La ilustración de un topo

“Desde que llevamos todo en el celular, los objetos se volvieron vintage”. Christian Turdera

(publicada originalmente en  Cultura LIJ #27 edición papel julio/agosto 2014)

 

 

Lo que distingue este libro es su base digital.

El topo ilustrado es un libro singular no por su formato (papel, tapa blanda, 15×22 cm), ni por la forma de su contenido (textos ilustrados). Lo inusual, y en este sentido lo más significativo, radica en la forma de producción de esta obra y que altera por completo el resultado final. Es el que el topo, en sus versiones Erudito e Ilustrado, el topo es un producto de Twitter, lleva unos y ceros en su ADN.

Literatura en 140 caracteres

Christian Turdera y Tobías Schleider se seguían en Twitter. Tobías es abogado, especialista en Filosofía del Derecho, sobre todo, en aquellos temas relacionados con la acción humana y la responsabilidad. La figura del filósofo como aquel que lanza grageas de pensamiento (solo unos cuantos caracteres) en una conversación pública (accesible a sus seguidores de Twitter) le es propia. Tobías ha sabido desarrollar una forma narrativa que provoca el pensamiento ajeno, mientras deleita y explota la cabeza del lector.

Turdera, por otra parte, tiene un largo trabajo en la ilustración para niños donde ha sabido conjugar la estética de la ternura con significados profundos. Pero al comenzar a ilustrar diariamente el twit de Tobías, se descarnó de todo aquello que no le era esencial. Ha aparecido en esta pareja creativa un Turdera desvestido y, a su vez, revelado: donde la forma de la ternura permite aparecer a veces el dolor; otras, lo perverso, siempre el humor.

Ellos sostienen que trabajan juntos en cotidiano, pero totalmente separados y sin intervenir uno en el trabajo del otro. Ellos dicen de sí mismos que trabajan en red, a la usanza de los niños que juegan en red, separados por kilómetros, pero juntos, en el mismo juego, pero cada uno por su cuenta.

¿Se puede hacer literatura en 140 caracteres? “Los sonetos también limitan la creación del poeta –se anima Tobías Schleider–, pero ahí radica su fuerza”.

 

 El doble

La literatura incorpora imágenes en la cabeza del lector y la ilustración las exterioriza, las plasma. Doble juego que busca la sorpresa y se propone evitar la redundancia. Por eso, Turdera siente que para hablar del ser humano en el texto debe abandonar la forma humana en el dibujo.

En el conjunto de texto e imagen hay un trabajo con dos sabores complejos y opuestos: la ternura y la dureza, pero que ellos lo transitan sin caer en la ironía.

¿Cómo caminar por la cuerda floja de ese lenguaje de opuestos? “Yo siempre he trabajado en el suspiro del otro. Toda mi vida dibujé para chicos y, por otro lado, me interesa la ternura realmente. Solo que en este proyecto hice un esfuerzo por correrme de lo que venía haciendo. Me llama la atención que no haya más libros álbum para adultos. Será que los adultos no se permiten leer por imágenes.” Turdera se propone volver a dibujar como su hijo de diez años: despojarse de aquello que no es imprescindible, centrarse en plasmar la idea y parar justo ahí.

“Todo tiene su parte dulce y su parte agria. Lo bueno es que nosotros no somos uno dulce y el otro agrio, sino que cada uno de nosotros aporta ambos elementos”, reflexiona Schleider. “Yo siempre escribí para adultos y siempre de una manera dura. Sin embargo, desde este trabajo con Christian, he comenzado a escribir para niños. Por lo que el proceso es especular”.

 

 Un e-lector posible

Lo que Schleider y Turdera encontraron es el hilo de Ariadna. Del otro lado del hilo no se encuentra el Minotauro, tan solo un nuevo género que no tenía posibilidades de nacer si no era específicamente en Twitter, una vuelta de tuerca al libro álbum, una vuelta de tuerca al microrrelato.

Aclara Turdera que “Este libro tiene todas las cosas que yo siempre intento incorporar al libro álbum, que yo considero que son beneficios para el lector: caminos alternativos, insinuaciones más que resultados. Todo eso lo puse acá”.

Este libro requiere un lector adulto, pero tiene mucho de la mirada de niño. “Una de las cosas que usas para escribir son las diferentes capas de significado. Uno se siente satisfecho cuando un cuento o una novela ofrecen más de una lectura posible, pero sobre todo cuando ese significado se presenta en capas: que si escarbo un poco más pueda encontrar más significados. Y creo que tiene que ver con eso. Un chico puede ver el libro y captar el significado más superficial. No es un libro para eruditos, pero puede serlo.”, sostiene Schleider.

 

Escribir es borrar

Schleider insiste en que escribir es borrar. Turdera le recuerda que él no puede parar de escribir y que alguien tan prolífico lo que necesita es descartar.

“Antes no me pasaba, pero ahora estoy como embrujado, no puedo parar de dibujar. Me empiezan a llegar otros proyectos y yo intento llevar esta ansiedad por dibujar por la mayor cantidad de canales posibles. Solo que no se me ocurrió hacer otro tipo de dibujo, sino seguir esta huella que es muy personal. Aunque no quiero hablar de estilos”.

Sentados a la mesa, comienzan a comparar métodos creativos. La conversación se va de foco, pero es un disfrute escucharlos. “Yo pongo todo y luego saco. No tengo nunca el terror a la página en blanco. Yo no imagino cosas, sino que las hago y las pongo para ver cómo quedan. No lo pruebo antes, lo pruebo en situ. Y tapar eso que no te interesó es parte del proceso. Como soy muy ansioso y no puedo esperar a que la materia se seque, tapo con otro papel y cinta adhesiva. Trabajo con el error todo el tiempo. Cuando tapo el error, se está creando una nueva capa de contenido que no sé cómo, mágicamente, se percibe en el original”.

 

Inclasificable

Su editor, Daniel Divinsky, dice que este libro es ideal para regalarle a cualquier persona que uno conoce muy bien o que no conoce en absoluto. Pero que nadie se lo comprará para sí mismo. No todos los lectores consultados están de acuerdo con esta sentencia, ya que resulta un libro muy deseable.

Lo cierto es que los libreros y los bibliotecarios enfrentarán un desafío: decidir dónde ubicar este libro en las estanterías. Porque es para adolescentes y para adultos, es ilustrado y de microrrelatos, es de filosofía y de autoayuda, es para mostrar y para reservar. Es como un twit: agudo, breve, complejo, sabroso y nos deja con ganas de más.

  One thought on “La ilustración de un topo

  1. estela
    agosto 28, 2014 en 3:15 am

    Gracias por enviar el material que tanto disfruto; además lo reenvío a alumnas de profesorados. Estoy por ir a la ciudad de Cba. y pasaré por la feria del libro. ¿dónde podré conseguir la revista en soporte papel? Gracias de nuevo y abrazo soleado.
    Estela

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