como se observa, Vasconcelos promovía la participación ciudadana para combatir el rezago educativo del país. Otros programas ejemplo de está intención son las Casas del Pueblo (escuelas rurales) y las Misiones Culturales. Estas últimas, se iniciaron en 1923 y pretendían por medio de voluntarios (muchos de ellos maestros rurales) acercar a las comunidades los esfuerzos de alfabetización, así como, la enseñanza de las habilidades y los conocimientos necesarios para el desarrollo de la vida social y cultural de los individuos. Como su nombre lo indica, las Misiones Culturales comprendían aspectos técnicos y culturales, incluida la lectura desde su función informativa pero, además, como espacio de expresión cultural (recordemos los ideales del Ateneo de la Juventud). Así, el programa conjugó a los tres agentes que, desde entonces y hasta ahora, se deben considerar en un proyecto nacional para el fomento a la lectura: el Estado, por medio de políticas públicas y presupuestos; la ciudadana, como voluntariado; y las asociaciones civiles.

El proyecto federal, también, consideraba a la educación indígena pero como ‘provisional’. El objetivo del recién creado Departamento de Cultura Indígena era “acabar con la segregación de los indios y unificarlos en torno a la nacionalidad (antes que indios eran ‘mexicanos’, en la concepción de Vasconcelos) para prepararlos a la vida democrática en la que se realizaría finalmente la redención de México bárbaro” (José Joaquín Blanco. Se llamaba Vasconcelos. Una evocación crítica. 93). Se trataba de hacer un mestizaje para unificar la identidad nacional que, aunque pudiera considerarse como una forma de inclusión, se desarrollaría hacia una sola dirección (la indicada por el Estado) y no desde la multiculturalidad e interculturalidad. En su obra el Ulises Criollo Vasconcelos expone ampliamente bajo qué términos pensó este mestizaje.

 

Proyecto editorial y Biblioteca de México

El cuarto agente participante en el fomento a la lectura podría considerarse el sector editorial pues se encarga de disponer del acervo y, en ocasiones, desarrolla sus propios programas para promover la lectura. Aunque esto último se ha presentado recientemente y se centra sólo en obras para niños y jóvenes. Uno de los principales antecedentes de los proyectos editoriales específicamente dirigidos a la infancia fue la creación del Departamento Editorial de la SEP fundado durante la gestión de José Vasconcelos.

El plan incluía la distribución a precios accesibles de obras de literatura clásica (La Ilíada, La Odisea, Las tragedias de Sófocles, los Diálogos de Platón, la Divina Comedia, el Quijote, etc.), de colecciones sobre pedagogía y agricultura, la revista El Maestro y el semanario La Antorcha (de tintes sindicalistas). Asimismo, se publicaron Lecturas clásicas para niños (1924 y reeditada en 1971), una antología de leyendas y cantares de gesta con colaboradores como Gabriela Mistral y Alfonso Reyes; y Rosas de la infancia, cuatro volúmenes de cuentos infantiles de María Enriqueta Camarillo. Ambas publicaciones, de acuerdo con la Fundación para las Letras Mexicanas, se convirtieron durante treinta años en lecturas obligadas en las escuelas primarias de México. Según Mario Rey en Historia y muestra de la literatura infantil mexicana, en estos acervos “se manifiesta la visión universal y humanista de Vasconcelos [así como] su posición contra las ideas que pretenden limitar las lecturas de los niños a un acervo especial que presupone su menor inteligencia y su incapacidad para comprender la literatura“.

Por otra parte, desde un principio el gran proyecto educativo reconoció la necesidad de infraestructura física, es decir, de bibliotecas públicas. Por ello, es importante resaltar que, a su regreso a México, después de un periodo de exilio por razones políticas, Vasconcelos también se involucró en este sector como primer director de la Biblioteca de México inaugurada el 27 de noviembre de 1946 por el presidente Manuel Ávila Camacho y el Lic. Jaime Torres Bodet (entonces Secretario de Educación Pública). En el 2000 este recinto completó su nombre a Biblioteca de México José Vasconcelos, de ahí la confusión con la Biblioteca Vasconcelos que abrió sus puertas en el 2006 y cuyo actual director es Daniel Goldin.

La larga trayectoria del maestro Vasconcelos nos ilustra no sólo cómo se establecieron los fundamentos de las actuales políticas públicas, también, nos hace ver la importancia de diversificar estas acciones entre los distintos sectores y agentes participantes para generar propuestas en conjunto, y no desde acciones aisladas. En este sentido, hasta el menor esfuerzo se suma al propósito, nada fácil, de generar lectores donde los docentes activos o voluntarios son un ancla esencial.


Bibliografía

Blanco, José Joaquín. Se llamaba Vasconcelos. Una evocación crítica. México: FCE, 1983. Impreso.

Fundación para las Letras Mexicanas. “Literatura Para Niños”. Enciclopedia de la literatura en México. Web. 11 Sep. 2017 <http://www.elem.mx/estgrp/datos/44&gt;.

Irigoyen Millán, Patricia. La creación de la SEP y el proyecto de José Vasconcelos. INEHRM. Web. 7 Dic. 2009 <http://www.inehrm.gob.mx/pdf/exc_sep_vasconcelos.pdf&gt;.

Matute, Álvaro. José Vasconcelos y la Universidad. México: UNAM, 1983. Impreso.

Matute, Álvaro. El Ateneo de México. México: FCE, 1999. Web. 11 Sep. 2017 <http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/fondo2000/vol2/25/htm/portada.htm&gt;.

Rey, Mario. Historia y muestra de la literatura infantil mexicana. México: SM/CONACULTA, 2000. Impreso.

Secretaría de Educación Pública. Nuestra institución. Historia de la SEP. Web. 11 Sep. 2017 <http://www.sep.gob.mx/wb/sep1/sep1_Historia_de_la_SEP?page=3&gt;.

  One thought on “Educación Integral, el proyecto de José Vasconcelos

  1. octubre 26, 2017 en 12:42 pm

    Hola! Muy buen artículo. Me interesaría participar de algún modo desde Argentina. Gracias.
    Evangelina.

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