Historias de aquí y de allá

Por Mónica Rodríguez

En este recorrido cada estación evoca un lugar. Como en un itinerario de viaje singular, pasearemos por sitios de ficción en el que se recrean historias de ayer, hoy y siempre.

El tema de hoy son los escenarios en los que suceden las distintas historias que nos convocan. Los autores dan vida a los personajes y allí ellos desarrollan sus vidas.

Una loma del diablo

En La loma del hombre flaco, de Laura Devetach, la historia es de amor y de endiablados. María María María, la profesora de costura de un pueblo sin tiempo, cautiva a dos hombres. Uno es Luigi, el italiano que la renombra y la alegra con su cortejo florido. La relación idílica de la pareja inicia una bola de nieve de chismes y habladurías. Aparece entonces el otro hombre, el flaco. Con intenciones codiciosas logra borrar a Luigi de la escena. Pero, después de un sinfín de aventuras con el endiablado flaco, el amor triunfa y son todos felices. El cuento transita varios lugares y los lectores acompañan ese trajinar para acercarse al final feliz. Casi como en la vida. Dos perlitas dos: la riqueza literaria de la escena de la descompostura del flaco y la evocación intertextual de Juan Gelman: se citan sus poemas de Sidney West y su descripción de los demonios.

Un escenario milanés

De Cuentos para jugar, el clásico de Gianni Rodari, elegimos Cuando en Milán llovieron sombreros. Como lo indica el título del cuento, un día casi normal se transforma en extraordinario por el misterioso acontecimiento de la lluvia de sombreros. Como es habitual en este libro, Rodari presenta tres finales para que el lector decida. Él no elige ninguno y se queda con la alegría y la esperanza de que algo bueno cayó del cielo. Esto sucedió en Milán, ¿habrá sido en las tierras de Luigi, del cuento anterior?

El camino de los planos

En una propuesta bien distinta, paseamos por Los planos de mi ciudad, de Alexiev Gandman. Este libro álbum invita a recorrer una ciudad “rara”, en palabras del autor. Recorre, desde su mundo habitación, un mundo mágico. La ciudad casi como una maquinaria con guiños a las cosas cotidianas bien concretas y símbolos abstractos que evocan sentimientos en cada lector. Una ciudad para perderse y encontrarse, siguiendo la rosa de los vientos que otorga la gráfica o siguiendo la rosa de los sueños de cada lector. Precioso libro para abordar desde todo los sentidos. Y los sinsentidos.

De selvas y tortugas

Pasamos ahora por los montes y las selvas que sirven de escenario a Los cuentos de la selva, de Horacio Quiroga. Evocamos la trama de La tortuga gigante. Narra la historia de un hombre que se muda al monte lejano buscando recuperar la salud. Si bien lo logra, la enfermedad regresa. La tortuga gigante carga al hombre sobre su lomo y lo lleva nuevamente a Buenos Aires. Allí encuentran la cura y una casa para cada uno. ¿Y si imaginamos que en su viaje por la selva la tortuga se cruzó con el protagonista de la próxima estación?

De selvas y elefantes

Otro de los autores que otorgan en sus obras una importancia particular a los lugares es Gustavo Roldán. Elegimos La noche el elefante. El circo internacional había llegado a Saénz Peña, en el Chaco. El aire del lugar evocó en el elefante la nostalgia por su terruño: la selva. Esta era otra selva, pero selva al fin. Se acordó de todo lo lindo: los árboles, los pájaros, el agua, el pasto… y se acordó del miedo. El miedo a los cazadores, que se le pasó al vivir en el circo. A medida que lo amaestraban fue perdiendo el instinto. Pero con el aire chaqueño comenzó a encontrarlo. Convenció a la elefanta y juntos huyeron. Recuperaron a los pájaros, a los árboles, a la lluvia. Entraron en el monte chaqueño desde donde nunca regresaron. Esta historia también puede consultarse en el archivo digital “Escuelas del Bicentenario”.

De este último libro tomamos una cita de Gustavo Roldán:

En un mundo donde se derrumban los valores, todavía -creo, quiero creer-, todavía quedan los libros como un baluarte de la dignidad. Un libro es una llave, es una puerta que puede abrirse, es una habitación donde se encuentra lo que no se debe saber, es un ámbito de conocimiento de la verdad y de lo prohibido, que deja marcas que después no se pueden borrar.

Corpus

Devetach, Laura. La loma del hombre flaco. Buenos Aires, Sudamericana 1996.
Gandman, Alexiev. Los planos de mi ciudad. Buenos Aires, Del Eclipse, 2005.
Quiroga, Horacio. Cuentos de la selva. Buenos Aires, Losada, 1974.
Rodari, Gianni. Cuentos para jugar. Buenos Aires, Alfaguara, 1990.
Roldán, Gustavo. La noche del elefante. Buenos Aires, Página 12, 1997.

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