Lo que falta y lo que suma

Aquí una mirada rápida pero concreta a la lectura en Uruguay.
Uruguay es un país compacto, con una población altamente alfabetizada, e históricamente bien formada. La sede de IBBY Uruguay trabaja sin embargo fuertemente por expandir la lectura y promover el encuentro de los chicos con la literatura de calidad, más allá de su situación socioeconómica.

Por eso hablamos con Adriana Mora, maestra, bibliotecaria y presidenta de IBBY-Uruguay y gran agitadora cultural.

¿Cuál es el contacto de la población con las bibliotecas?

Quiero referirme especialmente a las bibliotecas públicas, ya que ellas son instituciones que la propia comunidad establece, respalda y financia, desde las Intendencias Municipales, en el caso de Uruguay.

Las bibliotecas públicas son espacios democráticos creados para que la comunidad –sin ningún tipo de discriminación– tenga acceso a la información, al conocimiento, a obras de la imaginación y a una serie de recursos y servicios, a los que no podría acceder de otra forma.

Las bibliotecas públicas en Uruguay, salvo honrosas excepciones, no son el ideal de bibliotecas para la comunidad con que soñamos todos los bibliotecarios y probablemente también los usuarios.

El contacto de la población con las bibliotecas no es, por tanto, aquel que uno imagina o desea: una fluida y numerosa concurrencia permanente de usuarios, que la identifica y la siente como suya, y a la que acude no solo para satisfacer sus necesidades puntuales de información, sino también en sus ratos de ocio, como miembro de un grupo social del que se siente parte.

No hay bibliotecas públicas infantiles en la ciudad de Montevideo, en la actualidad. Había una, creada especialmente para niños, con un acervo muy completo y de calidad, pero por razones que no han quedado demasiado claras, se mantiene cerrada desde hace un tiempo y no se sabe si volverá a abrirse. ¡Ojalá que así sea!

Por otro lado, las otras bibliotecas públicas no siempre tienen un sector dedicado especialmente a niños y jóvenes y cuando lo tienen no son demasiado atractivos ni seductores. En ese aspecto, y con perspectivas de futuro, en nuestras bibliotecas públicas hay mucho por hacer.

Por otro lado, existen numerosas bibliotecas comunitarias (o populares) que han ido surgiendo en los barrios debido a las necesidades de los vecinos y que a pesar de los muy escasos recursos económicos y humanos, mantienen contacto con la población de sectores más desfavorecidos brindando acceso a los servicios y recursos –modestos en muchos casos– con los que cuentan.

¿Y cuál es el contacto de la población con las librerías?

El contacto con las librerías se da, sobre todo, entre la población que pertenece a un nivel socio económico y cultural medio, medio alto o alto. Ellos son los que visualizan con mayor claridad la importancia de que sus niños y jóvenes lean y por tanto, acuden a las librerías para acceder a los libros, comprándolos.

Ahora bien, en Montevideo contamos con muy buenas librerías especializadas en literatura infantil y juvenil pero son escasas.

Generalmente, la población desconoce su existencia y a la hora de comprar libros acuden a las librerías más grandes, que les ofrecen libros que no tienen calidad literaria o artística y en los que tampoco sus vendedores han sido capacitados para asesorarlos. En el interior del país, la situación se torna aún más compleja. Los interesados en determinados libros infantiles deben recurrir a Montevideo para localizarlos y/o adquirirlos
Por supuesto que siempre hay padres o docentes que saben bien lo que buscan y también dónde deben dirigirse para encontrarlo, pero no son la mayoría.

Estado y lectura en Uruguay

El rol de los estados, ya sea nacionales, provinciales o departamentales resulta esencial para fomentar la lectura. Sin embargo, es reciente en nuestra historia continental que la lectura tenga un espacio entre las políticas públicas.

¿El Estado acompaña la promoción de la lectura con planes desde Educación o Cultura?

El Estado acompaña, pero esos planes de Educación o Cultura, están sujetos más bien a los planes que tiene cada Gobierno que asume el poder y cada nuevo Gobierno es como estar empezando nuevamente de cero…o casi.

Todos los planes culturales, de lectura y de educación deberían ser parte de una Política de Educación, establecida y protegida por Leyes que se hayan creado, promulgado y a las que se les asegure su cumplimiento, independientemente de los Gobiernos que se sucedan en el poder y salvaguardadas de ellos.

Sería realmente fortalecedor para la educación de una nación, contar con sólidas Leyes: por ejemplo, de creación de Bibliotecas Escolares en las escuelas públicas, ya que no las tenemos por ley sino por decisiones individuales de algunas Comisiones de Padres. Sabemos que no son igual las posibilidades de las Comisiones de Padres de escuelas de zonas muy desfavorecidas, por muy buena intenciones que tengan, que las que se encuentran en zonas donde la población tiene un nivel socio cultural y económico medio o medio alto.

Los bibliotecarios y docentes, ¿encuentran espacios de capacitación acerca de la lectura?

En lo que tiene que ver con la formación académica, en Montevideo solamente tenemos dos posibilidades.

La Universidad de la República tiene una asignatura de Literatura Infantil en el Instituto de Información de la Facultad de Información y Comunicación, pero es solamente para estudiantes de grado de las carreras de que en dicha Facultad se imparten.

La Universidad Católica del Uruguay también tiene una asignatura de Literatura Infantil pero es para futuros docentes de la Licenciatura de Educación Inicial en la Facultad de Ciencias Humanas.

Hay otros cursos que se brindan en plaza, y que generalmente cuentan con interesados en realizarlos, pero lamentablemente no cuento con información sobre la calidad de esos cursos ni la formación académica de quienes los imparten.

IBBY-Uruguay brinda talleres de promoción de la lectura, aunque no de manera sistemática, como sería nuestro deseo.

Mejor juntos

Ninguna organización puede modificar la realidad sola. Se necesitan de esfuerzos coordinados con otros, con todos. Por eso es tan valorable la construcción que desde lo simbólico y/o lo concreto consiguen sumar las sedes de IBBY en cada país.

¿IBBY Uruguay encuentra eco para trabajar con otras organizaciones sociales?

IBBY-Uruguay ha trabajado y trabaja con otras organizaciones sociales, especialmente aquellas que atienden a niños y también con ciertas dependencias del Estado que no cuentan con planes de promoción de la lectura.

El INAU, Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) es el organismo rector en materia de políticas de infancia y adolescencia en Uruguay con el cometido de promover, proteger o restituir los derechos de los menores de 18 años.

En el marco de uno de los objetivos de la UdelaR: Extensión Universitaria y Actividades en el Medio promovemos lectura en esos niños de este Centro Diurno del INAU, cuyas madres son reclusas y ellos conviven con ellas en los centros de reclusión hasta los tres años, pero concurriendo durante el día, de lunes a viernes a dicho Centro.

También en estos niños se han evaluado cambios y se comprobado una evolución positiva en sus maneras de comunicarse, en su adaptación social y en el vínculo que han desarrollado con los mediadores pero también con los libros y la lectura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: